Bruce Willis, durísimo de matar

En febrero llega la quinta parte de la saga de McClane.

Por Redacción

LOS ÁNGELES (DPA).- No es James Bond pero no se puede negar que John McClane tiene su público. Y 25 años después de comenzar sus aventuras como policía de Nueva York en su lucha contra terroristas internacionales aún tiene cuerda. Al menos para una película más: la que se estrena a mediados de febrero: “Duro de matar: un buen día para morir”. Se trata de la quinta parte de una saga de acción que en su origen no parecía que daría para tanto. Lo cierto es que el asalto de los terroristas alemanes al Nakatomi Plaza en Los Ángeles en 1988 fue un ejercicio cinematográfico tan redondo que con el tiempo se ha convertido en un clásico del cine de acción estadounidense. Después llegarían las secuelas, cada una con su giro particular pero siempre llevando hasta el extremo al personaje interpretado por Bruce Willis, un policía de Nueva York capaz de cualquier cosa y con un instinto que pocos tienen en su departamento. En esta ocasión, el atractivo es ver a McClane en territorio extranjero por primera vez desde que comenzara su periplo por el cine hace ya dos décadas y media. Y su destino es Moscú, recuperando la vieja rivalidad de los tiempos de la Guerra Fría que explotó Hollywood sin impunidad durante años. McClane viaja hasta la capital rusa para ayudar a su hijo Jack, un agente secreto de la CIA que se mete en problemas al lidiar con el crimen organizado de aquel país. El veterano policía llega hasta el este de Europa para sacar a su hijo de la cárcel, pero se encuentra con un recibimiento no apto para cardíacos. A partir de entonces, se desarrolla la trama y una interminable secuencia de escenas de acción, cada vez más intensas y creíbles, perfeccionadas por el paso del tiempo y la tecnología. El personaje del hijo corre a cargo de Jai Courtney, conocido por su papel en “Spartacus: Blood and Sand” y ahora por su reciente trabajo en “Jack Reacher”, el último proyecto de Tom Cruise. El rol se lo tuvo que disputar con el australiano Liam Hemsworth y con James Badge Dale, con opción a estar en la sexta y última, que Willis anunció que quiere rodar antes de retirarse definitivamente de la saga. El actor considera un orgullo que le sigan llamando para hacer películas sobre McClane, sabedor de su edad y de que ninguna podrá parecerse a la original de 1988. “La primera es todo lo que tiene que ser. Todas las demás es tratar de ser tan buenas como esa”, dijo en una entrevista . El protagonista de “Sexto sentido” además reveló que una de las escenas más elaboradas del largometraje fue una persecución de autos filmada en 78 días. Sabe, además, que contará con un mural para celebrar el aniversario de la franquicia. Estará ubicado en el lote número 8 de los legendarios estudios 20th Century Fox en Los Ángeles y estará inspirado en la escena en la que Willis se arrastra por uno de los conductos del aire acondicionado y recuerda con ironía las palabras de su mujer (interpretada por Bonnie Bedellia) para convencerle de viajar a Los Ángeles: “Venite a la costa, estaremos juntos y nos reiremos”.

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Por primera vez el personaje de Willis sale de Nueva York para ir al exterior.


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