Un vecino digno de volver a homenajear: don José Fava

Ha dejado más de una huella que aún hoy puede rastrearse, Fava fue un inmigrante italiano pionero de espíritu progresista que, enamorado de estas tierras Norpatagónicas, se radicó y trabajó para ellas.
Había nacido en Regio Nell Emilia, Italia, en 1876, su familia era de agricultores, pero él estudió música en Florencia en donde se recibió de Maestro de Música. Mientras estudiaba trabajó y aprendió varios oficios con lo que sostuvo a su familia. En Florencia conoció a María Marocco, joven estudiante de arte escénico con la que se casó en 1897 y con quien se embarcaría con rumbo a América, específicamente a Buenos Aires. Recorrieron el norte del país, luego Mendoza y el sur. Numerosos colegas escribieron sobre su obra. Nuestro profesor de la Universidad, Dr. Gregorio Álvarez, considera que en Capital Federal ejerció su profesión de músico ejecutante y compositor. Recibió la colaboración de su hijo Ángel, que era también profesor de música; entre ambos crearon nuevos bailes argentinos.
El Centro Mandolístico, al cual pertenecía, lo envió a la ciudad de Tucumán, donde vivió un tiempo; luego fue a Salta, Santiago del Estero, Mendoza y Santa Fe para regresar a Buenos Aires. Es acá donde conoció a José Edelman, para trabar una relación que perduraría en el tiempo y el espacio: ambos se radicaron en Neuquén capital. En estas tierras, Fava ejerció la profesión de músico en Neuquén y en el Alto Valle del Río Negro, especialmente en General Roca, en donde fundó la banda de música del Colegio San Miguel. Recordemos que en Neuquén había instalado la primera fábrica de mosaicos, con los que se construyeron parte de las sucursales del Banco de la Nación y el edificio del Banco Hipotecario, entre tantas obras.
Gran propulsor de los adelantos en la zona, la construcción de viviendas y la suya en la Diagonal Marcelo T. de Alvear, entre tantas. Instaló una casa de fotografías; compró una quinta formada por cuatro manzanas llamada “Las Dos Águilas”, a lo que contribuiría a convertir en un barrio hacia 1910. En 1911-representando a doña Valentina Brun de Duclout fraccionó y vendió tierras para entregarle a los agricultores, haciéndose él cargo de las obras de riego.
En 1906 formó parte de la formación del Club de Gimnasia y Esgrima. Fue promotor de la creación de la Sociedad Italiana XX Septiembre de Socorros Mutuos, y también fue Director del Conservatorio Clementi. Su mente ágil, a pesar de sobrellevar el fallecimiento de su esposa, proyectó la fundación de Villa María y allí comenzó la confección de planos. Así emprendió ese sueño con forma villorrio, compuesto de gente humilde que lo llenaban de orgullo. Con la colaboración de su amigo, el Ing. Luis D. Mailhet, escribió la obra teatral “El sueño del Dr. Jark, comedia que fue exhibida en distintas oportunidades; fue concejal acompañando al mencionado ingeniero.
¿Qué no hizo don Fava? Porque también formó parte del Concejo Deliberante de Neuquén, incursionó en la búsqueda de minerales, como por ejemplo el cobre, instaló la primera usina eléctrica que usó para distribuir electricidad a toda la población gratuitamente, instaló también la primera carpintería mecánica y trabajó la madera para la construcción y fabricación de muebles. Compró chacras ubicadas sobre uno de los brazos del río Limay; una vez loteado, fundó el barrio “Villa María” en homenaje a su esposa. En la foto que acompaña el escrito vemos a la pareja. Donó dos terrenos para la Iglesia del Barrio; tarea infinita enumerar las acciones de nuestro homenajeado.
Esto es apenas síntesis de una inmensa obra de un vecino con mayúsculas, quien además tuvo una prolífica descendencia que residieron en la ciudad. La Prof. Susana Carrasquera de Fava escribió acerca de la biografía de don Fava y su obra en la ciudad. Una vez más agradezco la información tomada del Archivo Histórico Municipal, fuente insoslayable para todo investigador. En virtud de sus méritos, el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén estableció el día de su fallecimiento, el 24 de noviembre, como “Día del Vecino”, mediante Ordenanza N° 11138 del mes de agosto del año 2008. Espíritu pionero el de don Fava, que fuera entregado al servicio de la comunidad neuquina. Desde aquí, este homenaje.
Río Negro
Neuquén

Ha dejado más de una huella que aún hoy puede rastrearse, Fava fue un inmigrante italiano pionero de espíritu progresista que, enamorado de estas tierras Norpatagónicas, se radicó y trabajó para ellas.
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