“Terror en París”
Respecto de los atentados en Francia, me siento como un vecino que ve quemarse la casa de al lado y no dispone de un balde de agua para colaborar en la situación. Estamos muy lejos, pero aun a pesar de la distancia, deberíamos reflexionar sobre las circunstancias que hacen que una cultura aborrezca así a la otra. Si se nos ocurriera cómo, deberíamos sugerir qué comportamientos de uno y otro lado podrían morigerar el espíritu de violencia e intolerancia que desemboca con estas tragedias irracionales. Por último, contemplo la primavera con su clima templado, su exuberancia de colores y los incipientes frutos que terminarán en nuestras mesas y comparo este espíritu generoso, gratuito y bello con el ánimo de los que agreden gratuitamente a vidas humanas. ¿Qué se gesta en el corazón de los hombres que los lleva a agredir brutalmente a otros? ¿Hay manera de extinguir estos instintos violentos o serán siempre parte de nuestra naturaleza? ¿Somos seres espirituales capaces de desarrollar el amor o simples eslabones de una cadena evolutiva de orden biológico determinada por instintos básicos, violentos o no? Tal vez sea una decisión libre de cada uno para desarrollar su potencial en un sentido o en otro. Que Dios lo bendiga en esta crucial elección. Alberto Félix Suertegaray DNI 14.169.481 Roca
Alberto Félix Suertegaray DNI 14.169.481 Roca
Respecto de los atentados en Francia, me siento como un vecino que ve quemarse la casa de al lado y no dispone de un balde de agua para colaborar en la situación. Estamos muy lejos, pero aun a pesar de la distancia, deberíamos reflexionar sobre las circunstancias que hacen que una cultura aborrezca así a la otra. Si se nos ocurriera cómo, deberíamos sugerir qué comportamientos de uno y otro lado podrían morigerar el espíritu de violencia e intolerancia que desemboca con estas tragedias irracionales. Por último, contemplo la primavera con su clima templado, su exuberancia de colores y los incipientes frutos que terminarán en nuestras mesas y comparo este espíritu generoso, gratuito y bello con el ánimo de los que agreden gratuitamente a vidas humanas. ¿Qué se gesta en el corazón de los hombres que los lleva a agredir brutalmente a otros? ¿Hay manera de extinguir estos instintos violentos o serán siempre parte de nuestra naturaleza? ¿Somos seres espirituales capaces de desarrollar el amor o simples eslabones de una cadena evolutiva de orden biológico determinada por instintos básicos, violentos o no? Tal vez sea una decisión libre de cada uno para desarrollar su potencial en un sentido o en otro. Que Dios lo bendiga en esta crucial elección. Alberto Félix Suertegaray DNI 14.169.481 Roca
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