“Sugerencias para la elección, cuidado y uso de los útiles escolares”

A pocas semanas del inicio del ciclo lectivo 2015, en los establecimiento educativos de los diferentes niveles y modalidades del sistema y en las distintas jurisdicciones de nuestro país, mucho se habla por estos días sobre los costos de la canasta escolar, qué útiles debieran conformar la misma y con ello aparecen ansiedades propias de familiares y adultos a cargo de alumnos, que desean que sus hijos (niños y jóvenes) , e inclusive muchos adultos que retoman o continúan sus estudios, puedan contar con los elementos de trabajo al inicio de clases. Frente a esto creo oportuno compartir algunas sugerencias, muy generales, referidas sobre todo a las conductas a tener en cuenta en la organización para la posible compra, recuperación y uso de útiles escolares: • Los padres o adultos referentes inviten a sus hijos a que los acompañen en la tarea tanto de recuperar algún material en desuso del año anterior como en la posible compra de alguno de ellos. Esto ayudara a alentar conductas de valorar el costo, cuidado y conservación de los mismos. • En el caso de recuperar algunos útiles de años anteriores pero que no vayan a ser utilizados por la posibilidad de adquirir nuevo material, llevar los mismos al establecimiento educativo para ser donados y con ello poder ser reutilizados por aquellos alumnos que no cuentan con ellos y no tienen posibilidad de adquirirlos. O en su defecto para ser reutilizados por el docente con sus alumnos en el año escolar cuando fuera demandado. • Para las mochilas sin arrastre, recordar que el peso que debieran transportar las mismas no deben superar el 10% del peso corporal de quien la transporta (por ejemplo: si un niño pesa 30 kg, el peso dentro de la mochila no debe superar los 3 kg). Por lo tanto es recomendable no comprar mochilas sin arrastre de gran capacidad, es mejor una mediana, cómoda y resistente y en ella organizar cada día previo a clases el material según lo que se va a utilizar al día siguiente. • Propiciar la organización, una vez que se conozca el material a usar en el año, de compras comunitarias entre varias familias al por mayor, lo que permitirá abaratar costos y tener además reposición para distintas partes del año. • Para algunos útiles como por ejemplo elementos de geometría (regla, escuadras, transportador y compás) es posible encontrar mejores ofertas en kits que contienen el conjunto de estos elementos que adquirirlos por separado. • Para los alumnos con habilidad motriz en su mano izquierda (clásicamente llamados “zurdos”), existen útiles adecuados para esa habilidad: sacapuntas, lapiceras, tijeras, reglas, agendas e inclusive reloj de pared para los cursos iniciales donde se trabaja la magnitud tiempo y la forma de leerlo en este instrumento. Es importante consultar en librerías al respecto. • Para los alumnos con necesidades educativas especiales (NEE), y según fuere la discapacidad, recordar que existen numerosos recursos materiales y didácticos para los mismos que permiten mejores posibilidades de inclusión educativa. Por ejemplo: atriles para sillas de ruedas, variados soportes tecnológicos informáticos para uso de computadores para personas ciegas o disminuidas visuales, sordas e hipoacúsicas, con motricidad reducida e inclusive algunos software con juegos para personas con TEA (trastornos del espectro autista). • En el caso de los textos escolares obligatorios, es importante consultar en librerías por compras al por mayor, para abaratar costos (puede haber descuentos de entre el 15 y el 20% por compras grandes) y organizar desde los padres esta actividad. • Trabajar desde la familia o adultos a cargo de alumnos, e inclusive los docentes, en hábitos sobre la importancia del cuidado de los útiles escolares como herramientas del trabajo escolar, dentro y fuera del establecimiento educativo. • Ayudar a los alumnos desde los primeros años de escolaridad en la organización de elementos en la cartuchera, identificación de cuadernos y carpetas, foliado de hojas de carpeta, control diario en casa del material a utilizar el día siguiente (esto se puede trabajar con un cronograma de qué áreas o materias se dictan cada día, se puede comenzar desde segundo grado). Resulta una actividad pedagógica que permite visualizar relaciones temporales de sucesión (antes/después), relaciones cíclicas (repetición de los días para formar una semana, repetición de los meses para formar un año), etc. Con lo cual esta actividad ayuda a recordar eventos, anticipar acontecimientos y con ello trabajar la memoria a largo plazo y la memoria prospectiva. En síntesis, los útiles escolares son recursos didácticos que intervienen y median fuertemente en la relación entre quien enseña, quien aprende, los contenidos y los aprendizajes. Es por ello que resulta significativo que desde la familia y los establecimientos educativos se trabaje en la responsabilidad y compromiso de su uso y cuidado. Francisco Jesús Sevilla Psicopedagogo, M.P. 142 – Neuquén

