Comienza la temporada

Verifiquemos el funcionamiento del riego. Ideas.

Redacción

Por Redacción

Después de un invierno bastante largo que hemos tenido, lentamente nos vamos adentrando en la primavera. A pesar de que el tiempo todavía no se ha estabilizado y podemos esperar algunas heladas, es muy poco probable que puedan hacer daño dentro de las ciudades. Con este resurgir primaveral y con numerosas plantas que ya muestran los primeros brotes, se hace imprescindible el riego. Como por regla general ha estado inactivo por varios meses, hay que hacer una inspección rutinaria. Si estos riegos se hacen con equipos manuales superficiales, como son por ejemplo sapitos plásticos y una manguera acoplada a la canilla del jardín, basta con revisarla para ver si no ha tenido roturas y si hay que reemplazarla en partes o total. Esto, por obvio, no merece mayores consideraciones. La cosa cambia si se tiene un equipo de aspersión fijo, con las cañerías enterradas, en donde las averías se pueden detectar sólo con el funcionamiento. Por lo general, si no se ha estado trabajando en el terreno con palas u otras herramientas, es de suponer que todo estará en buenas condiciones. Las causas más frecuentes de un mal funcionamiento, suelen ser originadas por obstrucciones, especialmente si el agua se obtiene de perforaciones, porque en la gran mayoría de los casos no sólo se obtiene agua con mayor o menor contenido de sales que forman sarro, sino que además suele llevar muchísima arena. Para purgar un riego por aspersión fijo, la mejor manera que yo conozco es hacer funcionar la bomba por plazos cortos, con todas las salidas tapadas menos la o las últimas, de modo que toda la presión expulse las obstrucciones … se para la bomba y se las va tapando alternativamente desde el extremo hacia el centro, hasta que se tiene la certeza de que el conjunto quedó limpio. Si una perforación eroga arena en el bombeo, es muy probable que lo siga haciendo por bastante tiempo. El argumento que se suele esgrimir es que con el uso se hace la campana subterránea y que a partir de allí ya no habrá problemas … no siempre es así y he visto perforaciones que no terminan nunca de sacar arena en suspensión, lo que ocasiona que se atasquen los émbolos de las turbinas emergentes que no pueden volver a ocultarse dentro de la carcaza y suelen ser dañadas con el corte del césped o el tránsito de personas. Además, en el afán de zafar del gasto que significa el uso del agua potable y en busca de agua “buena”, se hacen cada vez más frecuentes las perforaciones a gran profundidad, que por lo genera y salvo honrosas excepciones, son “la misma leche con diferente gordura”. Una bomba aspirante, que son las que más se usan, pierden eficiencia a partir de los 4 a 6 metros de profundidad y se debe recurrir a bombas del tipo “sumergidas”. En este tipo de bombas, especialmente, que trabajan a cierta profundidad dentro del pozo mismo, la arena produce desgastes que en muy poco tiempo las inutilizan. Actualmente se ofrece en el mercado un tipo de “filtro ciclónico” que eliminaría este riesgo, pero francamente desconozco su efectividad y su costo … averigüe, no vaya a ser que le salga “más caro el collar que el perro”. “Ciclón” … hay uno solo y nació en Boedo.

TEODORICO HILDEBRANDT eljardin@rionegro.com.ar

Uno de los diversos modelos de rotor emergente. (www.rainbird.com)

jardinería

Dibujo que explica el funcionamiento de un filtro ciclónico, adosado a una bomba sumergible. Fuente: www. regamatic.com


Después de un invierno bastante largo que hemos tenido, lentamente nos vamos adentrando en la primavera. A pesar de que el tiempo todavía no se ha estabilizado y podemos esperar algunas heladas, es muy poco probable que puedan hacer daño dentro de las ciudades. Con este resurgir primaveral y con numerosas plantas que ya muestran los primeros brotes, se hace imprescindible el riego. Como por regla general ha estado inactivo por varios meses, hay que hacer una inspección rutinaria. Si estos riegos se hacen con equipos manuales superficiales, como son por ejemplo sapitos plásticos y una manguera acoplada a la canilla del jardín, basta con revisarla para ver si no ha tenido roturas y si hay que reemplazarla en partes o total. Esto, por obvio, no merece mayores consideraciones. La cosa cambia si se tiene un equipo de aspersión fijo, con las cañerías enterradas, en donde las averías se pueden detectar sólo con el funcionamiento. Por lo general, si no se ha estado trabajando en el terreno con palas u otras herramientas, es de suponer que todo estará en buenas condiciones. Las causas más frecuentes de un mal funcionamiento, suelen ser originadas por obstrucciones, especialmente si el agua se obtiene de perforaciones, porque en la gran mayoría de los casos no sólo se obtiene agua con mayor o menor contenido de sales que forman sarro, sino que además suele llevar muchísima arena. Para purgar un riego por aspersión fijo, la mejor manera que yo conozco es hacer funcionar la bomba por plazos cortos, con todas las salidas tapadas menos la o las últimas, de modo que toda la presión expulse las obstrucciones ... se para la bomba y se las va tapando alternativamente desde el extremo hacia el centro, hasta que se tiene la certeza de que el conjunto quedó limpio. Si una perforación eroga arena en el bombeo, es muy probable que lo siga haciendo por bastante tiempo. El argumento que se suele esgrimir es que con el uso se hace la campana subterránea y que a partir de allí ya no habrá problemas ... no siempre es así y he visto perforaciones que no terminan nunca de sacar arena en suspensión, lo que ocasiona que se atasquen los émbolos de las turbinas emergentes que no pueden volver a ocultarse dentro de la carcaza y suelen ser dañadas con el corte del césped o el tránsito de personas. Además, en el afán de zafar del gasto que significa el uso del agua potable y en busca de agua “buena”, se hacen cada vez más frecuentes las perforaciones a gran profundidad, que por lo genera y salvo honrosas excepciones, son “la misma leche con diferente gordura”. Una bomba aspirante, que son las que más se usan, pierden eficiencia a partir de los 4 a 6 metros de profundidad y se debe recurrir a bombas del tipo “sumergidas”. En este tipo de bombas, especialmente, que trabajan a cierta profundidad dentro del pozo mismo, la arena produce desgastes que en muy poco tiempo las inutilizan. Actualmente se ofrece en el mercado un tipo de “filtro ciclónico” que eliminaría este riesgo, pero francamente desconozco su efectividad y su costo ... averigüe, no vaya a ser que le salga “más caro el collar que el perro”. “Ciclón” ... hay uno solo y nació en Boedo.

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