Más de un millón de dólares del sector privado para la salud pública

Clínica Viedma destinó más de un millón de dólares en infraestructura y tecnología médica. Apuntan a evitar las costosas derivaciones. Ya cerraron un acuerdo con el Ipross.

La empresa Clínica Viedma incorporó equipamiento e infraestructura médica realizando una fuerte inversión que supera el millón de dólares. Busca captar la atención regional de la salud pública en general y evitar las costosas derivaciones en alta complejidad médica.

En el nuevo espacio, dotado de una costosa infraestructura, ya funciona el resonador magnético nuclear de alto campo. Permite una mayor resolución de imágenes en patologías graves en el término de 16 minutos.

Para su emplazamiento se hizo una edificación contigua, en la misma manzana donde está el centro médico. Invirtieron otros adicionales en trabajos de adaptación de los metros cuadrados construidos. Por ese motivo se resolvió dotar al sector con gran cantidad de hormigón armado y una amplia celda de aislamiento.

El equipo en sí costó 470.000 dólares. Unos $ 400.000 insumió el traslado hasta esta capital, más 80.000 dólares por la fabricación de la celda y otros 120.000 de la misma moneda se destinaron a financiar la carga de Helio, que actúa como refrigerante.

Este emprendimiento se complementa con otros servicios incorporados como el Centro de Telemedicina que facilita consultas con especialistas de Buenos Aires y Rosario, de tomografías computadas, de ecografías, medicina nuclear con cirugías de alta complejidad desde el punto de vista oncológico, y de un segundo quirófano para prácticas endoscópicas y quirúrgicas “mini invasivas”.

La Clínica Viedma incorporó un nuevo resonador magnético nuclear. Foto: Marcelo Ochoa.

El presidente del directorio, Floreal Iturburu, explicó a “Río Negro” que el nuevo resonador trabajará en paralelo con otro equipo similar de bajo campo destinado a traumatología, aunque la flamante anexión facilitará “mejores diagnósticos” y el “97.6 de la mayoría de patologías”.

Recordó que hace una década que “veníamos pagando la incorporación de estos equipos, no podíamos llegar porque se trata de infraestructura de alto costo, ya veníamos abonando otros dos que no pudimos poner en funcionamiento y los vendimos dado el avance de la tecnología y había que renovar”.

Hizo mención a “contratiempos” atravesados por la empresa a raíz del “gran aumento del dólar” en virtud de que este General Electric “comenzamos a cancelarlo con una cotización de 19,50 pesos por dólar y concluimos la compra con un valor de 43 pesos, la carga del Helio no tiene financiación, y además estábamos jugados para tenerlo en la Comarca, pudiéndolo lograr y poner a trabajar”.

Consideró que con esto se cubrirán las necesidades de pacientes de toda la zona Atlántica y el Distrito bonaerense de Patagones para lo cual ya fructificó una negociación con el Instituto Provincial del Seguro de Salud (Ipross) tomando en cuenta que es la obra social “con mayor cantidad de afiliados”.

El directivo indicó que así “disminuirán muchos los gastos de derivaciones” y en ese sentido adelantó que en el caso del Ipross se hizo un nuevo convenio que incluye resonancias para lo cual ya hay pacientes de la zona con turnos otorgados que antes eran derivados a Cipolletti.

Asimismo, informó que se están realizando comunicaciones con otras obras sociales que no tienen sede en Viedma y autorizan estas prácticas en forma “on line”.

Esa costumbre de derivar

La mayoría de las obras sociales públicas y sindicales de esta capital y alrededores optan por enviar a sus pacientes a Bahía Blanca o Alto Valle, pese a que hace varios años que la Clínica ya contaba con un resonador de bajo campo, que facilita prácticas traumatológicas como una rotura de meniscos.

Si bien hasta ahora resultaba difícil precisar una patología en una resonancia de próstata, algunos profesionales admitían en el caso de los tomógrafos que era mejor derivar porque “los resultados en Viedma no se leen”.

Sin contar Salud Pública, que a fines de setiembre tiene previsto habilitar el resonador en el hospital Zatti -en el marco de una inversión junto a Bariloche de 30 millones de pesos-, al Ipross le insume un gasto en derivaciones que podría rondar los 3,6 millones de pesos al año. Este monto estimativo surge que una resonancia en un centro de alta complejidad médica en Bahía Blanca cuesta 9.000 pesos. Aun cuando el afiliado abona un coseguro, a ese gasto se le deben adosar erogaciones de traslado del paciente que puede rondar en la friolera de 15.000 pesos. Se estiman que se envían afuera de la ciudad, un promedio de 20 pacientes al mes, implicando unos 240 anuales.

Inauguró Osdepym que también derivará a Buenos Aires

Osdepym perteneciente a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came) inauguró una sucursal en la capital rionegrina. Se trata de una obra social de empresarios, profesionales y monotributistas que fue creada en 1971.

El gerente general Ricardo Mayorga informó a este medio que habrá convenio con la Cámara de Prestadores de Salud de la Zona Atlántica (Capresa) garantizando a los afiliados el Programa Médico Obligatorio (PMO) aunque las resonancias se atenderán en Buenos Aires.


La empresa Clínica Viedma incorporó equipamiento e infraestructura médica realizando una fuerte inversión que supera el millón de dólares. Busca captar la atención regional de la salud pública en general y evitar las costosas derivaciones en alta complejidad médica.

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