El control de los viajes de egresados
mirando al sur
La tragedia de estudiantes misioneros que dejó tres muertos y dos jóvenes amputados, reaviva el cuestionamiento sobre el control de los viajes de egresados.
Según la policía de Brasil, constituida en el lugar donde ocurrió el vuelco a unos 160 kms de la frontera argentina, viajaban en el micro 67 personas, cuando el ómnibus tenía capacidad para 62.
El contingente formado por alumnos de seis escuelas distintas, que partió de Posadas con destino a Camboriù, era organizado por la agencia Tabay Tours, siendo su transportista la firma Río Uruguay.
La principal hipótesis de la investigación es que el conductor se quedó dormido a solo 350 Km del lugar de partida. Por tal razón, fue detenido e imputado por el delito de homicidio culposo.
Distinta es la versión de la empresa transportista, quien a través de su vocero sostuvo que el chofer intentó esquivar un camión, mientras otra explicación sindica que quiso evitar uno de los tantísimos baches que tiene la ruta BR 285 a la altura de San Miguel de las Misiones.
De ser cierta la negligencia del conductor habrá culpa de éste y responsabilidad objetiva refleja de la agencia de turismo y de la empresa de transportes.
El hecho no resultó ajeno al presidente Mauricio Macri, quien interrumpió su diálogo público con Michelle Bachelet, para enviar sus condolencias a los familiares de las víctimas.
El caso pone en el tapete, la improvisación con que algunas empresas manejan este tipo de viajes a la hora de su concreción, postura muy distinta a la que asumen al momento previo a la contratación.
Es allí, cuando con casi con dos años de anticipación, los promotores de distintas agencias no ahorran recurso alguno, para seducir primero a los estudiantes y por medio de ellos a sus padres.
Así suelen ofrecer servicios de calidad, cuando la postrera realidad, en ciertas ocasiones indica lo contrario. Con viajes que son realizados sobre las fiestas de fin de año, sin intervención alguna de la escuela de la que egresan los alumnos.
Este es un aspecto que diferencia a los viajes de egresados, de los viajes de estudio. En tal orden, la ley 25.599, definió a los Viajes de egresados como las actividades turísticas realizadas con el objeto de celebrar la finalización de un nivel educativo o carrera, organizadas con la participación de los padres o tutores de los alumnos, con el propósito de recreación y esparcimiento, ajenos a la propuesta curricular de las escuelas y sin perjuicio del cumplimiento del mínimo de días de clase dispuesto en el calendario escolar de cada jurisdicción educativa.
En tanto los viajes de estudio son aquellas actividades formativas integradas a la propuesta curricular de las escuelas, organizadas y supervisadas por las autoridades y docentes del respectivo establecimiento.
Las normas en materia de turismo estudiantil, establecen la obligatoriedad, de parte de las agencias que brinden servicios a contingentes estudiantiles, de contar con: 1) el certificado nacional de autorización para agencias de turismo estudiantil; 2) la autorización para operar con turismo estudiantil; 3) la denominación de los establecimientos educativos: domicilio, nivel, curso y listado de los estudiantes y sus acompañantes; 4) el nombre y domicilio de los distintos prestadores de servicios, especificando claramente tipos, categorías, calidades, duración. Fecha de salida de los distintos contingentes, número de estudiantes que lo componen, hotel en el que serán alojados, restaurantes y modalidades de transporte a utilizar para los traslados en el lugar de estadía. 5) La certificación fehaciente de la contratación de un seguro, para cada uno de los contratantes, de responsabilidad civil, de vida, de accidentes y de cobertura médica total, con el detalle de los datos de las empresas aseguradoras.
El 17/1/07 se publicó la ley 26.208 que refuerza las exigencias para las agencias de turismo estudiantil en cuanto a su solvencia, condiciones de los viajes, requisitos para los coordinadores, constitución de seguros de responsabilidad civil y seguros de accidentes personales que cubran el riesgo de muerte e incapacidad total o parcial, permanente o transitoria, de asistencia médica y farmacéutica y otros servicios de asistencia al viajero, y otros instrumentos que establezca la reglamentación. Asimismo determina que la Secretaría de Turismo será la autoridad de aplicación y que ello resultará de tener en cuenta la ley de Defensa del Consumidor.
Por último exige el pago de la denominada cuota cero, una suerte de reaseguro por un monto equivalente al 6% del valor total del viaje, destinado a crear un fideicomiso que responda ante una eventual estafa de la agencia.
Esta batería de normas apunta a la protección del viajero y es el producto de lamentables experiencias de empresas, que quebraron o desparecieron súbitamente.
Más allá de tan necesarias exigencias, hoy aparece imprescindible que tanto las agencias de turismo estudiantil como la de transportes utilizados para este tipo de viajes, ofrezcan garantías fehacientes y constatables, respecto de sus choferes, estado de los micros y elección de rutas a recorrer, desechando aquellas que son visiblemente defectuosas.
Máxime cuando pocos meses atrás, cuatro conductores fueron demorados en Bahía Blanca y no pudieron seguir viaje a Bariloche, con unos 300 egresados a bordo de cinco micros, al no poder superar un examen de consumo de coca.
El caso fue advertido por los padres, quienes con rápidos reflejos utilizaron el 0800-333-0300 para que se examine la condición de salud de los choferes, el estado de los micros y de seguridad en general.
La minimización de riesgos, exige un minucioso cumplimiento de las leyes por parte de las agencias y empresas transportistas y un control celoso por parte de los padres y de los propios egresados quienes deben advertir por su propio bien, sobre cualquier anomalía que detecten antes y durante el viaje.
*Abogado. Prof. Nac. Educación Física. Docente Universitario. angrimanmarcelo@gmail.com
Con casi con dos años de anticipación, los promotores de distintas agencias no ahorran recurso alguno, para seducir primero a los estudiantes y por medio de ellos a sus padres.
Es imprescindible que tanto las agencias de turismo estudiantil como la de transportes ofrezcan garantías respecto de choferes, estado de los micros y elección de rutas.
Datos
- Con casi con dos años de anticipación, los promotores de distintas agencias no ahorran recurso alguno, para seducir primero a los estudiantes y por medio de ellos a sus padres.
- Es imprescindible que tanto las agencias de turismo estudiantil como la de transportes ofrezcan garantías respecto de choferes, estado de los micros y elección de rutas.
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