¿Un Oscar con sabor mexicano?

ALEJANDRO LOAIZA

aloaiza@rionegro.com.ar

Hace exactamente un año el asombro tomaba desprevenido al presentador del galardón a la mejor película, Jack Nicholson, y a la gran mayoría de los asistentes a la gala de la 78ª entrega de los premios de la Academia. Seguramente también sorprendió a todos aquellos que aún nos manteníamos fieles a nuestra pantalla de televisor, cerca de las dos de la madrugada, hora argentina, cuando de los labios del reconocido intérprete se colaba simplemente la palabra: «Crash». Minutos antes, el taiwanés Ang Lee se había apoderado de la preciada estatuilla a mejor director por el drama «Secreto en la montaña» («Brokeback mountain»). Y meses antes había hecho trizas las esperanzas de sus competidores, acumulando la gran mayoría de los premios pre Oscar, que año a año, gozan de mayor prestigio y difusión y se han transformado en termómetros más que sólidos a la hora de las predicciones.

Sin embargo, y contra todo esto, Lee y la sutil y desgarradora historia de amor entre dos vaqueros, se quedaron con las ganas. Como si hubieran expuesto tópicos aún imposibles de digerir por una asociación eternamente conservadora y políticamente correcta desde su raíz misma. En vez de la sutileza y la inteligencia de la visión del director oriental, optaron también por otra historia de minorías (era imposible evitarlo) pero con una crudeza y resolución mucho más americana y una catarata de golpes bajos imposibles de numerar. Así, la incomunicación en la gran ciudad donde confluyen seres de diferentes nacionalidades, literalmente «chocando» unos contra otros, le dio a «Crash» (conocida aquí como «Vidas cruzadas») la ansiada estatuilla dorada. Más allá de los cuestionamientos, la sorpresa estuvo presente cuando ya parecía que nada podía derrotar las predicciones de los especialistas. Y, este año, es posible que nada cambie demasiado…

A excepción del premio mayor, a la mejor cinta, la situación está «cantada» de antemano y ya se sabe quiénes serán los dueños de los galardones más importantes. Helen Mirren por «La reina» («The queen») y Forest Whitaker por «El último rey de Escocia» («The last king of Scotland») son «número puesto» en las categorías de actores principales. Ambos cosecharon la mayoría de los premios previos al Oscar como el Globo de Oro (entregado por la Asociación de Críticos Extranjeros en EE. UU.), el Critic Choice Award, el SAG (del Sindicato de Actores) y recientemente el BAFTA (algo así como el Oscar británico). Ninguno de los otros candidatos posee el suficiente peso para desplazarlos esta noche y ambos culminarán un co

mienzo de año maravilloso con una estatuilla más para las vitrinas de sus casas. La inglesa Mirren y su personificación de la reina Elizabeth II en el momento en que ocurrió el accidente que costó la vida de la princesa de Gales, Lady Di, ha sido catalogada con los mejores y más sorprendentes adjetivos. Su corona la hará subir al escenario del Oscar por primera vez en su carrera.

Por su parte, Whitaker, tampoco se queda atrás con su caracterización del cruel dictador ugandés Idi Amin de los años '70. El notable intérprete, acostumbrado a papeles de reparto y ocasionales protagónicos tan brillantes como fueron «Bird» y su composición del músico Charlie Parker de la mano de Eastwood o el asesino silencioso de «Ghost dog: el camino del samurai», tendrá a los 45 años su tan esperada gratificación. Sólo un pequeño porcentaje de esperanza puede albergar el veterano Peter O'Toole, nuevamente nominado después de 25 años, con el deseo de acunar el premio en base a su edad y las pocas posibilidades que le alberga el futuro para nuevas nominaciones.

Casi como en el comienzo de la historia de los premios, la situación es casi «cantada». Desde 1929, año en que se realizó por primera vez la entrega del popular galardón hasta 1941 los ganadores en cada apartado eran previamente anunciados a la prensa por lo que no existía suspenso e inclusive los nominados podían comprar la edición vespertina del diario «Los Angeles Time» y conocer los resultados en su camino a la ceremonia. La falta de interés, tanto de los implicados como del público, obligó a la Academia a renovar el sistema y convocar a una empresa encargada de recolectar los votos, contarlos y enviar los resultados finales en sobres cerrados el mismo día de la ceremonia. En algunas oportunidades, como este año, los ganadores ya son conocidos de antemano, como en las primeras entregas, aunque el sistema continúe siendo el mismo.

En el apartado de las actuaciones de reparto, el panorama es muy similar. La debutante Jennifer Hudson y el veterano Eddie Murphy son claros favoritos por sus interpretaciones en el drama musical «Dreamgirls, soñadoras». La primera arrasó, al igual que Mirren, con todos los premios que se cruzaron por su camino, desató los celos caprichosos de la nueva diva del soul Beyoncè Knowles, su compañera de elenco, e inclusive recibió elogiosas críticas de los especialistas que afirmaron que el único valor del filme es su performance. Murphy, por su parte, alejado de los kilos de maquillaje y las exageraciones que lo convirtieron en un clásico humorista americano, entrega la actuación de su carrera y sólo podría hallar resistencia en el abuelo adicto y cruel que compone Alan Arkin en la deliciosa «Pequeña Miss Suns

hine». Una de las pocas sorpresas que los votantes de la Academia pueden entregar en esta oportunidad.

Quizá el premio mayor sea el menos claro: ¿se inclinarán por la incomunicación mundial plasmada en historias que se entrecruzan de la mano de un mexicano en «Babel» o apoyarán la visión americana de lo ocurrido con los japoneses en la batalla de Iwo Jima con «Cartas desde Iwo Jima» del reconocido Clint Eastwood? Mientras nadie duda de que, ¡al fin!, Martin Scorsese recibirá su tan ansiado premio como director por «Los infiltrados» luego de tantas caídas, el galardón principal aún recibe las más variadas discusiones por parte de críticos especializados y fanáticos vía internet. Lo que es seguro es que terminaron los tiempos de las múltiples nominadas ya que en las últimas ediciones la cosecha de candidaturas por filme no supera las siete u ocho. En esta oportunidad, «Babel», posee la mayor cantidad con siete postulaciones.

En un año de gran presencia latina con las variadas nominaciones que obtuvo Guillermo del Toro por «El laberinto del fauno» (amplia favorita en el apartado a mejor película extranjera), las conquistadas por «Babel» de Alejandro González Iñárritu (incluidas las del argentino Gustavo Santaolalla por la música y la actriz mexicana Adriana Barraza como mejor actriz secundaria) y Alfonso Cuarón y sus aspiraciones con «Niños del hombre», todo quedará en un segundo plano hasta que la noche finalice y el único premio con posibilidades de sorpresa sea conocido.

En este gran negocio que mueve millones de dólares, que es transmitido a casi todo el planeta y que la controversial Ellen DeGeneres conducirá, tratando de imprimir algo de incorrección a tanta previsibilidad, sólo el punto final, aquel en el que uno ya no sabe de qué forma sentarse frente al televisor, puede ser el que depare alguna sorpresa. O quizás ninguna. Todo depende de las proyecciones previas que cada uno haya realizado. De una u otra forma, la Academia de Hollywood sigue realizando el evento de esta naturaleza más publicitado aunque no el de mayor calidad, y está decidida, en los últimos tiempos, a brindar apoyo a propuestas que exhiben otras cualidades por sobre los intereses económicos. Y si bien esperar un cambio abrupto en un premio que es el espejo de la idiosincrasia de un país como EE. UU. es algo imposible, los avances tampoco son desdeñables. Comienza el tiempo de descuento. ¿Será la noche mexicana o nuevamente Eastwood levantará la bandera estadounidense del arrepentimiento correctamente político? Hagan sus apuestas. Otro año. Otro Oscar. Pocas sorpresas y una fiesta que nadie, a pesar de todo, quiere perderse.


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver Planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora