Caso Micaela: a casi un mes del hallazgo del cadáver, no hay avances en la investigación

La investigación por el homicidio de Micaela Bravo transita en absoluto hermetismo y hasta el momento no hay ninguna persona imputada por el hecho. Hace casi un mes que hallaron el cadáver de la joven y la familia de la víctima espera una señal desde el Poder Judicial.

“No puede ser que no hayan encontrado nada”, lamentó Jésica Bravo, hermana de Micaela. Dijo a “Río Negro” que sólo saben que se decretó el secreto de sumario por diez días y nada más.

Jésica comentó que esa es la información que le transmitieron a la familia los abogados que los representan como querellantes en la causa.

La investigación está en manos del fiscal Eduardo Fernández, porque se trata de autores ignorados. “Río Negro” consultó la semana pasada a Fernández por la investigación, pero el funcionario judicial se excusó de informar sobre la causa. Sólo explicó que pidió al juez Ricardo Calcagno que dispusiera el secreto de sumario durante diez días. El plazo vence esta semana, indicó ayer la abogada por la querella Natalia Araya.

Micaela fue vista con vida por última vez el 23 de marzo pasado. La joven de 28 años salió de la casa de su madre, ubicada en el barrio 2 de Abril, con una sobrina que dejó en el jardín. Nunca más se supo de su paradero. Tampoco contestó los llamados y mensajes enviados a su celular.

Su cadáver apareció el 6 de abril pasado en un descampado, situado a pocas cuadras del barrio 2 de Abril. Un hombre que pasaba por el lugar, con su perro, encontró el cuerpo en avanzado estado de descomposición. Una pericia sobre una huella dactilar permitió identificar que el cuerpo pertenecía a Micaela.

La aparición del cuerpo obligó al fiscal y la Policía a iniciar una investigación por homicidio. Familiares de la joven criticaron la tarea de los policías asignados a la búsqueda de Micaela. También cuestionaron al fiscal y al juez. Al día siguiente del hallazgo, el Consejo de la Magistratura designó a Fernández como nuevo Fiscal de Cámara de Bariloche.

“Mi mamá sigue igual. Yo trato de estar bien”, explicó el domingo Jésica a este diario. Dijo que los tres hijos de Micaela sufren por la ausencia de su madre. “La nena más chica, de cuatro años, llora mucho”, señaló.

Los tres niños están con su padre, Patricio Vargas. El joven se había separado hace unos meses de Micaela. Por eso, la joven se había mudado, con los tres hijos del matrimonio, a la casa de su madre.

Pedido de mayor movilización social

Jésica, la hermana de Micaela, dijo que está convencida de que un día “lo que pasó va a salir a la luz. Pero si no nos movemos va a quedar en la nada”.

La chica contó que la familia de Micaela estaba al tanto de la denuncia por violencia familiar que la joven fallecida presentó el año pasado contra su exmarido.

De todas maneras contó que “era por un problema que hubo con la nena”.


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