Un pacto comercial gigante para desafiar a China
EE. UU., México, Perú y Chile están por América.
ATLANTA, Estados Unidos.- Doce países del Pacífico, incluidos Chile, México y Perú, sellaron un acuerdo para crear la mayor zona de libre comercio del mundo impulsada por Estados Unidos y Japón.
El Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP) tienen como meta marcar las reglas del comercio e inversiones del siglo XXI y presionar a China, ajena al pacto, a seguir esas reglas.
“Tras cinco años de intensas negociaciones, alcanzamos un acuerdo que creará empleos, impulsará el desarrollo sostenible, fomentará un desarrollo inclusivo y promoverá la innovación en la región Asia-Pacífico”, dijo el representante comercial de Estados Unidos Michael Froman.
Los países que cerraron el acuerdo para el TPP representan juntos el 40% de la economía mundial: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Estados Unidos y Vietnam.
Más de 18.000 gravámenes de varios países a productos estadounidenses serán eliminados por esta asociación económica, añadió.
Los principales puntos conflictivos de las negociaciones fueron la duración de los derechos de propiedad intelectual sobre medicamentos biológicos y las de autopartes de automóviles japoneses hacia América del Norte.
El bloque representa el 30% de las exportaciones globales y el 25% de las importaciones. Y abarcan a 800 millones de consumidores, el doble que la Unión Europea.
El acuerdo no sólo crea la mayor zona económica del mundo, sino que logra el objetivo de Obama de aumentar la influencia de Estados Unidos en Asia y contrarrestar al mismo tiempo el peso de China.
Washington no está dispuesto a que sea China quien imponga las reglas de la economía mundial.
El TPP “refuerza nuestras relaciones estratégicas con nuestros socios y aliados en una región que será vital en el siglo XXI”, dijo Obama en un comunicado.
“Cuando más del 95% de nuestros potenciales consumidores vive fuera de nuestras fronteras, no podemos dejar que China escriba las reglas de la economía mundial”, señaló el presidente estadounidense.
“Nosotros deberíamos fijar esas reglas, abrir nuevos mercados a los productos estadounidenses mientras establecemos estándares altos para proteger a nuestros trabajadores y preservamos nuestro medio ambiente”, añadió Obama.
Según algunos expertos, un fracaso de las negociaciones hubiera tenido consecuencias negativas para el liderazgo de Estados Unidos en la región, para la promoción de reformas del mercado en economías emergentes y para el futuro de la agenda comercial.
El acuerdo tiene todavía que ser ratificado de forma individual por cada uno de los estados miembros. (AFP/DPA)