Todo lo bueno viene en envase chico…
Para quienes les temen a las raíces pero no quieren resignar sombra, vaya esta joyita. El “crespón” (o “espumilla”, Lagerstroemia indica) es de crecimiento lento y por lo general suele rondar los 10 metros llegando excepcionalmente a los 15. Su belleza comienza por el tronco, que muchos asocian con el arrayán. Continúa con sus flores con pétalos tipo papel crepé (de allí “crespón”) de colores que van desde blanco, rojo, lila y lavanda, según la variedad. Al perder la hoja temprano en otoño su follaje se vuelve entre dorado a bronce. Podarlo es un crimen porque su escaso porte lo hace innecesario y sus raíces jamás levantarán veredas. Sólo hay que tenerle paciencia.
Para quienes les temen a las raíces pero no quieren resignar sombra, vaya esta joyita. El “crespón” (o “espumilla”, Lagerstroemia indica) es de crecimiento lento y por lo general suele rondar los 10 metros llegando excepcionalmente a los 15. Su belleza comienza por el tronco, que muchos asocian con el arrayán. Continúa con sus flores con pétalos tipo papel crepé (de allí “crespón”) de colores que van desde blanco, rojo, lila y lavanda, según la variedad. Al perder la hoja temprano en otoño su follaje se vuelve entre dorado a bronce. Podarlo es un crimen porque su escaso porte lo hace innecesario y sus raíces jamás levantarán veredas. Sólo hay que tenerle paciencia.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios