Cómo afecta el calentamiento global a Río Negro y Neuquén

El clima cambia y la ciencia se pregunta la influencia del hombre. En la región se comienza a notar una tendencia más seca que antes. Aquí, el 2008 fue el período más cálido de los últimos 40 años.

El equilibrio entre quienes habitamos este planeta y nuestro entorno es sumamente sensible. El hombre moderno ha logrado que la ciencia llegue a lograr conocimientos impensables hasta hace no mucho tiempo atrás. Y es ese desarrollo el que también ha permitido que la influencia del ser humano sobre la atmósfera que lo rodea pueda generar cambios perdurables.

En las últimas décadas hemos asistido a un claro aumento en el nivel de debate respecto del comportamiento del clima de la Tierra. Términos como cambio climático y calentamiento global están instalados en el léxico diario.

Es importante destacar que aunque para muchos ambos términos suenen casi como sinónimos no lo son. Cuando hablamos de cambio climático, debemos entender que el clima de nuestro planeta es dinámico. Pero ocurre que sus escalas de tiempo exceden en mucho a la de nuestras vidas. El clima ha cambiado, y seguirá haciéndolo, como parte de su propio dinamismo. La pregunta que aparece en las últimas décadas es concreta: el cambio de nuestro clima en este tiempo, en que proporción más alla de la variabilidad natural ¿está siendo generado por la actividad humana?. Y buena parte de la comunidad científica está de acuerdo en que gran parte del cambio al que se somete el clima está acelerado por factores generados por los seres humanos. Y algunas variables meteorológicas y oceanográficas parecen confirmar cada vez con más fuerza esa tendencia. Es allí cuando hablamos de calentamiento global. Un aumento sostenido de la temperatura media del planeta.

Que la temperatura media de la Tierra aumente implica que grandes cantidades de energía estarían disponibles para generar fenómenos atmosféricos. Algunos índices parecen indicar que el aumento promedio de la temperatura terrestre está cerca de ser uno de los más notables en su historia.

La atmósfera está compuesta por una seria de gases que tienden a mantener un sutil equilibrio entre ellos. El aumento de gases como el dióxido de carbono hace que el efecto invernadero en la tropósfera aumente generando el incremento de las temperaturas. Y allí otro concepto que genera dudas.

El efecto invernadero es vital para nuestras vidas. La atmósfera recibe los rayos del Sol, y es la Tierra la que calienta el aire circundante al devolver esa energía en una mayor longitud de onda. Si esa energía se perdiera al espacio, la temperatura promedio rondaría valores por debajo de los 10 grados bajo cero. Pero algunos gases presentes en la atmósfera permiten que parte de esa energía quede atrapada dando lugar a las condiciones que conocemos. El problema nace cuando gases como el dióxido de carbono aumentan su proporción, haciendo que más energía quede atrapada, elevando la temperatura promedio de la Tierra, y aportando al cambio climático antropogenético.

 

¿Hay indicios de esos cambios en el Alto Valle?

 

Antes de analizar potenciales cambios en la zona, hay que tener en cuenta que el entorno de la misma ha cambiado totalmente en el término de un siglo. Es por eso que comparar valores de varias décadas atrás con los actuales seguramente darían lugar a cambios propios de las modificaciones del entorno, y no asociados a un cambio climático general.

El aumento en la cantidad de habitantes, el crecimiento de las ciudades, la mayor cantidad de automóviles, el cambio en el entorno vegetal, por citar algunos puntos, inciden claramente en una ecuación diferente del comportamiento de variables como la temperatura. Es común escuchar hablar a viejos pobladores sobre heladas mucho más intensas y frecuentes antes de la década del 1950. Todo indica que las condiciones de cambio en el entorno son las responsables de esos cambios en el comportamiento térmico.

No ocurre así con las lluvias, que no están mayormente afectadas por condiciones locales, sino por la circulación en todos los niveles de la atmósfera.

 

Algunos parámetros para tener en cuenta

 

LLUVIAS: Los datos de la estación Experimental Alto Valle del INTA indican que tomando en cuenta el período 1923-1987, la lluvia media anual alcanzaba a 197,7 mm. El período 1990-2004 resultó claramente mucho más lluvioso que la media con un acumulado promedio de 243,7 mm. En la gráfica que se adjunta, se observa la curva de lluvias, notándose una caída de las cantidades desde el 2002 en adelante. Sólo aparece con un exceso el 2004, pero con una salvedad muy imporante. Gran parte de la lluvia de ese año se acumuló en un solo día. Fue aquel día que obligó a la suspensión del a fiesta de la Manzana. Si se resta ese evento especial, el resto del año acumuló menos de 100 mm.

De los últimos 20 años, 14 resultaron con acumulados de lluvia por debajo del promedio histórico. Al menos estaríamos ante una tendencia más seca que en décadas anteriores, pero son pocos los años tenidos en cuenta como para dar por segura esta conclusión.

TEMPERATURAS: La temperatura máxima promedio anual en la zona resulta de 22,2º C. Analizando el gráfico de temperaturas máxima, se observa que desde el inicio de los 2000 todos los años arrojaron valores de temperaturas máximas promedio por encima de la media. De hecho 2008 resultó el más cálido teniendo en cuenta la base tomada desde 1970 a la fecha. Con 23,5º C en 2008, resultó estar más de 1,2º por encima del promedio histórico.

De hecho, salvo años aislados, desde 1978 en adelante los valores promedios de temperatura máxima se han ubicado por encima de la media, indicando claramente la tendencia hacia el calentamiento en ese parámetro.

Otro detalle a rescatar es el valor de 2007. Ese invierno se destacó por ser uno de los más crudos de los últimos años. Pero a la hora de promediar temperaturas máximas se ubica dentro del promedio. Es evidente que los valores de temperaturas máximas estivales muy elevados equilibraron ese promedio.

En el caso del gráfico de temperaturas mínimas promedio, aun con mayor variabilidad, se observa una clara tendencia al calentamiento. Los años cercanos a 1970 resultaron ser los más frío. Allí si se observa cómo las temperaturas invernales de 2007 influyeron en el promedio.

Por su parte, la temperatura promedio anual en la zona es de 15º C.

 

ENZO CAMPETELLA


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