Zelaya es cada vez más pesimista

TEGUCIGALPA (AFP) – El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, espera escéptico una respuesta hoy del gobierno de facto sobre su retorno al poder, en un diálogo al borde del fracaso pese a la presión internacional que no logra poner fin a la crisis política.

«El diálogo está en suspenso, después de tanto trabajo. Seguimos en la mesa, pero no le tenemos ninguna confianza a un régimen que se burla del pueblo hondureño y la comunidad internacional. Estamos retrocediendo 100 años en la democracia», dijo Zelaya .

Los negociadores de Zelaya y del gobernante de facto Roberto Micheletti se reunieron el fin de semana por separado en un último intento por salvar un diálogo que, aunque empezó hace diez días en Tegucigalpa, arrastra el fracaso de las gestiones que inició en julio el mediador y presidente costarricense Oscar Arias.

A casi cuatro meses del golpe de estado del 28 de junio, las conversaciones ni siquiera abordan si debe o no haber restitución, sino la institución que debe decidir: para el gobierno de facto la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y según el mandatario depuesto el Congreso.

Tras postergados varios plazos de Zelaya para cerrar las pláticas, sus delegados volverán a la mesa el lunes si los representantes de Micheletti tienen una propuesta «que valga la pena», dijo el presidente.


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