Alemania, ante el dilema de protegerlo o no



BERLÍN / MOSCÚ.- El gobierno de Alemania se enfrenta a un gran dilema: por un lado está interesado en las informaciones del ex técnico de los servicios secretos estadounidenses Edward Snowden, pero por el otro rehúye la posibilidad de traerlo a su territorio por temor a despertar la ira de Estados Unidos. Snowden ha encontrado refugio hasta el verano en Moscú, donde se siente bien pero no es verdaderamente libre. Meses atrás se desató un debate sobre la opción de dar asilo a Snowden, pero pronto quedó claro que nadie quería tener problemas con Washington, tampoco los alemanes. Pero la situación ha cambiado. Nuevas revelaciones, especialmente aquella de que también fue interceptado durante años el teléfono móvil de la propia canciller Angela Merkel, nutrieron la desconfianza hacia al gran socio transatlántico. En Moscú se cree que el servicio secreto interior ruso FSB tiene bien controlado a Snowden y que dictó el guión del encuentro que éste sostuvo con el diputado alemán Hans-Christian Stroebele. No se descarta que ocurriría lo mismo en caso de que viajasen representantes oficiales alemanes a Moscú para interrogar a Snowden. También la opción de que Snowden abandonase Rusia sería útil para Putin, opina el diario “Kommersant”, alegando que el presidente ruso no siente simpatía por el informante de Estados Unidos. Putin fue oficial del servicio secreto soviético KGB y para él, un informante es un traidor que viola un “código de honor” de los servicios secretos, precisa. (DPA)


Comentarios


Alemania, ante el dilema de protegerlo o no