Bajando el perfil, Accatino moviliza Producción
Prioridades: sanidad frutícola, prevención de incendios y tierras fiscales.
El gabinete del inminente gobierno del radical Miguel Saiz ya diseña sus prioridades.
Así, la cartera de Producción que liderará Juan Accatino trabaja sobre un plan que habla de urgencias: prevención de los incendios de campos, la actualización de la legislación de tierras fiscales y la profundización de medidas de sanidad frutícola.
Por estos días Accatino trabajó con la mira puesta en levantar su imagen.
Porque cabe recordar que no bien fue designado, salió a cuestionar lo que definió como ausencias de políticas para el sector primario por parte de la administración Verani. Accatino trastabilló y quedó obligado a bajar su perfil.
Ahora, silenciosamente, se alineó a la gestión del ministro de Economía, José Luis Rodríguez, con quien cumplió esta semana innumerables gestiones en Capital Federal, como contactos en el Banco Nación por la refinanciación de pasivos.
Al mismo funcionario que golpeó directamente cuando declaró que no existía política frutícola.
Accatino también se justificó frente a los representantes ruralistas cuando el lunes se reunieron con Miguel Saiz. Ese sector -encabezado por el presidente de la Federación, Daniel Lavayén- se quejó por aquellas críticas, especialmente defendió la labor de la Funbapa.
En esa reunión, Saiz y Accatino delinearon las prioridades en materia de producción.
En igual sentido, Ricardo Del Barrio -secretario de Producción- transmitió el miércoles esas ideas al gabinete: políticas de sanidad frutícola, urgentes acciones para la campaña de prevención de incendios forestales o campos («esta temporada será seca y difícil»), y la resolución de la nueva ley de tierras fiscales, cuyo debate se mantiene desde hace seis años y acumula miles de expedientes por resolver.
En su encuentro, los ruralistas plantearon además al gobernador electo la preocupación propia del sector: ley ovina, sistema de guías ganaderas y medidas frente a la inseguridad en los campos. También se habló de los funcionarios de las áreas relacionadas con el sector rural.
La creación del Ministerio de la Producción -producto de su desprendimiento de Economía- no es sencilla, pero se conocen definiciones importantes: Comercio Exterior quedará en Hacienda, el Consejo de Medio Ambiente pasará a la cartera de Coordinación, mientras que Cooperativas la asumirá la estructura estatal de Accatino.
El futuro funcionario asigna en su gestión un rol importante -aún sin cargo- al ex ministro de Recursos Naturales del gobierno de Osvaldo Alvarez Guerrero, Jorge Belacin.
Luego, la estructura de Producción contendrá tres secretarías: Producción, Fruticultura y Desarrollo Económico.
Del Barrio conducirá la primera y tendrá tres subsecretarías: Recursos Naturales (Humbert Iglesias), Ciencias y Tecnología (Roberto Haram, hoy en el área de Proyectos del Invap), y Hidrocarburos y Minería (el actual diputado Ricardo Esquivel).
Fruticultura mantendrá como secretario a Jorge Chiófalo -inicialmente con una subsecretaría para Carlos Colavitta- y Desarrollo Económico será encabezada por Francisco González, incluyendo a la subsecretaría de Economía Social (la hoy cartera de Cooperativas) que manejará Alfredo Gaiga.
Accatino fue legislador du
rante dos períodos.
Militante del ala no veranista del radicalismo rionegrino, siempre fungió como hombre de extrema confianza de Oscar Machado, una de las piezas esenciales en la larga acumulación de poder que el partido hizo en lo que va de la transición.
La designación de Accatino en Producción es la consecuencia de la compleja negociación que, para distender el frente interno radical, concretaron veranismo y no veranismo.
De ese trámite surgió que el no veranismo tenía derecho a dos ministerios en el marco del gobierno que desde el miércoles que viene, liderará Miguel Saiz.
Una de esas carteras es Gobierno, que tiene como titular a Iván Lázzeri.
La restante, Producción, con Accatino a la cabeza. (AV)
«¡No me dejó ni el loro!»
* El futuro ministro de Familia, Oscar Idoeta, está cansado de aclarar que no es pastor evangélico. «Sólo un evangelista más», machaca y machaca cuando le preguntan sobre el tema. Y le gusta definirse como un «hombre de trabajo duro y fuerza». Definición acertada si nos atenemos a los antecedentes laborales del ministro, donde figura que en algún tiempo fue chofer de equipos pesados, propios de la actividad petrolera. Cuentan que de ser necesario, Idoeta se comprometió ante el gobernador Miguel Saiz a ponerse el gabinete al hombro.
* Un flamante diputado electo cenaba noches atrás con dos amigos en un clásico de la política rionegrina, «La Balsa», Viedma. Verbo va, verbo viene, en un momento relató los trámites que los flamantes legisladores tienen que hacer para ser admitidos en la Legislatura. En un momento dado, sin atisbo de queja alguna, comentó:
-Nos piden incluso certificado de buena conducta, pero el folclore legislativo dice que no es necesario presentarlo.
-¿Por? -dijo uno de los amigos.
-Porque a la mafia nunca se le pide documentos -respondió el diputado.
* Cuando de hacer política en términos vehementes se trata, la reginense Ana Piccinini encuadra adecuadamente en aquella definición que de Sartre da un coronel francés en una película cuyo recuerdo emociona: «La batalla de Argelia», de Gillio Pontecorvo. «¿Sartre…? ¡A Sartre siempre es mejor tenerlo de este lado que enfrente!», dice el coronel.
Ahora, Ana Piccinini -hoy secretaria de Trabajo y la semana que viene legisladora-, está irritada con el futuro ministro de Gobierno, Iván Lázzeri. Le disgusta que éste haya designado al secretario de Trabajo -Ricardo Ledo- y a otros funcionarios del área, sin el más mínimo gesto de consulta para con ella. Tanto «desaire» ya tuvo su respuesta. Piccinini contraatacó devolviendo muebles y un vehículo que Trabajo tenía prestados por otros organismos. La cuestión es que Ledo prácticamente no tiene ni silla.
-¡Iván… no me dejó ni el loro! -se quejó…
-¡Pero qué pedazo de… de muchacha que es esta muchacha…! ¡Por algo su vida está tan ligada a la de…
-¿Bairoletto? -respondió Lázzeri y Ledo lo miró extrañado…
-¡Sí, negro… la banda de Bairoletto mató a la abuelita de Ana… en Regina… un atardecer de hace una pila de años! -comentó el ministro y se abocó a buscarle silla a Ledo…
* No bien fue designado ministro de la Producción, Juan Accatino, 41, se sintió protagonista y habló a los cuatro vientos sobre pasado, presente y futuro. Y entre otras cosas, con rostro severo, sentenció por radio:
-La administración Verani no tuvo política frutícola y de esa carencia se desprende parte de los problemas de sanidad que enfrenta el sector. Luego, enfiló contra la Funbapa. Y claro, en el gobierno que se va la semana que viene, ardió Troya.
-¿Por qué no te venís a conversar un rato? -lo invitó sin enojo un ministro de la administración Verani. Y Accatino aceptó. No bien llegó trató de explicarse:
-¡Los diarios sacaron de contexto lo que dije en radio! -se defendió.
-¡Sí, sí, claro… lo sacaron de contexto! ¡Lo sacaron del aire y lo pusieron en las páginas… de ese contexto lo sacaron! -respondió el ministro.
-¡Yo te voy a explicar lo que dije! ¡Porque vos no lo escuchaste! -señaló Accatino.
-¡Claro, claro… sí, sí, explicame! -precisó el ministro, mientras en un cajón del escritorio estaba el casete con las declaraciones de Accatino que alguien le había hecho llegar.
El gabinete del inminente gobierno del radical Miguel Saiz ya diseña sus prioridades.
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