“Subimos a videntes en los barcos y los fuimos a buscar a otras

Ara San Juan: Aguad prometió contratar un submarino privado

Ante familiares de los tripulantes, el ministro brindó un informe en el Congreso. Hubo fuertes cruces y reclamo unánime para que continúe la búsqueda del submarino desaparecido hace 5 meses.

En medio de un clima de profundo dolor, tensión y por momentos caos, Oscar Aguad brindó ayer su informe ante la Comisión Bicameral que investiga la desaparición del ARA San Juan, de la que ya se cumplieron 5 meses. El ministro de Defensa, que recibió, cara a cara, las preguntas –y duras críticas- de los familiares de los 44 tripulantes, confirmó que contratará de manera directa a una empresa privada para intentar localizarlo. Sostuvo que el submarino fue buscado correctamente estos 5 meses, negó que haya pasado cerca de las Islas Malvinas o que zarpara sin estar en condiciones, y prometió no abandonar, pase lo que pase, la operación: “El que diga que no se lo ha buscado bien, miente”, lanzó.

La sesión en el Salón Illia de la Cámara alta no comenzó precisamente de la mejor manera para un tema delicado. Por secretaría se le informó al ministro que expondría en calidad de “testigo”, con las consecuencias del falso testimonio. El senador oficialista Luis Naidenoff, sorprendido, aclaró que eso no eran los criterios para el informe de un ministro. Los legisladores opositores calificaron la interrupción de “poco seria” y pidieron no cambiar ahora los criterios. Aguad comenzó su exposición sin que hubiera resolución sobre la cuestión, y sus primeras palabras tampoco ayudaron a relajar el clima.

“He venido a aclarar las cuestiones que en estos cuatro meses... casi de cinco, más de cinco meses, se han venido debatiendo frente a la opinión pública”, dijo, confuso. En la sala reinó el murmullo, y varios familiares, con las remeras estampadas con los rostros y nombres de los tripulantes desaparecidos, se pararon para mostrárselas al ministro.

Tres interrogantes marcaban la llegada de Aguad al Congreso: por qué el submarino había zarpado si informes de la Armada sugerían que no estaba en condiciones; si estuvo en aguas controladas por los británicos en Malvinas, y que pasaría ahora que Rusia había abandonado la búsqueda y Argentina no cuenta con minisubmarino propio para investigar las profundidades.

Previo a las preguntas de familiares y legisladores, en su informe, el ministro aseguró que las versiones que ubicaban al San Juan en las Islas Malvinas se debían a un parte naval, mal corregido, que era un borrador y terminó por error en el expediente que instruye la jueza de Caleta Olivia, Marta Yáñez. “El ARA San Juan lo más cerca que pasó de Malvinas fueron 100 millas náuticas, es decir 185 kilómetros de distancia”, sostuvo y mostró, con imágenes, paso por paso el derrotero del submarino.

Sobre el estado del buque, Aguad afirmó que “con la información que tenemos, objetivamente, el barco estaba en condiciones de navegar, pero la investigación la está llevando la jueza, no vamos a interferir. Al barco se le dio la orden de zarpar porque las autoridades que tienen que controlar el alistamiento del barco consideraban que el barco estaba en condiciones de navegar”. Aclaró, sin embargo, que la investigación puede demostrar lo contrario.

Luego llegaron las preguntas de los familiares. “Pasaron 5 meses, no cuatro 4, tal vez a usted no le importe señor Aguad, pero yo tengo un puñal clavado hace 5 meses”, espetó al ministro Daniel Polo, padre del cabo primero Alejandro Polo. Al igual que la gran mayoría de los familiares presentes, preguntó a Aguad por qué todavía no se había contratado una empresa privada con tecnología para buscar al submarino. Las preguntas se desarrollaron en un clima de alta tensión, y pronto se tornó en un ida y vuelta caótico entre los familiares y el ministro. Al cierre de esta edición, todavía no habían finalizado.

Aguad confirmó que la contratación se hará, pero no puede hacerse de forma inmediata. “Estamos en vías de contratar un Vehículo Submarino Autónomo (AUV) de manera directa, que acorta todos los plazos, pero no lo acorta de forma inmediata, no es mañana que lo vamos a poder comprar”, dijo el ministro y se refirió a la empresa SEA Sistemas Electrónicos, que promete encontrar la nave en 100 días, por u$s 3,8 millones .

El ministro aseguró que no es un problema de recursos (la Armada gastó $780 millones en la búsqueda, dijo), sin embargo, aclaró que hay un problema técnico: “No hay ningún buque de la armada en que este submarino pueda ser colocado. Estamos tratando de resolver el problema. Hay que perforar el casco de un barco, significa inutilizarlo, y sin embargo lo vamos a hacer. Pero lo que tenemos es lo que tenemos, es la marina que tiene la Argentina”, respondió.

