Toman un colectivo para pedir que terminen sus casas

Son vecinos del sector Peumayén del barrio Cuenca XV. Lo liberaron al mediodía ante la promesa de que desde el IPVU gestionarán los recursos al gobierno nacional, que las construye.

Juan Thomes

Cedieron, pero anticiparon que si no les cumplen las promesas cortarán una calle.

NEUQUÉN (AN).- Vecinos del sector Peumayén del barrio Cuenca XV tomaron un colectivo ayer a la mañana para reclamar que el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU), concluyan la construcción de 20 viviendas, de familias que fueron beneficiaras del plan nacional Más Cerca. Las obras comenzaron en el año 2014 con un plazo de ejecución de 6 meses pero aun no están finalizadas. Al mediodía liberaron el transporte cuando desde el IPVU les prometieron recibirlos mañana. El vicepresidente del organismo, Ricardo Fernández, adelantó que harán gestiones ante Nación para que gire los fondos y las obras se terminen en cuatro meses. Mariana recordó que “el 14 de febrero (del 2014), nos informaron que habíamos sido beneficiadas con un plan del gobierno nacional. Nos pidieron que para el 5 de marzo mudemos las casillas a la parte de atrás del terreno para que se inicien las obras y que en seis meses iban a terminar”. Agregó: “Pero en ese momento no empezaron, después vino el diluvio de abril, pasaron años y no terminaron los trabajos”. Afirman que desde ese momento hasta la fecha padecieron dos inviernos en casillas precarias, que viven hacinados en pequeños cuartos y no cuentan con instalaciones de ningún servicio básico. Ahora, con la llegada de los primeros fríos del otoño y el estancamiento de las obras, el enojo fue en aumento y por ese motivo a las 8:30 de ayer decidieron tomar uno de los colectivos del Ramal 7A de Autobuses Santa Fe. En medio de un gran operativo policial el clima entre los vecinos durante la mañana no era tenso, pero entre sus palabras trasuntaban la bronca. Claudia Flores, otra de las manifestantes, dijo que “(Marcelo) Sampablo (presidente del IPVU) y (Pablo) Peucón no firman los papeles para que se concluyan las obras. Queremos que terminen esto, porque acá viven familias numerosas a la intemperie”. Advirtió que “si ellos vienen nosotros liberamos el colectivo, pero hasta que no retomen los trabajos vamos a cortar la calle Casimiro Gómez”. Las construcciones se encuentran desparramadas en unas cuatro manzanas. Algunas están avanzadas y tienen hasta el revoque exterior concluido. Otras todavía están sin las terminaciones e incluso ninguna cuenta con las aberturas. Pese a ello algunos optaron por vivir en las construcciones. “En las casillas ya no se puede estar”, concluyó Claudia.


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