De Rosario a la cumbre del Copahue: el desafío de subir un volcán con una prótesis

Perdió una pierna en la adolescencia por un cáncer de huesos. A los 34, el rosarino Ezequiel Martí llegó a la cumbre impulsado por un mantra de voluntad y superación.

Por Elena Egea

“Adelanto un pie, después el otro, y eventualmente se llega”. Ese es el mantra que repitió una y otra vez Ezequiel Martí para subir el volcán Copahue. En la adolescencia perdió una de sus piernas por un osteosarcoma. Con ayuda de una prótesis y una voluntad inquebrantable, a los 34 años logró conocer el emblemático cráter de la provincia de Neuquén, a 2.760 metros de altura.

El diagnóstico llegó a los 14 años, tras una clase de gimnasia. Un golpe fortuito en el tobillo reveló una marca que no desaparecía. Luego de una serie de estudios, los médicos confirmaron que se trataba de un cáncer de huesos. Oriundo de Rosario, Ezequiel iba y venía a Buenos Aires para someterse a los tratamientos. A lo largo de un año, enfrentó quimioterapia y un trasplante de hueso.

Sin embargo, la enfermedad mostró su rostro más duro al año siguiente con una recaída. Ante la incertidumbre, los profesionales fueron tajantes: la amputación de la pierna izquierda era la opción con mayores chances de supervivencia. “Lo tomé como un: ‘ok, tengo esto adelante, hay que seguir porque literalmente no hay otra cosa para hacer’”, comentó.

«Usar prótesis duele bastante tiempo»: la historia de Ezequiel


A los 17 años, mientras sus compañeros de escuela planeaban viajes y finales de curso, Ezequiel aprendió a convivir con la ausencia. Esperó meses hasta que la inflamación de los tratamientos cedió y recibió su primera prótesis. En plena adolescencia, a Ezequiel lo ayudó la filosofía de vida de las artes marciales, una disciplina que practicaba antes del diagnóstico. “Quería superarme a mí mismo. Traté de ver qué obstáculos tenía enfrente y busqué la manera de seguir caminando”, contó.

Con ese dispositivo recuperó su autonomía, primero con un modelo básico y luego con otros mejores, aunque todos acarrearon dolor. De hecho, si alguien está pasando por lo mismo, Ezequiel advirtió: “La primera recomendación es decirles que va a doler, porque es un dolor constante. Usar prótesis duele bastante tiempo físicamente, pero te acostumbrás”.

Se enfrentó al sufrimiento y construyó una vida activa, aunque por momentos “sedentaria” ya que trabaja como programador. Confesó que se ejercita poco, pero eso no le impidió cumplir objetivos desafiantes. En marzo de 2025, el Glaciar Vinciguerra en Ushuaia fue su bautismo en la alta montaña. Esa experiencia despertó en él una sed de aventuras que lo trajo finalmente hasta Caviahue.

El ascenso al Copahue tuvo una mística especial. Ezequiel conocía el lugar por los relatos de sus padres. Junto a su amiga Lore, decidió ver esos paisajes con ojos propios. El 29 de enero, bajo la guía de Esther Medina y Flavio Duprett, de Geoturismo Caviahue, el grupo inició la marcha.

Los últimos 500 metros presentaron el desafío mayor: una pendiente de 45 grados de pura arena. En ese tramo, el cansancio físico suele invocar a las dudas. Ezequiel escuchó la advertencia de su guía: “A partir de ahora se van a cuestionar todos mientras suban. Tarareen una canción, piensen lo que quieran, pero tienen que seguir adelante, porque acá el mayor objetivo es controlar la cabeza”.

Se aferró a su mantra y alcanzó la cumbre. No hubo trucos ni entrenamientos previos; se apoyó en su amiga, los guías y su querida prótesis. Durante el ascenso, disfrutó de la lección de geología de los expertos y observó el nacimiento del río Agrio, un hilo de agua que luego se transforma en una arteria vital de la región.

Cuando finalmente asomó al borde del cráter, la recompensa fue la belleza del paisaje y el entusiasmo de seguir escalando. Ezequiel regresó a Rosario con la mirada puesta en el próximo objetivo: Laguna de los Tres en El Chaltén y, por qué no, en un futuro, el imponente Lanín. Su vida es la prueba de que el camino más largo se completa con una simple fórmula: un paso a la vez.

Geoturismo Caviahue acompañó a Ezequiel en la travesía. (Gentileza Neuquén Informa).

Geoturismo y expediciones: cómo llegar a la cima del Copahue


El ascenso realizado por Ezequiel Martí fue coordinado por Geoturismo Caviahue, un emprendimiento local especializado en expediciones que combinan la aventura con la interpretación geológica del paisaje. El servicio está liderado por los guías Esther Medina y Flavio Duprett, quienes acompañan a los visitantes durante todo el trayecto hacia el cráter del volcán Copahue.

La propuesta no solo incluye el guiado físico por los senderos, sino que permite a los turistas comprender la formación de la región, observar el nacimiento del río Agrio y conocer la historia volcánica de Neuquén. Para realizar consultas sobre esta u otras travesías, los interesados pueden comunicarse a través de los siguientes canales:


“Adelanto un pie, después el otro, y eventualmente se llega”. Ese es el mantra que repitió una y otra vez Ezequiel Martí para subir el volcán Copahue. En la adolescencia perdió una de sus piernas por un osteosarcoma. Con ayuda de una prótesis y una voluntad inquebrantable, a los 34 años logró conocer el emblemático cráter de la provincia de Neuquén, a 2.760 metros de altura.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios

Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.


Gracias y disculpas por las molestias.



Comentar