Venezuela, cada vez más un “narco-estado”

Por Redacción

Desde hace rato ya que Venezuela está sospechada de ser un “narco-estado”. Hasta ahora los dardos se habían concentrado en uno de los “hombres fuertes” del chavismo: en Diosdado Cabello, quien ante las gravísimas acusaciones acumuladas en su contra en los EE. UU. diera un paso silencioso hacia la discreción. Hacia el costado entonces, saliendo a su manera del centro mismo de la escena en que estaba ubicado, aunque sin perder la enorme influencia política ni el poder que aún posee, especialmente en el ámbito militar.

Pero ahora se suman las acusaciones que, desde hace rato, pesan también sobre Tareck El Aissami quien, desde el pasado 4 de enero, es el vicepresidente venezolano. De 42 años, El Aissami, ciertamente no es un “criollo”, desde que es un abogado penalista hijo de inmigrantes sirios y libaneses. Hoy es, en consecuencia, nada menos que el segundo hombre en el esquema del poder venezolano que acaba de ser acusado –él también– de ser un activo narcotraficante.

Así lo cree formalmente el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, que lo ha incluido específicamente en la vergonzosa lista de las personas sancionadas por narcotráfico, con su aparente socio y testaferro José López Bello y unas 13 sociedades “offshore” que serían de su propiedad, cuyos activos han además sido congelados en los Estados Unidos, por lo que son ya indisponibles.

Queda ahora prohibido a todos los norteamericanos tener relaciones comerciales de cualquier tipo con El Aissami. Así de severo.

La investigación que condujo a esa decisión duró varios años y confirmó sus ilegales vinculaciones y sus condenables conductas. Treinta y cuatro legisladores habían solicitado al Ejecutivo de su país la adopción de las sanciones ya dispuestas.

Es cierto entonces, cada vez más Venezuela luce como un narco-estado. Es hora de que los demás países de la región, por dignidad y autoestima, raleen y excluyan de sus actividades y encuentros regionales a personajes que, como Diosdado Cabello o el antes mencionado Tareck El Aissami, están ya teñidos indeleblemente con los colores del narcotráfico. Las acusaciones, por su entidad y criminalidad, no se pueden seguir tomando a la ligera, asumiendo que forman parte de una pretendida “persecución política”. No es así.

*Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas

Nada menos que el segundo hombre en el esquema del poder venezolano acaba de ser acusado –él también– de ser un activo narcotraficante.

Datos

Nada menos que el segundo hombre en el esquema del poder venezolano acaba de ser acusado –él también– de ser un activo narcotraficante.

Exit mobile version