“Debo mucho a los yanquis”
— En uno de los trabajos de investigación sobre la Junta Coordinadora, se señala que usted se formó en el Colegio Ward, por donde pasó durante un siglo mucho de la dirigencia nacional. ¿Cómo recuerda ese paso por un lugar tan sajón, tradicional y con tanta historia?
— Un paso largo: todo el secundario. ¡Lindo recuerdo! El primario en Puerto Deseado, donde nací. A los 13 años: Buenos Aires. Un colegio al mejor estilo de la pedagogía de los Estados Unidos para formar sus jóvenes…
— ¿La Sociedad de los Poetas Muertos?
— Digamos… Hablar de la libertad, estímulo a la curiosidad, la interpelación, participación… Aliento a decir lo que se piensa, a manejar ideas, a formar opinión, ser escuchado. Esto, unido a historias políticas de mi familia, como la de mi tío (Rodolfo) Martinovich, que fue gobernador radical de Santa Cruz hasta el golpe contra Illia, golpe que caló hondo en mi familia. Así fui rumbeando hacia la política. En Ward aprendí mucho de democracia. Un caso: teníamos elecciones anuales para comisiones de alumnos de los distintos cursos, tanto de los que eran regulares como de los pupilos, para que nos representaran ante la conducción del colegio. Yo “milité” en esas “roscas”… Al Ward le debo además haberme interesado en el arte, en la plástica… pintura, escultura. Le debo mucho a los yanquis.
(Oscar Smoljan tiene 63 años, esposa, tres hijos y cuatro nietos. Es director de la sede Neuquén del Museo Nacional de Bellas Artes.)