En la noche de guapos, otro milagro de Estudiantes

Venció al campeón San Pablo y sueña con las semifinales.

Dos gladiadores americanos se encontraron en el Centenario de Quilmes y salió un duelo duro, muy duro. Levantaron el trofeo en tres ocasiones y era lógico que ninguno iba a regalar nada.

Jugaron cada pelota como si fuera la última y precisamente, en una de las últimas, Estudiantes bajó a San Pablo, el actual campeón, y nadie le quita el sueño de llegar a las semis. Fue 1-0, con gol en contra de Rogerio Ceni, el mismo que el año pasado fue determinante para que los paulistas sean los mejores.

De movida, sorpresa total. Con sólo 3 minutos de partido, Mariano Pavone le entró muy fuerte a André Días, quien no se quedó atrás y respondió. Fue una de guapos, les salió mal, los dos terminaron en las duchas y obligaron al cambio de planes.

A partir de los 10, la balanza se inclinó para el lado de los paulistas, que contaron con un par de oportunidades. Claro que fue vía larga distancia, porque la defensa local se mantuvo firme en gran parte de la primera mitad.

En Estudiantes, algo de José  Sosa y José Luis Calderón, que se quedó sin su socio y debió pelearla en soledad. Así y todo, se las ingenió para complicar a la última línea visitante, que por momentos perdió el control y marcho a los vestuarios con la roja y dos jugadores clave (Rogerio Ceni y Diego Lugano) amonestados.

Antes, una polémica. Tiro libre para el equipo plantese, toque preciso del «Principito» Sosa y definición de primera de Agustín Alayes. Fue gol, pero el línea levantó la bandera. Así, como en el torneo local, al «pincha» le metieron la mano en el bolsillo.

A la vuelta de los vestuarios, Estudiantes fue algo superior. S adelantó unos metros, los volantes tuvieron más participación y San Pablo no entró tan concentrado.

Los dos técnicos empezaron a mover el banco y, de repente, otra sorpresa. Lugano vio la roja por acumulación de faltas y, por primera vez en el partido, el equipo platenses empezó a coquetear con la victoria.

No llegó muy seguido, pero fue al frente como loco y tuvo su premio. Alayes, el mismo al que le anularon el gol válido, fue a buscar la pelota con alma y vida. Le dio débil, pero Rogerio la terminó de meter y fue victoria «pincha». Otra vez sobre la hora, otra vez milagrosa, pero en este caso con el plus de estar cerca de la semifinal.

Ligó y cortó un invicto

La Liga de Quito terminó con el invicto de Internacional al vencerlo 2-1 en el partido de ida de cuartos de final de la Copa Libertadores. Así, la eliminatoria quedó abierta, porque dentro de dos meses se verán las caras en Porto Alegre. El ganador de esta serie se medirá con el mejor de River-Libertad.

Jorge Wagner puso en ventaja a los brasileños en la primera mitad, pero el local reaccionó, de la mano de dos con muchas batallas continentales: Agustín Delgado y Ariel Graziani, a 6 minutos del final.

Inter se acomodó sin problemas a jugar a 2.850 metros de altura, pero bajó demasiado su rendimiento y al final lo pagó muy caro. De todas maneras, sostiene su chapa de candidato y en su carta de presentación está el segundo puesto en la general, donde sólo es superado por Vélez.


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