Bariloche, Cipolletti y Neuquén, entre las 20 mejores ciudades del país para criar hijos

La Fundación Bunge y Born presentó el Índice NIDO, una herramienta que mide las condiciones para el desarrollo infantil temprano en todo el país. Bariloche, Cipolletti y Neuquén aparecen entre las 20 ciudades mejor posicionadas, aunque el informe advierte sobre profundas desigualdades territoriales.

Redacción

Por Redacción

La cercanía a hospitales y centros de salud forma parte de los indicadores que utiliza el Índice NIDO para medir las oportunidades de desarrollo de la primera infancia en las distintas ciudades del país. Foto gentileza.

La cercanía a hospitales y centros de salud forma parte de los indicadores que utiliza el Índice NIDO para medir las oportunidades de desarrollo de la primera infancia en las distintas ciudades del país. Foto gentileza.

El lugar donde nace un niño puede condicionar gran parte de sus oportunidades futuras. Esa es una de las principales conclusiones que surge del Índice NIDO, una nueva herramienta desarrollada por la Fundación Bunge y Born para medir las condiciones que favorecen o limitan el desarrollo de niñas y niños de hasta cinco años en la Argentina.

A diferencia de otros indicadores centrados exclusivamente en variables económicas, el estudio incorpora una mirada multidimensional que contempla el acceso a la salud y la educación, la cercanía a espacios verdes y el contexto socioeconómico. El objetivo es identificar las desigualdades territoriales para orientar políticas públicas más precisas y equitativas.

Ranking de las 20 ciudades con mejores oportunidades


Entre las ciudades con mejores oportunidades para la primera infancia figuran la Ciudad de Buenos Aires, Vicente López, Rafaela, Olavarría y Mendoza. En la Patagonia norte aparecen tres localidades dentro de las primeras veinte posiciones del país: San Carlos de Bariloche, en el puesto 17; Cipolletti, en el 18; y Neuquén capital, en el 20.

Estas son las 20 ciudades con mejores oportunidades para el desarrollo infantil, considerando las localidades más pobladas de cada provincia con un piso de 100.000 habitantes. El valor del índice, de 0 a 100, es un promedio ponderado en base a la población de los radios censales que componen cada localidad. 

  1. CABA, CABA – 59,33
  2. Vicente López, Buenos Aires – 58,91
  3. Rafaela, Santa Fe – 55,09
  4. Olavarrí­a, Buenos Aires – 54,98
  5. Mendoza, Mendoza – 54,77
  6. Junín, Buenos Aires – 54,05
  7. Paraná, Entre Rí­os – 51,97
  8. Godoy Cruz, Mendoza – 51,94
  9. Rosario, Santa Fe – 51,33
  10. Río Cuarto, Córdoba – 50,77
  11. Santa Rosa, La Pampa – 50,77
  12. Córdoba, Córdoba – 50,65
  13. Rí­o Gallegos, Santa Cruz – 50,39
  14. Santa Fe, Santa Fe – 50,32
  15. Puerto Madryn, Chubut – 50,30
  16. San Salvador de Jujuy, Jujuy – 49,55
  17. San Carlos De Bariloche, Rí­o Negro – 49,52
  18. Cipolletti, Rí­o Negro – 49,14
  19. Resistencia, Chaco – 48,55
  20. Neuquén, Neuquén – 48,51

Lejos de establecer un ranking definitivo sobre la calidad de vida, el índice busca mostrar cómo se distribuyen las oportunidades dentro del territorio argentino. De hecho, el valor máximo posible es de 100 puntos y ninguna ciudad logra alcanzarlo, lo que refleja que todavía existen brechas importantes incluso en los distritos mejor ubicados.

Uno de los principales aportes del Índice NIDO es el nivel de detalle con el que analiza la información. En lugar de limitarse a promedios provinciales o municipales, trabaja con datos por radio censal, lo que permite detectar diferencias significativas entre barrios de una misma ciudad y visibilizar desigualdades que suelen permanecer ocultas en los indicadores tradicionales.

La herramienta combina información proveniente del Censo 2022, registros oficiales de establecimientos educativos y centros de salud, datos geográficos y otras bases públicas para construir un indicador que pueda ser utilizado por gobiernos, organizaciones sociales, investigadores y equipos técnicos. Además, incorpora mapas interactivos que permiten explorar el acceso a servicios esenciales y comparar las condiciones entre distintos sectores urbanos.

Acceso desigual a la educación, la salud y los espacios verdes


El informe también aporta algunos datos que ayudan a dimensionar las brechas existentes en el país. Según el relevamiento, en 2022 el 43,5% de los niños de entre 0 y 5 años no asistía al nivel inicial. En las grandes ciudades, los chicos de hogares con menores ingresos tienen cinco veces más probabilidades de no contar con un espacio verde cercano que aquellos pertenecientes a familias de mayores recursos. Además, en 240 localidades argentinas es necesario viajar más de dos horas en automóvil para llegar al hospital público más próximo.

El índice pondera cuatro grandes dimensiones. El contexto socioeconómico representa el 35% del resultado final; la salud, el 33%; la educación, el 27%; y el acceso a espacios verdes, el 15%. La metodología parte de la evidencia de que el desarrollo infantil depende tanto de las condiciones materiales del hogar como de la posibilidad de acceder tempranamente a servicios, educación y entornos saludables.

Panel de especialistas: datos para reducir las desigualdades


Durante la presentación del Índice NIDO, especialistas en políticas públicas e infancia coincidieron en que la disponibilidad de datos precisos es una condición indispensable para reducir las desigualdades.

El director ejecutivo de CIPPEC, Luciano Laspina, afirmó que se trata de «una gran herramienta» para quienes diseñan políticas públicas, especialmente en un país con «un problema gravísimo de generación de datos y también de cómo se comparten esos datos».

Por su parte, el especialista de UNICEF Argentina Javier Quesada sostuvo que «todo lo que necesitamos empieza» en la primera infancia y advirtió que aún hay niños que «nacen a la sombra de las posibilidades que deberían tener».

En la misma línea, la investigadora de la UCA Ianina Tuñón destacó que el índice permite conocer una «Argentina profundamente desigual» gracias a su nivel de desagregación territorial y a su enfoque multidimensional, mientras que desde la Fundación Bunge y Born remarcaron que el desafío es que la herramienta contribuya a construir una «cultura de datos» que permita tomar mejores decisiones y orientar los recursos donde más se necesitan.

Los primeros años de vida constituyen una «etapa decisiva para el desarrollo físico, cognitivo, emocional y social de las personas«, sostienen desde la fundación, por lo que contar con información territorial precisa resulta «clave para diseñar políticas públicas que reduzcan las desigualdades desde el comienzo de la vida».


El lugar donde nace un niño puede condicionar gran parte de sus oportunidades futuras. Esa es una de las principales conclusiones que surge del Índice NIDO, una nueva herramienta desarrollada por la Fundación Bunge y Born para medir las condiciones que favorecen o limitan el desarrollo de niñas y niños de hasta cinco años en la Argentina.

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