Buena parte de los familiares acusó también al ministro de no haber buscado al San Juan en estos 5 meses. “Hasta el 1° de abril fue buscado con la mejor tecnología del mundo y las mejores armadas del mundo. El que diga que no se lo ha buscado bien, miente. Lo normal es que a un submarino no se lo busque más de 10 días”, contestó Aguad y concluyó: “Estamos desesperados por encontrarlo, porque esto no puede volver a pasar”.

“Soy de Tucumán, estoy encallada en Mar del Plata y pregunto por qué mandaron un submarino si no funcionaba bien”.
María Estela Morales, madre del tripulante
Luis García.
“Tengo muchas preguntas y ninguna respuesta. Por favor contraten esa empresa para que puedan buscar a los chicos”.
César Toconas
Hermano del cabo primero Mario Toconas
“Ponga la firma y contrátela
cuanto antes”

“Lo único que queremos los familiares es saber la verdad”, dijo César Toconas, hermano de Mario Toconas, cabo principal del Ara San Juan en el momento de la desaparición. César se dirigió directamente al ministro y al igual que la gran mayoría de los familiares presentes ayer en el Congreso, le pidió que “ponga la firma para poder contratar la empresa privada cuanto antes”.

“Mi hermano nunca, en el tiempo que estuvo en la Armada habló mal de la Armada, y quiero creer que la Armada va a hacer lo posible para encontrar a los 44 marinos. No quiero decir la Armada o el Estado tuvo la culpa, eso el tiempo lo verá, pero ahora queremos que lo busquen”, afirmó César a la hora de preguntar.

También recordó al ministro el nacimiento de la hija de Mario (ver aparte): “ El día de hoy nació mi sobrina y no tiene a su papá. Quiero que usted se ponga en ese lugar. Quiero que haga lo posible para contratar a la empresa. Y si no tiene buenos resultados que contrate otra”, pidió.

Nació María Luz y les trajo una sonrisa
a los Toconás, pese a a la angustia

Ruth Gómez, 33 años, salteña, había entrado en el cuarto mes de embarazo cuando desapareció el submarino ARA San Juan, allí donde iba su esposo, el rionegrino Mario Toconás. Lo único que quería era que lo localizaran para contarle que iban a ser padres de una nena.

Después de una angustiosa espera, nació ayer María Luz Toconás. El parto se adelantó y llegó 15 días antes de la fecha prevista.

La beba nació en una clínica de Mar del Plata y pesó 3.640.

“Estoy bien me internaron a la 1 de la mañana y María Luz nació las 5,22”, dijo ayer a “Río Negro” Ruth Gómez desde la clínica. La beba tiene buena salud, Ruth está acompañada por su mamá y acompañadas por la enorme sonrisa de Ryan de 9 años, primer hijo de Ruth y Mario.

Los hermanos del submarinista Mario Toconás estuvieron hasta hace poco en Mar del Plata encabezando los reclamos de búsqueda y lentamente volvieron a su rutina, pero no se quedan quietos.

Mario salió en su último viaje con destino a Ushuaia sin conocer el sexo de su bebé que veía en camino. Había estado en la primera ecografía. “El 8 de noviembre, cuando salieron de Ushuaia tenía la ecografía para saber el sexo. Le dije que subiría al grupo de Whatsapp de la familia la foto de la eco y me dijo que no, que él tenía que saberlo primero”, recordó Ruth. Ella estaba convencida que sería varón y Mario había elegido entonces el nombre de Bautista. El nombre de la beba lo eligieron con Ryan. “Él le puso María porque se parece al de su papá y yo Luz”.

Recordó que su amor con Mario nació en 2003 en Buenos Aires, cuando él estaba en la escuela de la armada. “ Formamos está familia hermosa y nuestros hijos son la luz de nuestros ojos”. Pero la alegría por la llegada de María Luz no oculta que van seis meses desde que desapareció el ARA San Juan y aún no se sabe nada de los 44 tripulantes “por eso nuestro reclamo y dolor”, contó Ruth.

Miguel y César Toconás, hermanos de Mario, estuvieron ayer en el Congreso para exigirle al ministro de Defensa Oscar Aguad “que el gobierno contrate a una empresa para que busquen a los 44 tripulantes”, expresaron.

“Gracias Dios por traerla sanita, por cuidar de mi cuñada y que estén bien las dos, Y decirte que tu papi te esperaba, imaginaba y soñaba”
Rosana Toconás, hermana de Mario, expresó su alegría por María Luz.
Buenos Aires

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