Francisco Jesús Sevilla Psicopedagogo, M.P. 142 – Neuquén


A pocas semanas del inicio del ciclo lectivo 2015, en los establecimiento educativos de los diferentes niveles y modalidades del sistema y en las distintas jurisdicciones de nuestro país, mucho se habla por estos días sobre los costos de la canasta escolar, qué útiles debieran conformar la misma y con ello aparecen ansiedades propias de familiares y adultos a cargo de alumnos, que desean que sus hijos (niños y jóvenes) , e inclusive muchos adultos que retoman o continúan sus estudios, puedan contar con los elementos de trabajo al inicio de clases. Frente a esto creo oportuno compartir algunas sugerencias, muy generales, referidas sobre todo a las conductas a tener en cuenta en la organización para la posible compra, recuperación y uso de útiles escolares: • Los padres o adultos referentes inviten a sus hijos a que los acompañen en la tarea tanto de recuperar algún material en desuso del año anterior como en la posible compra de alguno de ellos. Esto ayudara a alentar conductas de valorar el costo, cuidado y conservación de los mismos. • En el caso de recuperar algunos útiles de años anteriores pero que no vayan a ser utilizados por la posibilidad de adquirir nuevo material, llevar los mismos al establecimiento educativo para ser donados y con ello poder ser reutilizados por aquellos alumnos que no cuentan con ellos y no tienen posibilidad de adquirirlos. O en su defecto para ser reutilizados por el docente con sus alumnos en el año escolar cuando fuera demandado. • Para las mochilas sin arrastre, recordar que el peso que debieran transportar las mismas no deben superar el 10% del peso corporal de quien la transporta (por ejemplo: si un niño pesa 30 kg, el peso dentro de la mochila no debe superar los 3 kg). Por lo tanto es recomendable no comprar mochilas sin arrastre de gran capacidad, es mejor una mediana, cómoda y resistente y en ella organizar cada día previo a clases el material según lo que se va a utilizar al día siguiente. • Propiciar la organización, una vez que se conozca el material a usar en el año, de compras comunitarias entre varias familias al por mayor, lo que permitirá abaratar costos y tener además reposición para distintas partes del año. • Para algunos útiles como por ejemplo elementos de geometría (regla, escuadras, transportador y compás) es posible encontrar mejores ofertas en kits que contienen el conjunto de estos elementos que adquirirlos por separado. • Para los alumnos con habilidad motriz en su mano izquierda (clásicamente llamados “zurdos”), existen útiles adecuados para esa habilidad: sacapuntas, lapiceras, tijeras, reglas, agendas e inclusive reloj de pared para los cursos iniciales donde se trabaja la magnitud tiempo y la forma de leerlo en este instrumento. Es importante consultar en librerías al respecto. • Para los alumnos con necesidades educativas especiales (NEE), y según fuere la discapacidad, recordar que existen numerosos recursos materiales y didácticos para los mismos que permiten mejores posibilidades de inclusión educativa. Por ejemplo: atriles para sillas de ruedas, variados soportes tecnológicos informáticos para uso de computadores para personas ciegas o disminuidas visuales, sordas e hipoacúsicas, con motricidad reducida e inclusive algunos software con juegos para personas con TEA (trastornos del espectro autista). • En el caso de los textos escolares obligatorios, es importante consultar en librerías por compras al por mayor, para abaratar costos (puede haber descuentos de entre el 15 y el 20% por compras grandes) y organizar desde los padres esta actividad. • Trabajar desde la familia o adultos a cargo de alumnos, e inclusive los docentes, en hábitos sobre la importancia del cuidado de los útiles escolares como herramientas del trabajo escolar, dentro y fuera del establecimiento educativo. • Ayudar a los alumnos desde los primeros años de escolaridad en la organización de elementos en la cartuchera, identificación de cuadernos y carpetas, foliado de hojas de carpeta, control diario en casa del material a utilizar el día siguiente (esto se puede trabajar con un cronograma de qué áreas o materias se dictan cada día, se puede comenzar desde segundo grado). Resulta una actividad pedagógica que permite visualizar relaciones temporales de sucesión (antes/después), relaciones cíclicas (repetición de los días para formar una semana, repetición de los meses para formar un año), etc. Con lo cual esta actividad ayuda a recordar eventos, anticipar acontecimientos y con ello trabajar la memoria a largo plazo y la memoria prospectiva. En síntesis, los útiles escolares son recursos didácticos que intervienen y median fuertemente en la relación entre quien enseña, quien aprende, los contenidos y los aprendizajes. Es por ello que resulta significativo que desde la familia y los establecimientos educativos se trabaje en la responsabilidad y compromiso de su uso y cuidado. Francisco Jesús Sevilla Psicopedagogo, M.P. 142 - Neuquén

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