A la deriva con 46 turistas en el Nahuel Huapi

El susto duró dos horas hasta que remolcaron el catamarán.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El catamarán Futaleufú pasó dos horas boyando en medio del lago, con 46 pasajeros a bordo, durante un desafortunado viaje a la isla Huemul que concluyó cuando una lancha de la Prefectura Naval lo remolcó nuevamente a puerto San Carlos.

Los momentos de mayor tensión entre los pasajeros se produjeron mientras la nave aguardaba el remolque en el medio del lago, sacudida por el oleaje y el fuerte viento que al mediodía registraba ráfagas de 70 kph.

La espera se prolongó debido a que el auxilio de la fuerza de seguridad partió desde puerto Pañuelo, donde tiene su asiento, a más de 45 minutos de navegación del centro de la ciudad. Además la Prefectura dio prioridad de traslado a los 14 pasajeros que llegaron a Huemul con la primera excursión del día -que aguardaban el segundo viaje para retornar a Bariloche- y luego asistió a la averiada embarcación y su pasaje.

Una vez en tierra los asustados turistas reaccionaron con enojo y lágrimas frente a lo vivido y exigieron explicaciones a los responsables de la empresa que brindó las disculpas del caso y les reintegró el dinero del frustrado viaje. (ver recuadro) La nave partió del centro de la ciudad a las 11.45 y a los pocos minutos de navegación sufrió la rotura del eje de transmisión en uno de los dos motores que la impulsan. El incidente la dejó a la deriva y sin capacidad de maniobra mientras el viento y el oleaje la empujaban hacia la costa.

Durante las primeras operaciones ejecutadas para recuperar la gobernabilidad el catamarán pasó peligrosamente cerca del viejo muelle de madera ubicado sobre el paseo costanero. En busca de evitar una varadura y ante la imposibilidad de retornar a puerto el capitán retuvo la embarcación tirando el ancla y la alejó de la costa en reversa con un solo motor. A una distancia prudente logró enfilar contra corriente hacia el medio del lago donde aguardó el auxilio.

El dueño de Emprendimientos Huemul, Favio Balest aseguró que “nos ajustamos en todo momento a las indicaciones de la Prefectura y cumplimos con todas las normas de seguridad internacional en la maniobra”. El incidente turístico, que no pasó de un gran susto, es el primero de su tipo que se produce en el lago.El Futaleufú esta habilitado por la Prefectura Naval para transportar hasta 117 pasajeros y la tripulación de a bordo está compuesta por un capitán y dos marineros. El catamarán cuenta con dos motores de 140 HP cada uno.

El incidente desnudó algunas falencias operativas que deberán ser atendidas a la hora de reactivar puerto San Carlos. La pretensión de convertir el céntrico embarcadero en “cabecera del lago” demandará la instrumentación de medidas e infraestructura de seguridad que hoy no se correponden con la envergadura a que aspira el emprendimiento.

Llantos, gritos e ironías

Los pasajeros de la desafortunada excursión que nunca llegó a destino, hicieron catarsis al retornar a puerto con variadas reacciones. Entre llantos descontrolados, Elva de Buenos Aires, aseguró que “no había contención de ningún tipo” y reclamó “que no vuelva a pasar y se tomen precauciones”, mientras un familiar enfurecido vociferaba “esto es una vergüenza”.

Ernesto, también oriundo de Buenos Aires, indicó que “esta es la primera excursión que hacemos y la elegí porque era la más tranquila”. El visitante señaló que durante la espera “no teníamos información de lo que pasaba y la poca que había era contradictoria”, no obstante lo cual agradeció la amabilidad de la tripulación. (AB)


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