El Paseo de la Costa de Neuquén ya es un polo turístico de la ciudad

Los visitantes pueden optar por platos rápidos o comida gourmet. Hay helados y cerveza artesanal. Se organizan flotadas y salidas recreativas en bote y eventos privados al aire libre.





El Paseo de la Costa en la Isla 132 dejó de ser sólo un lugar para pasear en bicicleta o recorrer el circuito aeróbico o para las caminatas familiares con los chicos en patines. Ahora los neuquinos comenzaron a consumir actividades recreativas que ofrecen las empresas vinculadas al ecoturismo, salidas didácticas o las convocatorias gourmet.

Por ordenanza, el desarrollo de la costa del río Limay en el “Neuquén de cara al río” es administrado por la Corporación para el Desarrollo Integral de Neuquén (Cordineu), que tiene en el tercer piso del edificio vidriado de oficinas su sede.

“Nosotros sólo alquilamos el tercer piso, todas las actividades que se hacen en la planta baja y primer piso corresponden a la explotación comercial que hace una firma de eventos”, aclaró el director municipal de Cordineu, Marcelo Bermúdez, al ser consultado por la apretada agenda de actividades privadas y eventos promocionados en el edificio de oficinas y en el exterior.

La zona pública de la Isla 132 también se ha transformado en una serie de reuniones al aire libre organizadas por empresas, con convocatorias de innovación tecnológica, estrategias comerciales de promoción y ventas de empresas nacionales o de la región. No faltan los encuentros sectoriales de organizaciones durante un par de días o un fin de semana.

“En el caso de los eventos en los que se le cobra una entrada al público, Cordineu cobra 15.000 pesos el día por el uso del espacio que es de todos, aunque no cobramos para las entidades que realizan un evento institucional en el que no media el pago de una entrada, como una fundación, por ejemplo”, dijo Bermúdez.

No todos son negocios de actualización y oportunidades. Hay quienes buscan un desayuno a la vera del Limay, que difiere de un mate en la rambla bajo la sombra de un árbol y optan por comprar un desayuno preparado con pan casero y sabores de la zona, mientras por la ventana observan el río cuyas aguas corren presurosas hacia la Confluencia, o a una garza que se posa en la ribera del islote del frente.

La continua afluencia de público se hace notar durante la tarde. Se mezclan los que disfrutan de la salida gasolera, o de una pausa de la actividad citadina con una caminata por el paseo costero, como así también aquellos amigos, familias o turistas que van en busca de un esparcimiento diferenciado y pagan por esa jornada distintiva.

Entre otros se ofrece, por ejemplo, alquilar un bote y recorrer el Limay por unas horas, el alquiler de bicicletas para hacer un recorrido costero o las ofertas de los comercios de la Isla 132, como un buen momento entre amigos, con un licuado de “frutos rojos de Plottier”, almuerzo en base a pollos criados en las chacras de la zona o un evento familiar con una jornada donde todos los detalles de los organizadores harán un buen recuerdo: baby shower, un festejo de 50 o un buen reencuentro prenupcias.

La isla del Paseo de la Costa será de entrada libre y gratuita, el escenario preferencial para la VI Fiesta Provincial de la Confluencia, que en febrero de 2018 se desarrollará los días 10, 11 y 12 con globas de artesanos, emprendedores, ofertas gastronómicas y espectáculos que contarán con artistas regionales y nacionales.

Desde el Municipio ya confirmaron la presentación de la banda platense Estelares, Los Fabulosos Cadillacs y Abel Pintos para cerrar la última noche. Con esto la Isla 132 comienza a tomar forma de celebración y espera ser declarada fiesta nacional.

Conocer el

río Limay

desde el agua

“Lo bueno fue que se mantiene el bosque ribereño y se puede caminar y observar a la vez”, dijo el dueño de Sendas Patagónicas, Sebastián Rivanera, una de las firmas que alquila un espacio en la Isla 132.

Desde que comenzó hace 2 años en el lugar, mutó de una empresa de viajes y turismo que organiza flotadas y paseos por el río en la zona hacia una “botera” para incursionar en guardería de kayaks, tablas y balsas.

El año pasado unas 5.000 personas se acercaron para consultar y hacer paseos. Van desde un club de rugby porteño que quiere hacer una “bajada” por el Limay desde la Herradura al paseo hasta una familia de la ciudad que incursiona en la vuelta a la Isla 132, o un paseo por el brazo del Limay, en la zona de los clubes hasta la desembocadura del brazo principal del río.

Los precios van desde los 100 pesos que cuesta el alquiler de bicicletas para hacer el senderismo costero hasta un paseo en bote por 350 pesos, o una flotada durante toda la jornada de luz solar, por 1.150 pesos. Hay quienes compran el paquete de pesca con mosca o el recorrido para la observación de aves. “Trabajo mucho con vecinos o gente de Neuquén o del Valle”, dijo.

La isla

El desarrollo de la costa es administrado por la Corporación para el Desarrollo Integral de Neuquén (Cordineu), integrado por Provincia y Municipio.

Cocina de autor

bien a la neuquina

Desde septiembre comenzó a funcionar en cercanías de la rambla en la Isla 132 una confitería con especialidad en platos gourmet y alimentos al horno de barro, empanadas, preparaciones con cordero, chivo, carne ahumada y pescado.

Buscan una cocina de “comida neuquina” con frutos de la zona que cultivan productores de las chacras del Alto Valle.

Las manzanas en preparación especial también forman parte del ofrecimiento gourmet de licuados o postres innovadores para el paladar riguroso en la búsqueda de nuevos sabores.

Cuentan con una carta variada que incluye menús desde 320 pesos.

Los eventos privados como cumpleaños y casamientos también tienen su propia impronta en el Limay.

Cerveza artesanal

y música electrónica

Cuando cae la tarde es hora de reemplazar la ojota por una camperita y el mate por una bebida fresca. La actividad se muda hasta la madrugada a otra confitería-pub que ofrece cervezas artesanales y DJ en vivo, con eventos electrónicos programados algunos fines de semana.

Se trata de un local con capacidad para unos 180 comensales que en verano, temporada alta para el lugar, ofrece alternativas en la terraza o en el patio, para el disfrute de la jornada.

“En verano contamos con mucha rotación en las mesas, mientras que en invierno se achica a un 50% la presencia de clientes, pero tenemos ya una temporada o un año de apertura en la isla que nos marca buena preferencia”, dijo el encargado del lugar.

Cerveza artesanal y batidos con frutas cultivadas en Plottier.

Juan José Thomes

Datos

52
hectáreas es la superficie total de la Isla 132, dentro de la cual conviven paseos públicos y un edificio de departamentos.
7
hectáreas tiene el Parque Sur, donde desde hace cinco años se realiza la Fiesta de la Confluencia.
El desarrollo de la costa es administrado por la Corporación para el Desarrollo Integral de Neuquén (Cordineu), integrado por Provincia y Municipio.

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