Una página web para invitaciones de boda

Una tendencia que crece. Muchos novios crean una página web con más informacion que no viene detallada en la tarjeta.

ITINERARIO Y GALERÍA DE IMÁGENES:

Sólo un par de líneas bastan para indicar el lugar y la hora de una boda en la tarjeta de invitación. Sin embargo, generalmente hay que explicar muchas más cosas antes de la fiesta. Por ejemplo, ¿dónde pueden pernoctar los invitados? ¿Hay un servicio de autobús a ese lugar o entre la iglesia y la sala de fiestas? ¿Se necesitan juegos para niños y quién los organiza? Y ¿cómo entrar en contacto con los padrinos de boda? Como todos estos datos difícilmente entren en una tarjeta de invitación, muchos novios crean una página web con más informaciones.

“Las parejas utilizan las páginas principalmente para mantener informados a sus invitados”, explica Marion Keller, organizadora de bodas en la ciudad alemana de Ludwigshafen. También hay textos para presentar a las familias de los futuros esposos o para contar cómo se conocieron por primera vez, para mencionar sólo algunos ejemplos, pero esta información aparece más bien en los sitios web de bodas en Estados Unidos. “La mayoría de los invitados conoce a los novios”, explica Keller, por lo que el contenido de la página web suele ser más breve.

Aun así, la página debe ser bonita, desde luego, algo que no es muy difícil de hacer, ni siquiera para personas no iniciadas. “Antes lo hacían especialistas, que también sigue habiendo hoy. Ellos cobran unos 200 euros (270 dólares) por el diseño de una página web de boda. Hoy, sin embargo, la mayoría de las parejas hace su propia página web”, dice Keller.

“No debería ser un problema si se tiene cierto dominio de Internet y de la computadora”, dice Peter Müller, quien da cursos de diseño de páginas web para principiantes. Müller recomienda sistemas modulares como Jimdo y Weebly o Squarespace, una plataforma muy elegante, y WordPress.com, que está especializado en blogs. “Por supuesto que usted también puede diseñar la página web manualmente, pero para ello es necesario tener conocimientos de programación”, dice Müller. “Es como estudiar arquitectura para construir una caseta de jardín”.

Los sistemas modulares funcionan sin lenguajes de programación: la página web simplemente se va armando a través de modelos y una interfaz gráfica. Si usted no necesita un dominio propio, puede conseguir la página web de boda muchas veces incluso gratis, por ejemplo a través de jimdo.com.

Si la web se sigue utilizando después de la boda como galería de imágenes, se plantea una cuestión jurídica, ya que no está permitido colgar sin más fotos de amigos o familiares en Internet: “En las páginas web de bodas se aplican para la publicación de fotos las mismas reglas que en cualquier otra página web”, explica el experto alemán en derechos de propiedad Thorsten Feldmann. “Como regla general, sólo está permitido publicar las fotos si cada persona retratada ha dado explícitamente su consentimiento para la publicación o si el acceso está limitado”.

Por tanto, conviene que las parejas creen un dominio protegido al que sólo se pueda acceder con una contraseña. “Técnicamente hablando, esto es muy fácil de hacer en los sistemas modulares”, dice Peter Müller. Como alternativa, las imágenes también se pueden colgar en Internet en plataformas fotográficas protegidas con una contraseña.

Marion Keller recomienda a los futuros esposos que no confíen demasiado en su página web, por muy bonita que sea, sino que sigan un camino de doble vía: las informaciones importantes siempre hay que distribuirlas también por el clásico correo; las fotos también deberían estar disponibles en papel, por ejemplo en un libro o un álbum. “Es que siempre existen esa abuela u otros familiares de edad avanzada que no tienen acceso a Internet”, explica la organizadora de bodas.

dpa


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