Sundance, alternativo y en español
Es el más famoso festival independiente.
Los Angeles (EFE).- El festival de Sundance ha seleccionado la nueva generación de contendientes para la principal muestra del cine independiente, que en esta edición cuenta con una especial presencia de películas en español.
Por primera vez en su historia, este festival, que tendrá lugar en Park City (Utah) entre el 10 y el 20 de enero, presenta a competición un total de cinco obras de cineastas hispanos. Entre ellas están «Real Women Have Curves», sátira de Patricia Cardoso sobre temas como el culto al cuerpo entre las mujeres, o el documental de Lourdes Portillo «Señorita extraviada», sobre una serie de mujeres asesinadas en una ciudad fronteriza de México.
«Manito», de Eric Eason, también compite con un drama trasgresor de dos hermanos que transcurre en la comunidad puertorriqueña. Fuera de competición, esta nueva edición de Sundance cuenta con numerosas películas en español en la sección de cine mundial, donde se presentarán la mexicana «De la calle», de Gerardo Tort; la cubana «Honey for Oshun», de Humberto Solas; la argentina «Smokers only», de Verónica Chen, o la coproducción entre Chile, España y México «Loco Fever», dirigida por Andrés Wood.
En representación de España están «Lucía y el sexo», de Julio Medem, e «Intacto», de Juan Carlos Fresnadillo, conocido en Hollywood por aspirar al Oscar con su cortometraje «Esposados». La obra de otro candidato español al Oscar, el actor Javier Bardem, también estará presente en este festival con el estreno de «The Dancer Upstairs», debut de John Malkovich como director, centrada en la lucha contra el terrorismo de Sendero Luminoso.
«Caminantes», del español Fernando León de Aranoa, figura en el fórum nativo, mientras que otras películas con raíces hispanas que debutarán en el festival son las nuevas obras de Víctor Núñez, «Coastlines», y de Miguel Arteta, «The Good Girl», ambas entre las más esperadas de la muestra.
Como asegura Robert Redford, fundador hace ahora 20 años del Instituto Sundance dedicado al cine independiente y semilla de este festival, el cine hispano siempre ha tenido una gran importancia para Sundance.
«Para mí, el filme que marcó la diferencia en este festival fue «El Norte», de Gregory Nava sobre emigrantes de México. Cuando esa película tuvo éxito entre el gran público me pareció un momento clave de lo que queríamos dar a conocer», recuerda el actor, productor y director.
Ahora este éxito se ha convertido en algo más habitual y, tanto las producciones en español como el resto de las que aquí se presentan, se han convertido con los años en la mejor siembra de talento para la industria de Hollywood.
Además de Nava o el brasileño Walter Salles -que también vio en Sundance la semilla de su popularidad en Hollywood-, otros nombres como los de Quentin Tarantino, Steven Soderbergh, Paul Thomas Anderson o Todd Solondz, que este año vuelve a presentar su nueva obra «Storytelling», han salido de la cantera de este festival.
Redford es el primero en reconocer que junto a la gran labor desarrollada por el festival en favor del cine independiente, Sundance representa también su mayor peligro. «Es un jardín muy fértil, el paraíso del talento, pero puede ser muy peligroso porque es difícil resistir el dinero», confirma. A pesar de sus reservas, Redford se mantiene optimista sobre el futuro de Sundance donde «si quitamos el dinero y la competición, la energía que se despide entre los artistas es la que todos soñamos».
Eso es lo que él ha hecho con su última producción, «The End of Love», película dirigida por Peter Mattei que figurará en la sección de competición pero, aunque suene incongruente, fuera de competición. «Es un proyecto que ha salido del laboratorio del Instituto Sundance y que pertenece a esa sección aunque no nos atreveríamos a que compitiera», expresó Geoffrey Gilmore, codirector del festival.