Un contrato rescindido

El relevamiento geográfico de Río Negro se preveía cumplir con una empresa privada. Esa labor estaba incorporada a un programa financiado por el Banco Mundial. Incluso, el 17 de julio de 2001, la provincia firmó un contrato con Aeroterra por la aerofotometría de 75 centros urbanos y 250.000 hectáreas subrurales.

El secretario de Hacienda, Pablo Verani afirmó que la provincia rescindió ese contrato porque la contraparte de Río Negro era imposible de afrontar después de la devaluación del peso. Aeroterra logró ese convenio por 2.759.794 pesos (por entonces en la convertibilidad). Además del relevamiento aéreo, el proyecto del Banco Mundial preveía revalúo, computarización integral del Catastro y perfeccionamiento valuatorio.

Este esquema se incluía en un programa general de financiamiento de esa entidad internacional. La parte catastral tenía un costo oficial de cuatro millones de dólares, con una contrapartida del Estado provincial cercana al 1,2 millones de dólares. (AV)


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