Don Antonio Córdoba y la “b” de Paso Córdoba

11 abr 2010 - 00:00

En relación con nuestra muy breve estadía en General Roca tenemos muchísimo agrado en dirigirnos a este medio a fin de hacer llegar algunos comentarios y reflexiones. En primer lugar, deseamos manifestar nuestro profundo agradecimiento por el trato y la atención que nos dispensaron en el archivo y la biblioteca de este diario, altamente profesional por un lado pero también rodeados de muchísima simpatía y cordialidad, y por el material de esa biblioteca que se nos permitió fotocopiar sobre mi abuelo, don Antonio Córdoba. Será para nuestra familia una forma de consolidar el conocimiento que tenemos de su vida. En segundo lugar queremos enfatizar y agradecer el reconocimiento que el pueblo y la gente de General Roca han mantenido durante más de 100 años por la obra y la memoria de mi abuelo. En efecto, de la lectura de diversas publicaciones referidas a la historia de los orígenes de la ciudad, de las conversaciones e intercambio de ideas con simples ciudadanos, del asesoramiento que tuvimos de empleados de la Dirección de Turismo municipal y muy especialmente de las conversaciones mantenidas con el personal del archivo de este diario se evidencia una altísima valoración del aporte que mi abuelo hizo para el desarrollo y la consolidación del futuro de Roca. En ese contexto ha sido una sorpresa verificar hasta dónde el esfuerzo de instituciones, historiadores y periodistas logró conformar una radiografía de la personalidad y la obra de Antonio Córdoba mostrando que en muchos aspectos constituye para nosotros una verdadera novedad. También deseo aportar por intermedio de este diario pruebas contundentes de la forma correcta de escribir el apellido de mi abuelo. En la documentación que entregué en nuestra visita (partidas y certificados de partidas de nacimiento) al archivo surge claramente que el apellido se escribe con “b” labial; es entonces un error utilizar la “v” labiodental y sería un acto de justicia corregir definitivamente las señalizaciones y la cartografía equivocadas en la zona de Paso Córdoba. Tal vez un medio de comunicación muy importante como éste pueda inducir a las autoridades pertinentes a corregir el error indicado. Nos fue muy grato a mi esposa y a mí dejar información actualizada sobre la familia que dejó don Antonio Córdoba en Buenos Aires y en Nueva Palmira (República Oriental del Uruguay) que, tal cual lo indicamos en la documentación entregada, consta de cuatro hijos (tres de ellos fallecidos), trece nietos (uno de ellos fallecido), 22 bisnietos (una de ellas fallecida) y 24 tataranietos. Mi abuelo falleció a los 83 años, en octubre de 1957, en el Partido de General San Martín (Buenos Aires). Esperamos que esta carta ayude a mejorar el conocimiento que tenemos de don Antonio Córdoba y constituya el comienzo de una comunicación fructífera en el futuro. Jorge A. Córdoba María Cristina Raineri de Córdoba San Andrés (Partido de General San Martín) Buenos Aires

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