La salud está siempre: qué hay detrás de las atenciones del sistema público en Neuquén
Guardias, consultas, estudios y derivaciones. La cifra de facturación no habla de dinero: habla de la actividad diaria de un sistema público que atiende a toda la comunidad.
La salud pública no se enciende solo en una emergencia. Funciona todos los días, en cada guardia, en cada consultorio, en cada estudio que se realiza en un hospital o centro de salud de Neuquén. Esa presencia cotidiana dejó una huella concreta en 2025: $45.700 millones facturados por prestaciones realizadas en el sistema público provincial.
Pero el dato necesita contexto. No es un ingreso que salga del bolsillo de las personas. Se trata del recupero financiero: el cobro que el sistema público realiza a obras sociales y prepagas por la atención de sus afiliados cuando se atienden en hospitales y centros de salud del Estado.
Detrás de la cifra, hay atención real
Antes de una factura hay una historia concreta: una consulta médica, una radiografía, un laboratorio, una internación, una derivación. Durante 2025, el sistema público neuquino alcanzó más de 52.000 consultas promedio por semana, con un crecimiento sostenido respecto de años anteriores.
Las consultas anuales pasaron de 2,3 millones en 2023 a 2,8 millones en 2025. Eso habla de más acceso, más prestaciones y más personas que utilizan la red pública, incluso quienes cuentan con cobertura privada.
Cada número representa horas de guardia, turnos otorgados, estudios realizados y equipos de salud trabajando en toda la provincia, desde hospitales cabecera hasta centros de salud barriales y rurales.
Salud pública, financiamiento responsable
El Sistema de Salud Pública es gratuito y está a disposición de absolutamente todos los neuquinos y neuquinas. No se realizan cobros ni en hospitales ni en centros de salud, se trate de consultas, prácticas o de lo que fuere. El recupero financiero es, simplemente, un mecanismo legal que permite que el Estado cobre a las obras sociales y prepagas por las prestaciones brindadas a sus afiliados, evitando que el sistema público absorba solo ese costo. Pero el servicio a los pacientes está garantizado siempre, independientemente de que tengan o no obra social.
Los fondos recuperados vuelven íntegramente al sistema sanitario, en forma de insumos, equipamiento, mantenimiento edilicio y mejoras en la calidad de atención.
El crecimiento del recupero —158% más que en 2024— forma parte de una estrategia más amplia impulsada por el gobierno provincial para fortalecer la salud pública y sacarla del estado crítico en el que se encontraba al inicio de la gestión.
Una estrategia para sostener el sistema
El fortalecimiento de los mecanismos de recupero financiero se suma a medidas de austeridad, transparencia en la administración de los recursos y optimización de procesos, que permiten destinar más fondos a infraestructura hospitalaria, compra de instrumental y mejoras en los servicios.
Es decir, el cobro a las obras sociales no es un fin en sí mismo, sino una herramienta que aporta a sostener un sistema que atiende a toda la población, tenga o no cobertura.
Hablar de $45.700 millones es, en realidad, hablar de presencia diaria. De hospitales abiertos las 24 horas, de equipos que no se detienen, de una red que responde ante urgencias, controles, tratamientos y seguimientos.
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