Es empresario vitivinícola y asegura que Vaca Muerta es una oportunidad para llevar la marca Patagonia al mundo
ENTREVISTA │ Pedro Soraire es director de Bodega Malma y del capítulo alimentos y bebidas de la Cámara de Comercio Argentina Texas. En el marco de la AOG, valoró el derrame que genera el shale sobre el resto de los eslabones económicos de la región, y señaló la necesidad de mejorar la productividad local.
Pedro Soraire, Bodega Malma (Foto: Cecilia Maletti).
El potencial productivo arrollador de Vaca Muerta se exhibe esta semana en la exposición Argentina Oil & Gas (AOG) que se lleva adelante en la ciudad de Neuquén, en la que confluyen todos y cada uno de los eslabones de la cadena de valor de la actividad económica que más crece a nivel nacional.
Ese impulso que genera el shale, se traslada al resto de los sectores económicos que conviven en la región. El salto de la energía argentina al escenario global, pone en la vidriera de los mercados internacionales a la Patagonia, junto al turismo, el agro, o la viticultura.
La interacción entre los actores locales y sus pares de otros mercados relevantes en el mundo, es esencial para un proceso de crecimiento virtuoso. La Cámara de Comercio Argentina Texas es un espacio que procura el vínculo de negocios y producción entre empresas y productores de ambos países.
En el marco de la AOG, la Cámara de Comercio Argentina Texas convocó al Energy Trade Mission Summit, realizado en el Centro de Convenciones Domuyo. Pedro Soraire es director de Bodega Malma, y director del capítulo alimentos de la Cámara de Comercio Argentina Texas y en diálogo con RÍO NEGRO, valoró el momento que atraviesa la economía regional en su vínculo con el mundo.
PREGUNTA: ¿A qué se debe la relación estrecha entre Neuquén y Texas?
RESPUESTA: Nosotros somos directores del capítulo de alimentos y bebidas de la cámara y entendemos que estrechar el vínculo es esencial en tanto Texas es la octava economía del mundo. Es una economía enorme, como si fuese la de un país solo, con un potencial gigante. Por otra parte se trata de un estado muy parecido a la Argentina en términos de comida, la carne, la barbacoa, el fuego. Para nosotros, como productores de vino, es un mercado súper interesante.
P: ¿En qué consiste el vínculo a través de la cámara?
R: A través de la Cámara lo que estamos haciendo es juntar productos de alta gama de Patagonia con capacidad de exportar, para visibilizar todo lo que hacemos en la región y poder mostrarle a todo el mundo lo que hacemos, con un clúster unido de productores.
Vaca Muerta le va a dejar mejor infraestructura y más demanda a todos los actores de la Patagonia Norte.
P: ¿Cómo convive la actividad primaria que no derrama tanto con una actividad que se impone como el oil & gas?
R: Bueno, el oil & gas avasalla todo y en ese avasallamiento nosotros, vemos que desde el punto de vista de la infraestructura, las dos provincias, tanto Río Negro como Neuquén y toda la Patagonia Norte, van a quedar con infraestructura, con mejores rutas. Vamos a tener ciertos beneficios desde el punto de vista de infraestructura sin ser nosotros los motores de ese cambio. Y por otra parte, va a venir a vivir mucha gente. Es decir, pese a que la actividad primaria derrama poco, vemos que va a haber más restaurantes, más hoteles, más gente viviendo en la región y eso para los productores locales, para los que vengan a vivir acá o los que vengan a trabajar acá, va a generar la posibilidad y la experiencia espectacular de probar todos estos productos.
P: ¿La marca Patagonia se puede colgar del tren de Vaca Muerta? ¿Vaca Muerta hace más conocida a la Patagonia?
R: Yo creo que hay un juego ahí en el que ganamos todos. Patagonia es una marca en el mundo y se aprecia muchísimo. Patagonia transmite ecología, transmite paisajes lindos, transmite amplitud, transmite desiertos, transmite montaña, transmite mar. Tenemos que aprovechar eso como productores, hay que ser inteligentes, hay que sumar y todos salimos beneficiados.

P: ¿Es compleja la convivencia territorial entre actividades primarias y Vaca Muerta?
R: No, conviven. Hoy con la nueva tecnología para el fracking no se necesita hacer el pozo en el lugar donde encuentran el gas y el petróleo, y se puede convivir tranquilamente. Ya no están más esas imágenes de un pozo en medio de una chacra productiva. Sí es cierto que hay que mejorar las rutas. En nuestro caso por la puerta de Bodega Malma antes pasaban 4.000 autos, hoy pasan 30.000 y se proyectan 80.000.
P: ¿Cómo está la industria del vino hoy?
R: El mundo está atravesando cambios enormes. En el caso de Argentina, pensá que en la década de 70/80 Argentina consumía 90 litros de vino per cápita, y hoy consume menos de 20, siendo optimistas. En el mundo pasó algo similar, y también se está dando un equilibrio entre la cantidad producida y la cantidad demandada. Hubo un sobre-stock de vino durante mucho tiempo en el mundo. En Europa había vinos muy baratos, de muy buena calidad. Argentina y Chile costaban más. Eso hace que sea un mercado súper competitivo, pero está atravesando cambios importantes. También porque hubo un cambio de hábitos, la gente no almuerza, no duerme siesta, el horario corrido también hizo ese cambio de hábitos. Y hoy se suma el cuidado del bienestar de la salud. Los controles de alcoholemia también hacen que el consumo en algunos lugares disminuya. Capaz que lo tomas en tu casa, pero hay que ver en qué canal le estás vendiendo.
Esas soluciones mágicas del tipo de cambio alto ayudan un ratito, quizás 3, 4, 5 meses, pero no son la solución de fondo. Este camino es duro, pero hay que ser eficientes en términos logísticos, hay que ser eficientes en la producción.
P: ¿Hasta dónde llega hoy el mercado de Bodega Malma?
R: Hoy estamos exportando a 17 países. Nuestro destino más importante es Estados Unidos, segundo Brasil, tercero Reino Unido y después Bélgica, en donde tenemos un depósito que nos permite entregar producto en 48 Hs. en cualquier lugar de la Unión Europea.
P: ¿El tipo de cambio que tenemos hoy afecta la actividad?
R: Nosotros hace rato que venimos diciendo que esas soluciones mágicas del tipo de cambio alto ayudan un ratito, quizás 3, 4, 5 meses, pero no son la solución de fondo. Me parece que este camino es duro, pero hay que ser eficientes en términos logísticos, hay que ser eficientes en la producción, hay que tener un control muy estricto en los stocks. Quizás antes, con la inflación y un tipo de cambio alto, uno tenía stocks, sobre-stocks, lo que luego trae esa crisis de sobre-stock, porque todo el mundo se stockeaba, pero no se vendía, y ahora cuando se vende poco, todo el mundo tiene stock. Y eso hace también que los precios tienden a bajar. Entonces estamos atravesando estos últimos dos años unos cambios en la forma de hacer negocio importantes. No solo en el mundo del vino, pero estamos en ese camino. Claramente es una oportunidad lo que tenemos por delante, más en nuestra región.
El potencial productivo arrollador de Vaca Muerta se exhibe esta semana en la exposición Argentina Oil & Gas (AOG) que se lleva adelante en la ciudad de Neuquén, en la que confluyen todos y cada uno de los eslabones de la cadena de valor de la actividad económica que más crece a nivel nacional.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios