Rural
A los 67 años, Daniel Quintero combina un monte de 13 hectáreas de avellanos con un pequeño rodeo de cría. Llegó desde Buenos Aires sin experiencia agropecuaria, aprendió con libros, fue uno de los primeros productores de avellanas de la región y hoy asegura que la diversificación fue la clave para atravesar una de las peores campañas de los últimos años. También analiza el presente y el futuro productivo del Valle Inferior.