La resurrección del cine religioso en Latinoamérica
Este fenómeno financiado por la Iglesia evangélica brasileña devolvió a los primeros planos los filmes para creyentes, con toques clásicos de los culebrones.
“Moisés y los diez mandamientos-La película”, de Alexandre Avancini, compendio de los 176 capítulos de la tira brasileña homónima de la cadena evangélica Rede Record para la pantalla grande, llegó al cine precedida por una venta anticipada de 120.000 entradas en las salas del país para confirmar la resurrección del cine religioso.
La película, producida por la emisora propiedad de Edir Macedo, fundador de la Iglesia Universal del Reino de Dios, está doblada al castellano y compagina en dos horas las escenas del mismo cuento visto en la televisión, cuya segunda temporada finalizó hace menos de un mes, transformándose en un fenómeno de audiencia, en su país de origen y en la Argentina.
Dos parejas antagónicas: Guilherme Winter y Giselle Itié, los buenos y bellos Moisés y Zipora y Sérgio Marone junto a Camila Rodrigues, los malísimos y bellos Ramés y Nefertari protagonizan la tira y el filme.
La vida de Moisés, desde su nacimiento hasta la llegada del pueblo hebreo a la Tierra Prometida, pasando por la fuga de Egipto a través del Mar Rojo, filmados según reza el Viejo Testamento, en clave de superproducción en Israel, Egipto y el desierto de Atacama en Chile, ocupa el centro de la trama.
Religión y y millones
La voz en off de uno de los personajes principales Josué, a cargo del actor Sidney Sampaio, hoy protagonista de otra tira bíblica que se emite a diario por Telefe, intentando conectar situaciones imprime un tono viejo, como de estampa de catecismo recitada, y las costuras del bordado interno quedan al descubierto dejando muchas veces como absurdas, situaciones que alguna vez fueron dramáticas.
“Se usaron los pasajes de la telenovela gracias a un trabajo increíble de edición y sonido, con algunas partes inéditas, muchas de ellas grabadas por Guilherme Winter (protagonista de Moisés)”, dijo a Télam Giselle Itié, Zipora, esposa del profeta en el envío y su pareja en la vida real, con el bonus track de haber concretado el romance real cerca del capítulo 70.
“No sabíamos –continúa la actriz– que iban a rodar una peli cuando comenzamos la novela, la decisión surgió a partir del éxito del programa en cuanto país llega”, dijo la bella actriz.
Guatemala, Estados Unidos, Chile, Panamá y República Dominicana son sólo algunos de los países donde la tira fue vendida antes de su desembarco en la Argentina.
Luego de la llegada local del filme, distribuido por Alfa Films, la historia de venganza y justicia divina será estrenada el jueves 2 de marzo en Uruguay y arribará a Bolivia al mes siguiente.
Para muestra del poder evangélico de aterrizar, permanecer y ampliar sus fronteras bastan algunas cifras: “Moises y los diez mandamientos” fue la cinta más redituable de la historia brasileña, habiendo vendido 11,5 millones de tickets en las 1.100 salas donde se exhibió.
Cuesta restringir las causas de su éxito a la moral religiosa de la trama, ya que Vivian de Oliveira, autora de la tira, matriz del filme, construyó una historia con varias de las cualidades del culebrón: traiciones, sexo más lealtades divididas y todo desarrollado a partir de la Biblia, el best seller eterno.
Sergio Marone (Ramsés) y Winter fueron entrevistados por Télam en 2016 y coincidieron en que se trata de “una historia fuerte que habla sobre valores universales y atemporales, más allá de cualquier credo”, y si a estos elementos le sumamos la promesa de la salvación capaz de esquivar la muerte, en tiempos donde la incertidumbre es ley, el escenario parece listo para varias funciones más de las historias religiosas.
“Moisés y los diez mandamientos-La película” se inscribe dentro de un regreso con gloria de las películas creyentes, un género que tuvo en “Los diez mandamientos” (1956), con Charlton Heston, dirigida por Cecil B. DeMille, un exponente de oro.
El divino magnetismo de aquella película junto a “Rey de Reyes” (1961) de Nicholas Ray, se extendió mucho más allá de las clásicas emisiones por tevé durante Semana Santa para generar público devoto y dividendos; hoy quienes parecen haber encontrado la llave del negocio de dios son los brasileños de la Iglesia Universal de Cristo, un emporio de fe que mueve miles de millones de dólares y de alcance y programa internacionalista, que desde hace años extendió su propaganda a los países de la región a través de medianoche televisiva y la instalación de templos y que hoy encuentra en la producción de melodramas para la pantalla chica y el cine su mejor herramienta.
Un buen negocio
El desembarco del tanque en el Brasil resultó fiel a la lógica de megadinámica propia de los emprendimientos evangélicos allí con aparatosas instalaciones, e incluye en este caso la inauguración de una enorme réplica del Templo de Salomón de Jerusalén en la ciudad de San Pablo, construido con piedras traídas desde Israel, capaz de albergar a 10.000 fieles, lo que se convirtió en una atracción en sí mismo.
Estilo evangélico
Piedras de Israel
Datos
- 11,5
- Las millones de entradas vendidas. Y su exhibición en 1.100 salas la convirtieron en el filme más redituable de la historia brasileña.
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