Mailén, la voz de Neuquén que la pelea en el mundo de la música emergente
Tiene 18 años. A los tres encontró su pasión. Hoy es una de las tantas artistas que junto a su piano, da batalla por un lugar en un ambiente que no es fácil. Está convencida de que "siempre es mejor la sensación de animarse a la de no probar".
Mailén Díaz, a los tres años conectó con la música. FOTOS: Gentileza.
Mailén Díaz, 18 años, neuquina, música, cantante y pianista. Tenía tres años cuando pidió que le regalaran un violín. Estudio el método Suzuki y con una historia familiar de amantes de la música empezó a forjar el camino de las melodías. Después pasó al piano y fue donde se quedó. Hoy es una artista emergente de Neuquén que deslumbra con su cálida voz en escenarios públicos y bares. Tiene dos EP grabados y va por más.
«Mi contacto con la música fue desde la panza de mi mamá porque en mi casa siempre había música. Yo de chiquita empecé a amar la música. La primera vez que me encontré con un instrumento fue cuando me regalaron un violín», recordó Mai. Fue su abuela Lela que no dudó en comprárselo.
Como toda niña, todo en la vida es un juego. Y fue así que un día, a los cinco años, «mi abuelo ATU me llevó a una juguetería y me dio a elegir para que me llevara lo que yo quisiera. Y le pedí un piano de juguete. Ese fue mi primer piano», contó Mai y fue el inicio de una prometedora carrera que hoy tiene sus primeros indicios. Y para muestra basta un botón. Ya grabó dos EP, uno en Estudios Panda de Buenos Aires y otro acá en Neuquen: «Capullo Estelar» y «Anthesis». Se presenta en bares y eventos públicos con su papá Pablo que le «hace la segunda» con una guitarra. Sueña a lo grande porque ella es grande.
Los dos instrumentos que fueron su acercamiento a la música son de cuerdas, pero ella se enamoró del piano. «Fue el destino, me encanta el piano. Con el paso de los años fue como una relacion íntima y era la libertad de poder hacer lo que yo quisiera y también me generaba un desafío», contó la artista. Estudió, se formó y salió al ruedo.
Una noche de viernes, un bar del centro de la ciudad de Neuquén. Un encuentro de músicos emergentes y una variedad de géneros inmensa. Pasó el trap y el rap y luego llegó Mailén con su piano a dominar el escenario. Ella no se encasilla en un estilo, ella deja que la música la llevé por los caminos que tienen que ser.

«Todo fue pasando. No fue que dije voy a hacer música y voy a hacer este género. Siempre me gustaba la música y un día dije voy a componer canciones. Y empecé a disfrutar eso, a experimentar, a meterle detalles», aseguró. Y fue allí donde se dio cuenta que encasillarse en un estilo «no daba» porque el piano y su alma de música la llevaban para otro lado. Ella agregó que su estilo esta influenciado por escuchar todo tipo de música.
Y un día decidió llevar su música a los escenarios. «Fue todo espontáneo. Yo ya había sacado mi EP y quería compartirlo con mis amigos y familia. Las primeras fechas fueron para ellos pero después vinieron otras para mostrarme porque me gusta mostrar lo que alguna vez compuse», contó.
Y si de letras y composiciones hablamos, Mai contó que la inspiración para sus temas le llega de varios lados. «Mi mayor inspiracion son otras canciones, cosas que me generan un sentimiento. Pero también algo que no me genera un sentimiento pero en algún momento me hizo imaginarme cómo sería. Tal vez canto una letra sobre algo que nunca viví pero me gusta imaginarlo», dijo.
Pero a la hora de componer, hay otras fuentes de recursos. «Me gusta mucho leer y tengo varias canciones que están inspiradas en libros de fantasía». Así ella encuentra en historias de reyes, magos o guerreros un canción para luego desplegarla con su piano. Su autor favorito es T. J.Klune.
La pregunta era obligada porque hoy en día no muchos adolescentes leen: ¿Por qué recurrís a los libros? Mailén ríe y con absuluta convicción dice: «Me gusta mucho tener historias. Siento que vivo mil vidas en una sola y también me gusta aprender porque no se trata solo de una historia fantasiosa sino también de otras vidas». Y por supuesto la música la llevó a leer biografías de músicos famosos porque descubrió que admirar a un artista de la música no solo es por lo que hace sino también por su historia de vida.
¿Algún músico favorito? Fue la pregunta más complicada. «Imposible», fue la respuesta inmediata. Pero después se animó a abrir un abanico de opciones. Katy Perry, Riahanna, y se fue al otro lado de la discografía cuando mencionó a Queen, Michael Jackson, Guns and Roses, Metálica y La Vela Puerca. Pero no todo terminaba ahí porque también busca melodías en los ritimos urbanos y allí están María Becerra y Trueno.

Y en el medio un secundario
Mai va mezclando su pasión por la música con el colegio secundario, el CPEM 46 de la ciudad de Neuquén. «Voy zafando. Obviamante no abandono la escuela y quiero seguir estudiando y por suerte la escuela comprende y me banca en mi música. Tengo que estudiar pero prefiero mil veces hacer una canción que la tarea», se confiesa pero sabiendo que el estudio es fundamental.
Está a nada de terminar sus estudios secundarios y es hora de pensar en que lo que viene. «Yo quiero seguir aprendiendo música, no creo que alguna vez quiera dejar de aprender. No tengo otra opción. Es lo que yo quiero hacer, hacer música y aprender», dice con absoluta convicción. En ese camino está analizando estudiar sonido o musicología, una disciplina científica y académica que estudia la música en todas sus dimensiones, abarcando su historia, su teoría, su acústica y su impacto en la sociedad y la cultura.
Y así va transitando su camino en un derrotero que no es fácil para los músicos definidos como emergentes. Aparecen fechas con productores locales que entienden de qué va la cosa pero no siempre pasa o alcanza. Y cuando pasa quienes se sientan en la mesa de un bar coinciden en algo: Neuquén tiene un semillero de artistas jóvenes que iniciando su camino ya dejan huella.
«Siempre es mejor no quedarse con la duda. Si queres hacer algo realmente van a hacer más fuertes las ganas que el miedo que te pueda dar. Siempre es mejor la sensacion de aminarse a la de no probar. No pasa nada con probar y atreverse», dijo Mai y después de escucharla queda una reflexión: El semillero está. Solo queda un pendiente: que le pongan el ojo quienes «tienen la sartén por el mango» y si de paso le dan una mano a estos artistas para que puedan mostrarse, bienvenido sea.
Mailén Díaz, 18 años, neuquina, música, cantante y pianista. Tenía tres años cuando pidió que le regalaran un violín. Estudio el método Suzuki y con una historia familiar de amantes de la música empezó a forjar el camino de las melodías. Después pasó al piano y fue donde se quedó. Hoy es una artista emergente de Neuquén que deslumbra con su cálida voz en escenarios públicos y bares. Tiene dos EP grabados y va por más.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios