Calleri juega una semifinal con Corretja

Es la primera vez que el riocuartense llega a esa instancia en un certamen de la ATP

BUENOS AIRES (Télam, por Christian Frigerio).- El tenista argentino Agustín Calleri, quien accedió ayer por primera vez en su carrera a una semifinal de la ATP Tour en Kitzbuehel, es dueño de una historia tan particular como atípica, puesto que antes de dedicarse de lleno al «deporte blanco» fue boxeador y bombero voluntario en su Río Cuarto natal.

El cordobés de 23 años, de excelente actuación en la Copa Davis el fin de semana pasado en Montreal -le dio el único punto a la Argentina en la derrota 4-1 ante Canadá-, irrumpió con fuerza en Austria, donde asombró a propios y extraños con cuatro victorias en serie sobre tenistas encumbrados.

Calleri, 86º en el ranking mundial, venció a su compatriota Héctor Moretti en primera ronda, se deshizo en un mismo día del ruso Marat Safin y el checo Slava Dosedel, y ayer en cuartos de final superó al español Alberto Martín pot 7-5, 4-6 y 6-4. Su rival será el español Alex Corretja, segundo cabeza de serie, quien ayer eliminó a Mariano Zabaleta por 6-3 y 6-0.

Lejos quedó su etapa de boxeador amateur, cuando recibió demasiados golpes y se alejó del deporte para subirse a un carro de bomberos y apagar incendios en Río Cuarto, profesión que también abandonó cuando se dejó seducir definitivamente por una raqueta.

En sus inicios tenísticos tuvo buenos rendimientos como juvenil y alcanzó su momento de gloria cuando ganó en 1995 el torneo satélite de la Argentina, pero tras su consagración en el Masters jugado en el Fisherton Club de Rosario, las dudas se apoderaron de él y volvió a alejarse del tenis.

«El tenis es muy duro, los entrenamientos me saturan», le comentó a su padre Juan, un cordobés dueño de una vinería.

«¿Te parece que el tenis es muy duro?, está bien, ahora vas a descargar camiones en la vinería», replicó Juan Calleri, rápido de reflejos para volver a motivar a su hijo.

«Levantarme a las 8 de la mañana en invierno para cargar y descargar camiones era muy duro, así que decidí agarrar de nuevo la raqueta», reflexionó Calleri, quien aprendió la lección y se abocó de lleno al tenis, bajo las órdenes del entrenador Fabián Blengino, un ex jugador de la camada de Horacio de la Peña y Christian Miniussi que abandonó temprano la actividad.

Calleri se inició en Atenas de Río Cuarto y se ganó el reconocimiento de su ciudad, al punto que fue elegido como el mejor deportista por la Fundación Fundemur durante dos años consecutivos, relegando a otro riocuartense, el crack de Ríver, Pablo Aimar.

Talentoso por naturaleza, potente como requiere el tenis actual y acostumbrado a tareas duras que forjaron su carácter, Calleri asombró con sus sólidos golpes desde el fondo de la cancha en el partido ante Canadá y volvió a sorprender en Kitzbuehel, donde ratificó que su juego está para cosas mayores.

El momento de Calleri, sumado a los éxitos de Franco Squillari y las destacadas tareas de Mariano Puerta y Gastón Gaudio, no hacen más que ratificar la suerte de «primavera tenística» que vive el tenis argentino en el circuito de la ATP, con tres jugadores entre los 30 mejores del mundo.

Squillari (14), Puerta (21), Gaudio (25) y el «Gordo» Calleri le dan presencia internacional a la Argentina en el circuito, una notable paradoja en relación al equipo de Copa Davis capitaneado por Franco Davín.

En ese sentido, los desencuentros y la falta de reflejos para convocar a los «jugadores top» encaminaron a Argentina a una caída previsible en Canadá, y ahora, para recomponer el rumbo en la Copa Davis y mantenerse en la Permanencia de la Zona Americana, deberá poner lo mejor para ganarle a Colombia.


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