Viviendas prefabricadas vuelven al ruedo en la región

Estuvieron un largo tiempo sin poder trabajar y ahora inician el camino de la recuperación. Confían en captar más clientes vía descuentos por pago contado y promocionan las cuotas en pesos.





Luego de un largo parate por la pandemia de coronavirus varios sectores de la economía comienzan a salir del letargo en la región.

Uno de ellos es el de la construcción, específicamente el que está ligado al ramo de las viviendas prefabricadas.

“Está muy duro, estamos cumpliendo con el protocolo pero mucha gente no tenemos, hace unas tres semanas que comenzamos a trabajar”, dijo a Río Negro Jorge Rey, titular de Viviendas Roble.

El empresa comentó que “en cuarentena no pudimos hacer casi nada, tuvimos el problema de la venta que se vino muy abajo. Ahora hay gente interesada, pero online es difícil por el tipo de producto que comercializamos, donde el cliente necesita ver qué es lo que está comprando, la calidad que tiene, las comodidades que ofrece la vivienda”.

Por estos días, las ofertas de descuentos por pago contado y la financiación en cuotas en pesos forman parte de la estrategia comercial para recuperar clientes.


“Tratamos de estar con los precios ahí, al límite, por ahora no llegamos a cubrir costos. Por suerte no tenemos alquileres y en etapas previas hace algunos años atrás se trabajó bien”, aclara Rey ante la consulta de hasta cuándo pueden soportar esta situación.

“Nuestra obra es todo en seco, lo único que ofrecemos como opción al cliente de construcción húmeda es la platea”.

Jorge Rey, titular de Viviendas Roble, empresa con sede en Neuquén.

Parte de la respuesta al presente que atraviesan estos emprendimientos tiene que ver en que “los sueldos bajaron mucho, la gente hoy busca comer, el sector con el que nosotros trabajamos es el laburante, el más afectado por la crisis. También estábamos trabajando mucho con gente que invertía en Vaca Muerta, que compraban 4 o 5 casas para alquilar y ahora se frenó”, dice el titular de VR.

Viviendas Roble comercializa unidades prefabricadas en toda la región que salen de su planta de Neuquén. “Nosotros trabajamos viviendas desde 20 m2 para arriba, son las más chiquitas, de un dormitorio, después podemos hacer hasta los metros que quiera el cliente, 90, 100, o más”, explica el empresario sobre el servicio que prestan.


“Nosotros no entregamos llave en mano, hay ciertas cosas que completa el propietario a su gusto. Por ejemplo, les proporcionamos los pisos pero no los colocamos; o también pueden optar por descontar el valor de los pisos que ofrecemos y comprar otro diseño o un porcelanato por su cuenta, no hay inconveniente con eso”, aclara el empresario.

Otra cuestión es el costo de la vivienda. Al respecto sostiene Rey: “El valor del metro cuadrado de lo que nosotros hacemos en la obra ronda los 14.000 pesos, y después con los agregados de lo que falta quedará en 20.000 pesos el m2 aproximadamente, ninguna empresa de este tipo entrega llave en mano”.


También tuvo conceptos para la desconfianza que hay en el mercado para este tipo de construcciones. Dijo en este sentido que “aunque no hay una garantía escrita la calidad que ofrecemos está garantizada 100%, es una cuestión de imagen, cualquier reclamo es un costo para nosotros, hay que viajar, hacer la reparación, entonces lo ideal es hacer las cosas bien y que no haya que volver al lugar”.

Datos

14.000
pesos es el valor del metro cuadrado promedio para una vivienda estándar de las que comercializa la empresa.
20 m²
es la menor superficie que se ofrece para este tipo de construcción.

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