Energía y minería:los dos motores del superávit comercial
Las exportaciones argentinas crecieron 21% entre enero y agosto, mientras que el sector energético explicó una parte creciente del ingreso de divisas. La minería, por su parte, multiplicó por más de 70% su superávit comercial interanual.
La minería tuvo un salto en sus exportaciones en este año. Foto gentileza.
Argentina acumuló un superávit comercial de US$18.249 millones entre enero y agosto de 2026, un salto del 257% interanual, según datos del Indec. El resultado surgió de una combinación de exportaciones por US$67.248 millones, que crecieron 21%, y una caída de 3% en las importaciones.
Dentro de ese resultado, combustibles y energía aparecen como uno de los principales motores del ingreso de divisas. Las exportaciones del sector alcanzaron US$10.667 millones en los primeros ocho meses, con un crecimiento interanual del 49%, equivalente a US$3.503 millones adicionales. El incremento respondió tanto a mayores precios, que aportaron 15%, como a un aumento de 27% en las cantidades exportadas.
A nivel mensual, el Indec reveló que en agosto la balanza comercial combustibles minerales, aceites minerales y productos de su destilación; materias bituminosas; ceras minerales fue superavitaria en US$771 millones. En el mismo mes del año pasado el saldo positivo había sido de US$661 millones.
El organismo estadístico indicó que las exportaciones aumentaron 33% en agosto, principalmente por la suba de US$213 millones en las ventas de aceites crudos de petróleo. Por otro lado, las importaciones registraron un incremento de 70,6% con respecto a agosto de 2025.
Un informe de la consultora Economía & Energía en base a cifras oficiales destaca que la transformación energética de los últimos años modificó de manera significativa la estructura del comercio exterior, sobre todo por el auge de Vaca Muerta. Las ventas externas de combustibles y energía pasaron de un mínimo de US$2.050 millones en 2016 a US$11.100 millones en 2025 y ya acumulan casi ese nivel en los primeros ocho meses de 2026.
La participación del sector también cambió. De representar menos del 4% de las exportaciones argentinas en 2016, combustibles y energía explican actualmente alrededor del 16% de las ventas externas. Entre 2016 y 2025, mientras las exportaciones totales crecieron 50%, las ventas energéticas aumentaron 442%.
El efecto no se limita a las exportaciones. El crecimiento de la producción de hidrocarburos no convencionales y la ampliación de la infraestructura de transporte de gas permitieron reducir las compras externas de energía.
Según el informe, “el aumento de las exportaciones y la sustitución de importaciones energéticas” explicaron el 30% del superávit comercial en 2024, el 69% en 2025 y el 43% en los primeros ocho meses de 2026. Las importaciones en 2025 eran 4% de total, mientras que en el acumulado a agosto alcanzaron el 6%.
La minería, otro generador
El segundo informe, elaborado por la Secretaría de Minería de la Nación, muestra un comportamiento todavía más marcado dentro de la actividad minera. En agosto, los proyectos que integran la cartera oficial registraron un superávit comercial de US$586 millones, un 44,9% superior al de igual mes de 2025.
El resultado surge de exportaciones por US$626 millones frente a importaciones por apenas US$40 millones. En términos simples, las empresas mineras exportaron quince dólares por cada dólar importado durante agosto.
En el acumulado enero-agosto, el superávit comercial minero alcanzó US$5.436 millones, con un crecimiento interanual de 73,5%. La relación entre importaciones y exportaciones también mejoró: pasó de 10,6% en los primeros ocho meses de 2025 a 7% en igual período de 2026. Es decir, por cada US$100 exportados, los proyectos considerados importaron aproximadamente US$7.
La composición de las ventas muestra además una fuerte concentración. En agosto, el oro aportó US$404 millones, equivalente al 64,5% de las exportaciones de los proyectos en producción; el litio sumó US$157 millones y representó 25,1%, mientras que la plata aportó US$64 millones.
El perfil importador es diferente según el mineral. Los proyectos metalíferos tuvieron un ratio de importaciones sobre exportaciones de apenas 3,3% en el acumulado anual, mientras que el litio alcanzó 17,9%. La Secretaría a cargo de Luis Lucero explicó que esa diferencia responde, en buena medida, a que el sector litífero combina operaciones en producción y ampliación con cinco proyectos en construcción, lo que eleva la demanda de bienes y equipos del exterior.
El cruce de ambos informes permite observar un cambio relevante en la generación de divisas de la economía argentina. Vaca Muerta aporta cada vez más dólares mediante mayores exportaciones y menores importaciones energéticas, mientras la minería consolida un elevado saldo comercial positivo, aunque con una estructura todavía concentrada en oro, litio y plata.
La tendencia también tiene impacto sobre el balance cambiario. Nicolás Arceo, de Economía & Energía, recalcó que el intercambio de bienes acumuló un excedente superior a US$23.000 millones entre enero y agosto, mientras que las reservas aumentaron unos US$6.000 millones en el período.
En paralelo, el financiamiento externo de empresas privadas aportó otros dólares: de los US$10.600 millones emitidos mediante obligaciones negociables en moneda extranjera, cerca del 65% correspondió a compañías energéticas.
Así, energía y minería ganan peso como proveedores de divisas en un escenario donde la capacidad de generar dólares genuinos mediante exportaciones se vuelve cada vez más determinante para sostener el equilibrio externo argentino.
Argentina acumuló un superávit comercial de US$18.249 millones entre enero y agosto de 2026, un salto del 257% interanual, según datos del Indec. El resultado surgió de una combinación de exportaciones por US$67.248 millones, que crecieron 21%, y una caída de 3% en las importaciones.
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