“Agente, saque a este tipo”

Redacción

Por Redacción

El secretario del tribunal de Manzanas Blancas, Hernán Ré, molesto por una consulta, mandó a un policía a sacar al periodista de “Río Negro” de la sala. Luego, esa reacción fue desacreditada por el presidente del propio Tribunal, Luis Imas. “Esto es un juicio público, cualquier actitud prepotente o persecutoria es injustificable”, afirmó Imas al ser puesto al tanto de lo sucedido en su ausencia. Apenas concluida la audiencia, “Río Negro” se acercó a consultarle a Ré una cuestión colateral relacionada a unos mails remitidos por un testigo. “Usted no es parte, no voy a informarle nada”, respondió de manera brusca. Al pedírsele que bajara el nivel de agresividad, Ré llamó a un auxiliar policial mientras los defensores y los imputados leían un expediente. También quedaban un par de letrados de la querella. Irónico, Ré sonrió satisfecho: había demostrado el “peso de su autoridad”. Este maltrato a la prensa no fue un episodio aislado. La semana pasada un dependiente de ese secretario, junto con un policía, persiguió a un fotógrafo de “Río Negro” hasta retirarlo de los pasillos de Tribunales. Se aludió a un supuesta resolución de la Cámara de Casación. “¡Si estuvieron ayer todos los fotógrafos y camarógrafos sacando fotos a Elaskar y Fariña!”, reaccionó risueño ayer un magistrado. Para Imas, la libertad de prensa está en las antípodas de cualquier apriete.


El secretario del tribunal de Manzanas Blancas, Hernán Ré, molesto por una consulta, mandó a un policía a sacar al periodista de “Río Negro” de la sala. Luego, esa reacción fue desacreditada por el presidente del propio Tribunal, Luis Imas. “Esto es un juicio público, cualquier actitud prepotente o persecutoria es injustificable”, afirmó Imas al ser puesto al tanto de lo sucedido en su ausencia. Apenas concluida la audiencia, “Río Negro” se acercó a consultarle a Ré una cuestión colateral relacionada a unos mails remitidos por un testigo. “Usted no es parte, no voy a informarle nada”, respondió de manera brusca. Al pedírsele que bajara el nivel de agresividad, Ré llamó a un auxiliar policial mientras los defensores y los imputados leían un expediente. También quedaban un par de letrados de la querella. Irónico, Ré sonrió satisfecho: había demostrado el “peso de su autoridad”. Este maltrato a la prensa no fue un episodio aislado. La semana pasada un dependiente de ese secretario, junto con un policía, persiguió a un fotógrafo de “Río Negro” hasta retirarlo de los pasillos de Tribunales. Se aludió a un supuesta resolución de la Cámara de Casación. “¡Si estuvieron ayer todos los fotógrafos y camarógrafos sacando fotos a Elaskar y Fariña!”, reaccionó risueño ayer un magistrado. Para Imas, la libertad de prensa está en las antípodas de cualquier apriete.

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