Sorpresivo desenlace en la causa Ipross
La mujer que fue denunciado por amenazas en la delegación de Cipolletti de la obra social aseguró que no cometió ningún delito y el principio de acuerdo se cayó.
Cuando todo parecía terminar “con acuerdo”, la mujer acusada de amenazar a las delegadas del Ipross en Cipolletti le insistió al juez que no había cometido esos delitos. El fiscal Gustavo Herrera ofreció un juicio abreviado con pautas de conducta y la situación estaba acordada con el defensor. Sin embargo cuando la imputada volvió a escuchar los cargos se negó a aceptar la propuesta.
El juez Julio Sueldo tuvo que fijar un nuevo cuarto intermedio en la causa que se le sigue a Elida Beatriz Rosa acusada de protagonizar un escándalo en el Ipross, en diciembre de 2017. Se hicieron audiencias a lo largo de todo el año pasado y a la mujer, que tiene una niña discapacitada, le reprochan haber maltratado y amenazado a las funcionarias de la obra social que luego accedieron a licencias psicológicas.
La niña recibe múltiples tratamientos en Bariloche y la obra social insiste con cubrirle el viaje en colectivo cuando, por cuestiones de movilidad (sufre una displacia de cadera), el medio de transporte no es el adecuado para la menor. Por esa razón, existe un amparo en el fuero de Familia que acumula una seguidilla de advertencias a la obra social para que cumpla con los requerimientos.
Ayer, el fiscal Herrera le ofreció a la mujer tres años de prisión en suspenso que iba a unificar con otra causa. La propuesta tenia pautas de conductas llamativas como por ejemplo que la mujer no podrá asistir a la delegación del Ipross y deberá abstenerse de mencionar públicamente a las personas que trabajan en la delegación, principalmente las médicas que están a cargo.
La mujer, quién está separada del padre de la niña y tiene más hijos menores, dijo en el juicio que es la única persona que hace los trámites para el tratamiento de la criatura y que en ocasiones ha tenido que mandar a sus hijos adolescentes para seguir el trámite.
Todo parecía encaminarse en un juicio abreviado pero ayer cuando se repasaban los últimos detalles, la acusada insistió ante el juez que no cometió amenazas y en ese contexto el magistrado dijo que no podía homologar el acuerdo. No es la primera vez en tribunales que una persona que acepta un juicio abreviado (que implica hacerse cargo de los hechos) después asegura que no fue autora los delitos imputados. En esas circunstancias, el caso pasó a un cuarto intermedio.
Otra acusación
Antes del juicio abreviado, el fiscal Herrera le volvió a formular cargos a Elida Beatriz Rosa. Esta vez la acusa de falsificación y adulteración de facturas con los viajes de su hija discapacitada para recibir tratamiento. Aseguró que la suma de esas facturas, que el Ipross nunca pagó, asciende a los 100 mil pesos.
Afirmó el fiscal que ubicó al taxista y el hombre negó haber emitido esas facturas y en consecuencia haber realizado esos viajes.
Herrera dijo que el amparo en el fuero civil tramita a pedido del padre de la niña y que una defensora pública le pidió al juez de familia que intime al Ipross para que pagara esas facturas apócrifas. Por eso solicitó que se presentara a declarar esa funcionaria de la defensa pública.
Cuando todo parecía terminar “con acuerdo”, la mujer acusada de amenazar a las delegadas del Ipross en Cipolletti le insistió al juez que no había cometido esos delitos. El fiscal Gustavo Herrera ofreció un juicio abreviado con pautas de conducta y la situación estaba acordada con el defensor. Sin embargo cuando la imputada volvió a escuchar los cargos se negó a aceptar la propuesta.
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