es la temperatura en el interior de la caverna. Tiene un metro y medio de alto por 40 centímetros de ancho.

Caicayén: la caverna neuquina que no se visitó en 15 años

La formación, ubicada cerca de Chos Malal y en el faldeo sur del cerro que lleva el mismo nombre, se destaca por ser la única de la provincia que tiene un arroyo. Un recorrido por su interior.

01 sep 2018 - 23:30

Se trata de conocer un lugar como no se encuentra en la superficie de la tierra, que muy pocas personas han visto, que llama la atención en cada rincón. Así describen la experiencia de recorrer cuevas y cavernas quienes se dedican a la espeleología.

Dentro de ese mundo al que no estamos acostumbrados, quienes recorrieron la caverna de Caicayén se encontraron con algo más raro aun, ya que es la única a la que por dentro la atraviesa un arroyo. Está en la juventud de su vida milenaria y hacía ya 15 años que nadie la iba a visitar formalmente.

Mojarse. Arrastrarse. Gatear. Caminar con el agua helada hasta las rodillas. Volver a gatear. Ser feliz. Ninguna de las acciones necesarias para conocer este ambiente particular molesta, porque lo que devuelve a los sentidos deja a todos absortos.

La “excusa” de la exploración fue preparar todo para llevar a quienes participen del III Encuentro Nacional de Espeleología, que se realizará en Chos Malal (ver recuadro).

El Grupo Azul Espeleológico y de Montañismo de Neuquén (Gaemn), junto a integrantes de la Dirección Provincial de Espeleología y de la Comisión de Fomento de Chorriaca fueron los responsables de adentrarse en el corazón de Caicayén.

La mayoría de las cavidades están secas y donde hay agua, como en la Caverna del León, se presenta en forma de lagunas.

Pero Caicayén tiene un brazo de agua de deshielo que, contracorriente, hace a las vez de alfombra de bienvenida a quienes tienen el conocimiento como para adentrarse en su “gatera” de un metro y medio de alto por 40 centímetros de ancho.

El requisito para ingresar es bautizarse, pero no para imbuirse de mística (o tal vez eso también) sino para evitar un shock térmico al pasar de los 23°C del exterior a los 7°C de adentro.

El primero en aventurarse ata una soga en su pierna para que los compañeros que van detrás le anuden una bolsa donde van las cámaras y equipos que no se pueden mojar. La tarea no puede hacerla el guía porque durante un tramo solo hay espacio para arrastrarse.

Después el pasillo se hace un poco más alto y durante 10 metros hay que gatear. Finalmente el techo se eleva hasta los seis metros y ya se puede ir de pie con el agua hasta la rodilla. El trayecto no permite aburrirse, en algunas partes las paredes buscan abrazarse y hay que pasar “de costadito”.

Además del arroyo, lo que distingue a Caicayén es el ruido. Mientras que los espeleólogos suelen apagar las luces y no emitir sonido para percibir el silencio total, en esta caverna el agua es la banda sonora de la aventura.

El curso de agua, andando en medio de esa caja de resonancia que forman las paredes del cerro, tiene dos saltos: uno de un metro y medio y otro de 60 centímetros que destacan por su belleza.

Hay algo de lo que sabe Caicayén y es de decoración. En sus paredes hay espeleotemas que los integrantes del Gaemn nunca vieron en otras cavidades. Estas formaciones se crean por la acumulación de sedimentos minerales que se trasladan como el agua. Es como el azúcar que queda en el fondo de una taza cuando tomás un café, explican los espeleólogos.

Hay estalactitas goteando que debajo forman estalagmitas, algún día, si se unen, formarán columnas. Otras formaciones parecen haberle copiado el contorno a los corales y algunas recorren las paredes emulando los restos de una vela derretida.

A pesar de la fascinación de los exploradores después de una hora hay que dejar la caverna para que el agua y el frío no jueguen en contra. Se despide un cangrejito de río, única especie vista dentro del lugar.

En la caverna hay espeleotemas que son formaciones que se crean por la acumulación de sedimentos minerales que traslada el agua.
Caicayén: la caverna neuquina que no se visitó en 15 años
Como una vela derretida. Así se ven algunas de las paredes rocosas de la caverna.
Con el nombre de un ave migratoria
La caverna Caicayén se halla ubicada al pie del cerro homónimo y a 18 kilómetros al oeste-suroeste de la localidad de Chos Malal,
El nombre hace referencia al caicaden, porotero o becasina, un ave migratoria presente tanto en Chile como en Argentina y relacionada a ambientes marinos, lacustres, pequeños cuerpos de agua y mallines donde se alimenta. Una perfecta descripción del ambiente que rodea la caverna.
El ingreso se realiza a través de un manantial por donde fluye el agua al exterior.
Santiago Bassani, responsable provincial de Espeleología, explicó que en la zona se están realizando estudios para evaluar la explotación minera de oro. Aunque en el estudio de impacto medioambiental no se incluyó la caverna, desde la subsecretaría de Minería informaron que no es parte del potencial desarrollo.
El arroyo que atraviesa la caverna tiene 30 litros de agua por segundo. Además cuenta con dos saltos: uno de un metro y medio y otro de 60 centímetros.
1350 metros sobre el nivel mar es a la altura a la que está Caicayén, que tiene 190 metros de largo.
La provincia será sede del encuentro de espeleólogos

Del 14 al 16 de septiembre Neuquén será la sede del III Encuentro Nacional de Espeleología. La provincia se destaca por ser la que tiene la mayor cantidad de cavidades naturales en el país.

Las jornadas se desarrollarán entre Chos Malal y Chorriaca, con la caverna de Caicayén como invitada especial, ya que se organizaron recorridos a su interior.

También habrán distintas ponencias de investigadores de cavernas de todo el país, lo que es provechoso para los espeleólogos locales, que se encuentran en una etapa de exploración y recién empezando la investigación.

Los participantes del encuentro vendrán desde Capital Federal, provincia de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza.

Según un relevamiento realizado por Graciela Martínez del Gaemn, en total hay 95 personas que se dedican a la actividad en el país. Y el geólogo a cargo de la Dirección de Espeleología, Santiago Bassani, agrega que el objetivo es reactivar la actividad en la región, luego de que se desalentara por la prohibición de ingresar a las cuevas que se instauró en el 2004.

El sistema cavernario

Este renacer de la espeleología neuquina permite a la vez actualizar la información de las cavidades. Quienes quieran participar deben mandar un mail a espeleologia.nqn@gmail.com.

Neuquén tiene el sistema cavernario más importante de Sudamérica, considerado el más extenso y de mayor desarrollo de la Argentina. Además es el único que posee especies de fauna propias. Según informó Bassani, hay más de 200 cavidades naturales, lo que incluye no sólo
cuevas y cavernas, sino también aleros, “que tienen registros de pictografías o restos arqueológicos porque los utilizaban comunidades originarios como refugios”.

La más conocida es la formación cavernaria que se extiende en el área natural protegida Cuchillo Curá.

Neuquén

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