Arte y paisaje

La remodelación de esta imponente vivienda de Río de Janeiro se apoya en el uso de materiales nobles, utilizados de manera muy sutil, para que las miradas se detengan en el entorno, los cuadros y las esculturas.

Redacción

Por Redacción

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Aperturas que conectan y hacen uno los espacios interiores con los exteriores, materiales sutiles y muebles que juegan desde sus texturas y colores marcan un ambiente modernista pero cálido en esta vivienda remodelada por la arquitecta Gisele Taranto en uno de los barrios más exclusivos de Río de Janeiro. Aquí las visuales marcan el ritmo de la vida familiar. Los enormes ventanales y puertas corredizas de madera que integran el bello jardín al resto de la vivienda fueron creados exclusivamente para este proyecto. Para protegerla de la fuerte luz solar y las grandes lluvias que azotan la zona se colocó un dosel ancho de madera alrededor de toda la casa. Los 1.500 metros cuadrados de esta imponente vivienda se diseñaron en dos bloques. El bloque más grande es la residencia principal de la familia mientras que el más pequeño contiene las salas de personal, lavandería, garaje, un cine en casa y un balneario que está directamente conectado con la piscina exterior y el patio. Materiales naturales de alta calidad, como el acero corten, la piedra caliza, el mármol y la madera peroba, también conocida como palo rosa, se utilizan en todos los ambientes pero se mantienen como un fondo sutil para resaltar la importancia del arte y el mobiliario. En esta casa, el arte ocupa un espacio preponderante. Cuadros y esculturas de diferentes estilos van acompañando la ambientación aportando elegancia a la vez que sorpresa. En este proyecto, Taranto tuvo la colaboración del diseñador de iluminación brasileño Quinderé Maneco y el paisajista Gilberto Elkins. Fotos: Mca Estudio Fuente: giseletaranto.com


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