El peronismo y su renovada historia de enemigos íntimos

El acto de Unidad Ciudadana se canceló y las sospechas internas se potenciaron. La aparición de una lista kirchnerista en Roca fue interpretada como una devolución de gentilezas a Soria.



García Larraburu y Soria, cuando se cruzaron en el Instituto Patria, en Buenos Aires.

García Larraburu y Soria, cuando se cruzaron en el Instituto Patria, en Buenos Aires.

El Frente para la Victoria rionegrino no consigue despejar de espinas su camino hacia las elecciones nacionales.

Y armonizar la marcha no será sencillo, porque la desconfianza es mutua entre los principales dirigentes y aspirantes a candidaturas.

Ayer se confirmó que el acto de lanzamiento de Unidad Ciudadana previsto para el próximo viernes en Bariloche se postergó sin nueva fecha a la vista.

“Problemas de agenda”, dijo el mensaje que se replicó el jueves por la noche entre los militantes kirchneristas de la cordillera y que llegó luego al resto de la provincia.

“Sospechas de operaciones internas”, debió decir el subtitulado en lenguaje peronista.

La dirigencia cercana a la senadora Silvina García Larraburu nunca estuvo tranquila ni segura sobre la realización del acto, que prometía la presencia del precandidato presidencial, Alberto Fernández.

Ya en el encuentro del Instituto Patria, realizado a principios de mes en Buenos Aires, el intendente y presidente del PJ, Martín Soria, había sugerido que ese lanzamiento debía hacerse en Roca.

La idea del excandidato a gobernador no prosperó y esa noche se eligió a Bariloche, definiéndose días después una convocatoria al gimnasio de Soyem.

Ninguna de las versiones que le llegaron ayer a la senadora, afirmando que la cancelación se trataba de un efecto de la falta de claridad en el panorama nacional,  pudieron convencerla.

García Larraburu estaba convencida de que Soria influyó para desarticular el acto y evitar quedar en segundo plano dentro de la campaña cristinista en Río Negro.

Pero así como partieron las especulaciones desde Bariloche hacia Roca, también hay réplicas sobre los movimientos recientes que podrían perjudicar al sorismo en su ciudad.

La aparición de una lista “kirchnerista” en la carrera electoral por el municipio de Roca fue entendida en la carpa oficialista roquense como una devolución de gentilezas de parte de la senadora y de otros referentes peronistas que no comulgan con el estilo del mandatario local.

Ese sector se inscribió a través del sello del Partido Unión y Libertad (PUL), impulsando las candidaturas de Analía “Nany” Dòrrio para la intendencia y de Ariel Santorio para la presidencia del Concejo.

Ambos dirigentes fueron recibidos con mucha amabilidad días atrás en el Instituto Patria y en el Senado, donde se sacaron fotos con García Larraburu.

La senadora y la candidata a intendenta de Roca por el PUL.

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