Un lugar olvidado



A casi 1.100 metros sobre el nivel del mar, en una zona árida y desolada, Mamuel Choique sufre la desatención y el olvido por parte del Estado. Como tantos otros parajes de la Región Sur rionegrina, la aldea padece numerosas necesidades. Sólo algunas familias tienen agua potable de red en sus hogares, luz eléctrica o baño privado. En su gran mayoría, las viviendas están construidas en adobe y barro con techos de paja y barro. Los vecinos afirman con bronca que nunca en la historia del paraje, se destinó un plan de viviendas para mejorar la calidad de vida de los 240 habitantes, en su mayoría pequeños crianceros de cabras y ovejas.

Durante el siglo pasado, el lugar creció y se fue desarrollando a la vera del ramal ferroviario de la trocha angosta, conocida como “La Trochita”. Pero el cierre del mismo, en 1995, fue un golpe tan duro que aun hoy, los pobladores no logran asimilar. “Para nosotros fue una pérdida muy grande. Teníamos un medio de comunicación con el resto de la zona, había muchas familias trabajando en el ferrocarril… le daba vida al paraje” señala Celedonio Velásquez, uno de los tres comerciantes que hay en el paraje. Desde la ventana de su comercio, se pueden ver las “colonias” ferroviarias que durante años albergaron a una decena de familias de trabajadores del riel, hoy convertidas en ruinas y un paisaje gris y desolado. “Estamos muy olvidados y lo más triste es que ya nos acostumbramos a esta situación” agrega con voz apesadumbrada.

Además de la vieja estación ferroviaria que fue convertida en museo, el paraje cuenta con un centro comunitario de la Comisión de Fomento, un puesto sanitario y un teléfono semipúblico.


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