La isla

Quiroga reúne hoy a sus concejales para intentar encauzar el conflicto político que disparó Gastón Contardi.

Redacción

Por Redacción

gerardo bilardo gbilardo@rionegro.com.ar

Una reformulación en apariencia insignificante de la ordenanza que regula el Paseo de la Costa disparó esta semana un bullicioso conflicto interno en el partido Nuevo Compromiso Neuquino del intendente de la capital Horacio Quiroga. El presidente del Concejo Deliberante, Gastón Contardi, anunció que no acompañará un aspecto central de la norma bajo análisis. Es el que autoriza la construcción de departamentos para uso residencial en una superficie acotada de la isla 132. El mismo criterio adoptó la concejala del quiroguismo, Valeria Neculqueo, con lo cual el bloque de esta fuerza política quedó dividido en mitades ante la iniciativa que defiende firmemente Marcelo Bermúdez, secretario de Coordinación. Contardi, un dirigente que proviene de la Juventud Radical, lleva dos años al frente de la presidencia del Deliberante y contaba, al menos hasta aquí, con un amplio respaldo del intendente que, en ocasiones, debió sostenerlo ante las críticas surgidas del círculo íntimo del poder municipal. El concejal quiroguista esgrimió razones de principios cuando hizo público su rechazo parcial a la reforma propuesta. La iniciativa, que se tratará el próximo jueves en el recinto, avanza sobre más de media docena de artículos de la ordenanza fundacional de la Corporación para el Desarrollo Integral del Neuquén (Cordineu), el organismo interestatal creado para integrar la ribera del río a la ciudad y promover negocios inmobiliarios. El fundamento expuesto por el presidente del Deliberante fue rebatido desde el Ejecutivo municipal con otro más político y menos filosófico: Contardi está anotado en la carrera por la sucesión en la intendencia e inscribieron el “indisciplinado” comportamiento en el contexto de una ambición personal. Quiroga ha dicho que no tiene intenciones de continuar en el mismo cargo y que su crecimiento es hacia la gobernación. Con esta definición dejó tempranamente abierto el camino de la sucesión para el 2015, en el que también está anotado Bermúdez. La mirada política para explicar la raíz de este conflicto que envuelve al partido municipal finalmente terminó imponiéndose y la consecuencia de la disputa interna empieza a extenderse, en primer lugar hacia la inestable presidencia del Concejo Deliberante, cuya titularidad se renovará en febrero. Así quedó establecida una suerte de competencia de Contardi versus Bermúdez, pero el escenario político está opacando la discusión más profunda sobre el conjunto de los cambios propuestos que inciden en los controles ambientales, en la forma de pago de los propietarios de las tierras para financiar los servicios en las zonas a urbanizar y la posibilidad de subdividir parcelas en superficies más pequeñas. Para algunos concejales de la oposición, lo que se está discutiendo en torno a este proyecto es más cemento, menos verde y flexibilidad en los controles. Lo ocurrido esta semana fue en ausencia de Quiroga que durante diez días no estuvo en la ciudad. El intendente retomó ayer la actividad oficial en el acto inaugural del renovado balneario de Río Grande. Las declaraciones y gestos observados en la ceremonia dejaron en evidencia la profundidad del enfrentamiento, visible a partir de la desafiante actitud del joven concejal. Pese a que estaban invitados, dijeron en el oficialismo, Contardi y Neculqueo ayer no estuvieron en el acto. El intendente dijo que la presidencia del Concejo estará en manos de aquel que comparta plenamente su proyecto. Quiroga reúne hoy a la tarde a todos los concejales del partido, salientes y entrantes, para tratar de encauzar un conflicto de difícil resolución. “El objetivo es poner blanco sobre negro, saber quién está de este lado y quién no”, dijo una fuente cercana al intendente. La disidencia se trasladó también a la Unión Cívica Radical, el partido de pertenencia original de Quiroga. Un sector salió a respaldar a Contardi “por su actitud valiente y principista” y otro al intendente por “reactivar” el desarrollo del Paseo de la Costa. Cordineu fue constituida en diciembre del 2000 por el entonces gobernador Jorge Sobisch y el actual intendente de Neuquén, en su primera gestión al frente del municipio. La regulación del proyecto conocido como Paseo de la Costa llegó cuatro años después, con la sanción de la ordenanza 10.010 que ahora se quiere modificar parcialmente. La nave insignia del proyecto es la isla 132, un concurrido espacio verde de la ciudad a orillas del río Limay donde se desarrollaron los primeros negocios inmobiliarios. Los presupuestos de Cordineu acumulan gastos en honorarios por contratos de todo tipo para el supuesto avance de los proyectos. Sus directivos han justificado estas erogaciones con el argumento de que la Corporación es un organismo planificador y de características técnicas que debe contratar a especialistas para cumplir con su cometido. Desde su alumbramiento hasta la actualidad la función de Cordineu y el proyecto del Paseo de la Costa han sido motivo de incontables polémicas, pero las voces protagonistas siempre provinieron del oficialismo y de la oposición. El debate actual tiene un condimento especial porque sucede en el seno de la fuerza política gobernante y abrió la primera gran fisura en el proyecto de Quiroga.


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