«Bachi, cuando un amigo se va…»

Queda una ausencia, ¿sabés? Claro que lo sabés, nuestra generación ha tenido que hacer ese tremendo aprendizaje. Sabemos de pérdida de amigos, de arrebatos de amigos, de ausencias prolongadas… exilio, desaparición y ¡muerte! También de asaditos para juntarnos, guitarreadas o simplemente hablar de hijos que han crecido o nietos que nos hacen felices.

Hoy hace un mes que tu presencia física no está, no es fácil. Sin embargo, estás en cada abrazo cotidiano con los amigos, en cada reclamo justo, en el silencio inquieto de tu despacho.

Estás, porque no te resignás y no nos resignamos, amigos así, luchadores así no desaparecen, queda su ejemplo, su compromiso, su bandera… pero Bachi no era tiempo, amigo, ¿y sabés por qué? Porque la Justicia todavía estaba ausente… vos no tenías que sumarte a la larga lista, vos esperabas, soñabas y luchabas por la justicia de este lado. Acá abajo…

Faltaba que los jueces de la Cámara de Bahía Blanca actuaran con p… y no que miren para otro lado, con las llaves de la puerta abierta de las celdas de los torturadores asesinos. Unos se hacen los enfermos, los otros no se acuerdan de nada y al resto les abren las frágiles rejas y no es precisamente para que se vayan a jugar…

No era tiempo, Bachi, de que partieras y vos sabés bien por qué, la Justicia rionegrina también es distraída, con todo lo que implican las conductas distraídas y sobre todo en la Justicia, ¡si lo habremos hablado!

Te veo todavía en tu oficina, silencioso, pensativo, revisar y revisar los expedientes. ¿Qué te pasa, Bachi?, solías mirarme impotente, buscabas y buscabas por dónde encontrar la verdad, por dónde atrapar un resto de luz que trajera justicia, paz… Doy fe de lo que hiciste.

Con pocos recursos y mucha buena voluntad salías con Oscar viajando por la provincia. Tratando de estar con los Familiares del Dolor en el caso de Otoño, Ana Zerdán, Quilapi, Sorbelini-Laguna, las chicas del Triple Crimen, David Moyano, Atahualpa y tantos, tantos que esperan que la Justicia no se haga la distraída.

Que en nuestra provincia se termine de una vez con tantas causas impunes. Que aquellos que toman decisiones lo hagan con el compromiso que vos siempre me diste de ejemplo, por las bancas con dignidad.

Amigo, no era tiempo, pero bueno… no bajaremos los brazos, mucho menos la bandera de los derechos humanos. Acá estamos, acá estoy. En este primer mes sin vos.

Bachi, cuando un amigo se va… queda otro montón de amigos que sigue adelante y juntos porque es la coherencia que elegimos para nuestras vidas. Luchar por lo que es justo.

¡Hasta la victoria siempre, compañero!

 

 

 

Mimí Bringue

DNI 11.113.239

Viedma


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