El parque solar “del fin del mundo” entrará en operaciones en noviembre

Se trata del complejo El Alamito, ubicado en el Norte neuquino. Será la granja fotovoltaica más austral del continente. La clave de la diversificación de la matriz energética y económica.




La provincia de Neuquén está a pocos días de contar con el primer parque solar en funcionamiento, ya que el complejo El Alamito entró en las fases finales de construcción. Montado en el Norte Neuquino, a unos 20 kilómetros de Chos Malal, esta granja solar será la más austral del continente, superando a algunos desarrollos que existen en Chile.

En diálogo con Energía On, el presidente de la Agencia de Inversiones de Neuquén (ADI-NQN), José Brillo, explicó que “la construcción del parque solar va a terminarse en octubre, con un total de 2048 paneles”.

El montaje de los equipos comenzó a fines del verano, luego de los trabajos de preparación del terreno. El predio escogido posee 10 hectáreas y se emplaza en el paraje que le da nombre al parque, entre las localidades de Chos Malal y Andacollo.

En esta primera etapa, el desarrollo ocupará solo 3 hectáreas del terreno, ya que las restantes se destinarán a la ampliación del parque que se espera pueda alcanzar una potencia final de 6 MW.

“El parque va a estar listo a fines de octubre y durante noviembre se va a realizar la conexión al sistema eléctrico provincial a través del EPEN”, explicó Brillo. Y detalló que entre los trabajos por realizar “hay que construir la planta transformadora y todos los dispositivos que permitan ya incorporar esta energía en el sistema para que pueda ser transportada a los centros de consumo”.

Una treintena de operarios participan del montaje de los equipos que comenzó antes del invierno.

Este parque fue construido a través del programa Mercado A Término (MaTer) de las energías renovables, y ya cuenta con un cliente que será el comprador de la energía que genere, estimada en esta primera etapa en 1 MW.

“Los edificios del Poder Judicial de la provincia van a ser los compradores porque tenemos un contrato con la Justicia para esa energía”, recordó Brillo.

El titular de la ADI-NQN recordó que en este invierno las obras se vieron alcanzadas por los temporales de frío y enfatizó que “la vinculación entre la nieve y los paneles solares fue maravillosa. Un parque solar que se está construyendo en un lugar donde está nevando no lo había visto nunca”.

Construido por la UTE de empresas que ganaron la licitación, Intermepro SA e Ingalfa SA, el complejo cuenta con 2048 paneles solares bifaciales, que permiten captar más energía, los cuales se ubican a unos 40 centímetros del suelo para permitir sortear el efecto de las nevadas.

El complejo ya es visible desde la Ruta Provincial 43, pues los paneles se elevan hasta los 3,25 metros de altura, y una vez en operaciones, no solo se tratará de un atractivo visual para la zona, sino que se sumará un punto de carga para vehículos eléctricos, incluyendo así al paraje del norte neuquino dentro de los corredores de energía eléctrica del país.


Un foco de diversificación


El complejo tendrá una generación pequeña, de solo 1 MW en esta primera etapa, que demandará una inversión de 1,3 millones de dólares. Pero en su financiamiento, ubicación y destino, en donde se cifra la relevancia del proyecto.

La ADI-NQN autofinanció la construcción de este parque solar del fin del mundo a partir de los fondos que percibió por la venta del proyecto de ingeniería del ahora parque eólico Vientos Neuquinos I.

La reinyección de esos recursos permite generar una demanda laboral en el Norte neuquino, en donde la oferta tiende a ser reducida. Pero además diversifica a futuro la carpeta de empleos, ya que no solo se generarán puestos de trabajo como los 30 que actualmente participan de la construcción, sino que a la operación y mantenimiento del predio se sumará un centro de estudios.

En concreto se trata de una planta piloto de investigación y capacitación, con fines científicos, en la que se unirá el trabajo de organismos como el INTA, INTI y Balseiro.

En esta primera etapa, el complejo ocupará una superficie de 3 hectáreas.

El objetivo de esta planta de investigación es obtener informaciones como datos meteorológicos certificados y homologados de la zona, radiación para generar proyectos en diferentes áreas de la provincia, estudios in situ de la producción energética real de la provincia, generador de hidrógeno verde por deshumidificación de aire, entre otros.

A su vez, la energía generada será transportada por las redes provinciales del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) y consumida por las oficinas del Poder Judicial de la provincia, cerrando el ciclo de financiamiento del desarrollo, pero a la vez, haciendo que la Justicia neuquina sea uno de los pocos organismos del país en cubrir con éxito la normativa que exige que el 20% de su consumo energético provenga de fuentes renovables.


Comentarios


Logo Rio Negro
El parque solar “del fin del mundo” entrará en operaciones en noviembre