Santo-Lavalle, un duelo cargado de violencia



#

Debido a los penosos antecedentes, la policía no autorizó el clásico barrial.

Liga Rionegrina

Archivo

VIEDMA (AV).- La Policía no autorizó seguridad para el partido Santo-Lavalle programado para el próximo sábado en esta ciudad. Se consideró que “no están dadas las condiciones” para este clásico encuentro deportivo y se recomendó su suspensión. El jefe de la Policía, Ariel Gallinger, se reunió ayer con dirigentes de ambos clubes y de la Liga Rionegrina de Fútbol. Mañana se analizará la situación y se tomará una decisión. No obstante todo indicaría que la suspensión será el camino a seguir. Gallinger fundamentó la medida en lo ocurrido en los dos últimos partidos que se jugaron en la cancha de Sol de Mayo, ubicada en la costanera de Viedma, donde se registraron destrozos y daños a la propiedad privada de varios vecinos. Tras el encuentro y de regreso a los barrios algunos integrantes de las hinchadas –gomeras y piedras en mano– rompieron vidrios de autos y de vidrieras, lo que generó la presentación de 14 denuncias, así como el pedido policial de indemnización por esos destrozos a los dos clubes y la Liga. Ante la falta de respuestas a esa solicitud, el jefe policial decidió no autorizar seguridad, evaluar otros escenarios como alternativa y que permita la disputa deportiva con mayores garantías. Estos dos equipos pertenecen a barriadas vecinas, pero divididas por la pasión futbolística. Además son los que garantizan una masiva concurrencia a la cancha aunque con problemas en las desconcentraciones, a pesar de los refuerzos policiales y los operativos para evitar que ambas hinchadas se crucen al regresar a sus respectivos barrios, a los que se llega por un mismo camino. Al parecer, nada ha sido suficiente y los destrozos no han dejado de existir, sin que haya un compromiso dirigencial para remediar estas conductas violentas. “La idea es ver cómo se puede salir de esta situación”, agregó Gallinger al interpretar que “no es una cuestión exclusivamente del fútbol sino un problema con raíz social, pero es necesario revertir y para ello en algún momento hay que empezar. Tendrán que tomar conciencia quienes participan de las hinchadas que por este camino no se puede seguir y nosotros encontrar otro escenario que nos permita brindar mejores condiciones de seguridad para quienes participan del espectáculo y los vecinos”. Como alternativas se evalúa la cancha del balneario El Cóndor, que se encuentra en estado de abandono. La Policía ofreció al municipio local ponerla en condiciones, pero esta opción tendría menos posibilidades que delimitar la ubicada en la Escuela de Cadetes de la Policía, en inmediaciones del aeropuerto y de las barriadas Lavalle y Mi Bandera. Tampoco se descartan otras canchas barriales que permitan, sobre todo, seguridad para jugadores, espectadores y quienes residan en las inmediaciones. Desde la Jefatura de la Policía se aclaró también que ninguna de las entidades se responsabilizó simbólica ni materialmente por los destrozos ocurridos luego de los dos últimos encuentros.


Comentarios


Santo-Lavalle, un duelo cargado de violencia