Cinco detenidos por estafa telefónica internacional

Operaban como la contraparte de una banda española.

NEUQUEN (AN).- El teléfono en Alicante, España, sonaba insistentemente. Los usuarios levantaban el tubo y recibían la noticia de un premio. Una tarjeta con pulsos telefónicos, o un jamón, daba lo mismo. Las instrucciones, que también llegaban por correo convencional, eran precisas: llamar a una línea 0807, en principio, sin costo, para llegar a obtener el «regalo». El usuario mordía el anzuelo y la llamada era derivada a esta ciudad, luego de una triangulación que incluía a Estados Unidos, Venezuela y Brasil. La operación era detectada por el titular de la línea cuando observaba las sumas exorbitantes que debía pagar por el servicio que creía gratis. Los pulsos eran facturados en el viejo continente por los estafadores, que mantenían convenios con telefónicas de la península ibérica.

La operación trascendió anteayer, luego de una investigación de la Policía Federal e Interpol. En total, el engaño sería por unos 5 millones de euros, aunque la cifra puede ser mayor.

El extremo local de la organización funcionaba en el centro neuquino. Precisamente en un locutorio clandestino ubicado en República de Italia al 849, propiedad de Liliana Vilchez, una funcionaria del ministerio de Acción Social. Hay cuatro detenidos más que atendían las llamadas, y otros 11 en España, donde estaba la cabeza de la banda.

Antenoche hubo un allanamiento en la dependencia provincial. Y fuentes judiciales aseguraron que está comprobado que Vilchez utilizaba una computadora de ese Ministerio para contactarse vía mail con la organización. El disco rígido de la máquina fue periciado, y se encontró información contable de la defraudación.

Ayer, María Ilse Oscos, la titular de la cartera provincial, confirmó lo actuado por la justicia federal, y dijo que la funcionaria implicada, «no se desempeñaba en mi sector», pero que sí lo hacía en otra oficina contigua a la suya.

A principio de año dos ciudadanos españoles visitaron la ciudad para encontrar socios dispuestos a participar en el «cuento del tío a la española». Las empresas a las que representaban, tienen por nombre Dígame y Procotel. Se cree que Vílchez estableció el «contacto» en ese entonces.

La estafa funcionaba de la siguiente forma: luego de llamarlos o enviarles un correo convencional, la empresa le hacía saber a los usuarios telefónicos que se hacían acreedores de un premio. Para eso, sólo deberían hacer una llamada a un número con prefijo 0807, que en España es sinónimo de gratuidad.

La oferta era variada. «Muchos accedían porque se les ofrecían pulsos gratis, pero les prometían de todo; el objetivo era hacer llamar a la gente», aseguró una fuente con acceso a la causa.

Los que accedían, entraban en un intrincado laberinto comunicacional. Los investigadores detectaron que las llamadas primero eran derivadas a Miami, y desde ahí a una ciudad de Venezuela que no fue confirmada y Río de Janeiro, para terminar en la capital neuquina. Hay otras 12 ciudades del interior del país que también presentarían casos idénticos.

Una vez en el engaño, los destinatarios del «regalo» pasaban a pagar por cada pulso 1,40 euros por minuto. La estafa ascendía a 400 mil euros mensuales, y en total, unos cuatro millones de la misma moneda hasta ahora.

 

Correos desde Acción Social

NEUQUEN (AN).- La ministra de Acción Social de la provincia, María Oscos, reconoció que una de las personas implicadas y detenidas por la estafa telefónica pertenecía a la cartera que encabeza.

En la noche del miércoles, el juez Guillermo Labate ordenó un allanamiento en oficinas de esta dependencia de gobierno. Las pistas que la Policía Federal había acumulado apuntaban a que Liliana Vilchez, la primera detenida, mantenía contactos habituales vía mail con los cabecillas de la banda, en España, desde una PC del ministerio. En declaraciones telefónicas a un programa de LU5 Radio Neuquén, Oscos confirmó que Vilchez desempeñaba funciones en una oficina cercana a la suya. Dijo que se enteró de lo sucedido porque le contó «gente del Ministerio que facilitó que la justicia entrara». Añadió que «iban muy claramente al espacio de trabajo identificado», que es el sitio donde la implicada desarrollaba sus funciones.

«Ella se desempeñaba en dependencias cercanas a lo que es mi secretaría privada. Es un local muy cercano, contiguo a mi secretaría privada», dijo Oscos, que agregó que «la señora no es mi secretaria, pero sí yo la conozco, por su puesto» aunque «como conozco a tanta gente que trabaja dentro del ministerio», sostuvo.


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