Pollo frito crujiente: la receta fácil para que quede dorado por fuera y jugoso por dentro

Una receta sencilla y sabrosa para preparar pollo frito en casa, con un marinado que aporta sabor y un doble rebozado que ayuda a conseguir una cobertura bien dorada y crujiente.

Redacción

Por Redacción

Pollo frito casero y súper crujiente.

Pollo frito casero y súper crujiente.

El pollo frito es de esas preparaciones que parecen sencillas, pero tienen algunos secretos para conseguir una cobertura bien dorada y crocante, mientras la carne queda tierna y jugosa por dentro. El marinado ayuda a darle sabor y mantener la humedad, mientras que el doble rebozado aporta esa textura crujiente característica.


Ingredientes


  • 1 kg de pollo, en presas o trozos
  • 500 ml de leche
  • 1 cucharada de jugo de limón
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1 cucharadita de mostaza
  • Sal y pimienta a gusto
  • 2 tazas de harina
  • ½ taza de fécula de maíz
  • 1 cucharadita de pimentón
  • ½ cucharadita de ajo en polvo
  • ½ cucharadita de cebolla en polvo
  • Sal y pimienta
  • Aceite para freír

Preparación


  1. Colocar el pollo en un recipiente y agregar la leche, el jugo de limón, el ajo picado, la mostaza, el pimentón, sal y pimienta. Mezclar bien, tapar y llevar a la heladera durante al menos 2 horas. Si se puede dejar toda la noche, mejor.
  2. En otro recipiente, mezclar la harina con la fécula de maíz, el pimentón, el ajo y la cebolla en polvo, sal y pimienta.
  3. Retirar las piezas de pollo del marinado sin secarlas por completo. Pasarlas por la mezcla de harina, presionando bien para que el rebozado se adhiera.
  4. Para conseguir una cobertura todavía más crocante, volver a pasar cada pieza por un poco del marinado y nuevamente por la harina. Este doble rebozado genera una capa irregular que queda especialmente crujiente al freír.
  5. Calentar abundante aceite a fuego medio, aproximadamente a 170-175 °C. Freír el pollo por tandas para evitar que la temperatura del aceite baje demasiado.
  6. Cocinar hasta que esté bien dorado por fuera y completamente cocido en el centro. Retirar y colocar sobre una rejilla para que conserve el crocante.

El secreto: la fécula de maíz ayuda a lograr una cobertura más ligera y crujiente, mientras que el doble rebozado genera una textura más abundante y aireada. Para que el pollo no quede aceitoso, es importante mantener una temperatura estable y no llenar demasiado la sartén.


El pollo frito es de esas preparaciones que parecen sencillas, pero tienen algunos secretos para conseguir una cobertura bien dorada y crocante, mientras la carne queda tierna y jugosa por dentro. El marinado ayuda a darle sabor y mantener la humedad, mientras que el doble rebozado aporta esa textura crujiente característica.

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