Con problemas vuelve el agua al canal principal

A pesar de las mejoras realizadas, se estima que serían necesarios 20 millones para poder controlar las filtraciones

Por Redacción

ROCA (AR).- A una semana de la reanudación del período de riego en las chacras del Alto Valle, no son pocas las fallas de infraestructura que presenta el canal principal a lo largo de los más de 100 kilómetros de recorrido.

A pesar de las mejoras realizadas en algunos sectores durante los 90 días en los que los canales permanecen sin agua, los responsables del Consorcio de Segundo Grado estiman que serían necesarios unos 20 millones de pesos para impermeabilizar los lugares con mayores filtraciones.

Además, hay que tener en cuenta que el estado que presentan los canales internos de las chacras dista mucho de ser óptimo, debido a la presencia de vegetación acuática o de la basura que muchos vecinos arrojan.

Hasta el momento, uno de los trabajos realizados fue la reparación del descargador 10 de Guerrico, que tenía un problema operativo para el vaciado del canal debido a que la compuerta de entrada arrojaba casi 20 metros cúbicos de agua, mientras que para desagotar sólo había dos caños de 60 centímetros que no dejaban pasar más de 3 metros cúbicos.

«Esto dificultaba el trabajo en caso de alguna alerta meteorológica o aluvión porque el descargador no poseía la infraestructura suficiente para vaciar el canal», indicó Eduardo Alba, presidente del Consorcio. La obra demandó una inversión de 220.000 pesos, que fueron afrontados por el Consorcio, aunque también se recibió el apoyo financiero y el asesoramiento técnico del Departamento Provincial de Aguas (DPA).

También se colocaron 3,5 kilómetros de membrana entre Ingeniero Huergo y Mainqué, una de las zonas con mayor filtración de agua, además de las tareas de arreglo de algunos sectores de Cinco Saltos, Cervantes y la parte urbana de Huergo, que presentaban roturas debido a factores humanos.

En el tramo comprendido entre el dique Ingeniero Ballester hasta Villa Regina hay casi 59.000 hectáreas con frutales bajo riego, repartidas de la siguiente manera: Cinco Saltos (4.190), Cipolletti (6.900), Allen (9.400), Huergo (7.000), Cervantes (4.600), Roca (13.000) y Regina (13.500).

Al margen de las mejoras realizadas, todavía quedan muchas falencias por resolver, como el arreglo de las banquinas, obras civiles e infraestructura lateral de los canales, aunque éstas demandarían mucho más dinero, que el Consorcio debería conseguir a través de créditos otorgados por alguna entidad internacional o banco privado.

Más fondos

«Necesitamos más de 100.000 dólares para hacer un movimiento de tierra en la zona de las bombas de Maciel en Allen, pero para gestionar un préstamo necesitamos el aval de la provincia, porque en definitiva la obra es propiedad de Río Negro aunque esté concesionada a los consorcios», señaló Alba.

La limpieza de los canales internos de las chacras, que corre por cuenta de sus propietarios, es otro inconveniente que se plantea a días de la largada del agua para el riego.

Aunque los consorcios participan con maquinarias, los escasos fondos que se vienen recaudando desde principios de año complican estos trabajos.

«Años atrás hacíamos una limpieza, ahora hacemos cuatro y no damos abasto; lo que conlleva una inversión continua a la que actualmente no podemos hacer frente», concluyó Alba.


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