La enorme operación logística detrás de Vaca Muerta: más de 4000 camiones transportan arenas por mes
La demanda de arena silícea podría alcanzar las 8 millones de toneladas en 2027. El 75% del material utilizado en Vaca Muerta proviene de Entre Ríos, lo que obliga a sostener una logística de más de 1.000 kilómetros y una flota que podría seguir creciendo.
El transporte de arena se convirtió en una pieza clave de la logística de Vaca Muerta y enfrenta desafíos por las demoras, el estado de las rutas y los kilómetros recorridos sin carga. Foto gentileza.
El desarrollo de Vaca Muerta no se explica únicamente por la cantidad de pozos perforados o por los récords de producción de petróleo y gas. Detrás de cada etapa de fractura hidráulica existe una compleja cadena logística que debe garantizar la llegada de grandes volúmenes de arena a los yacimientos neuquinos.
Actualmente miles de camiones están destinados al traslado de arena entre Entre Ríos y Neuquén. La magnitud de la flota está directamente relacionada con el crecimiento de la actividad de fractura y con las largas distancias que deben recorrer las unidades.
La demanda del insumo también mantiene una tendencia ascendente. De acuerdo con las proyecciones recopiladas en un informe de Planeta Camión , Vaca Muerta habría utilizado alrededor de 5,5 millones de toneladas de arena durante 2025, mientras que para este año se esperan unos 7 millones y para 2027 la cifra podría acercarse a los 8 millones de toneladas.
El incremento está asociado al aumento de las etapas de fractura. Frente a las aproximadamente 25.000 realizadas durante 2025, las estimaciones contemplan unas 30.000 etapas para 2026 y cerca de 35.000 en 2027. Como el set de fractura es uno de los equipos críticos de la operación, el abastecimiento de arena debe mantenerse de manera prácticamente permanente.
La mayor parte de la arena llega desde Entre Ríos
Uno de los aspectos que complejiza la logística es el origen del material. Según el relevamiento citado , alrededor del 75% de la arena utilizada en Vaca Muerta proviene de Entre Ríos, mientras que el resto corresponde principalmente a fuentes más próximas a la cuenca neuquina.
Dentro de Entre Ríos, las canteras de Ibicuy, en el sur de la provincia, concentran material de alta calidad para las operaciones de fractura. También se utiliza arena de río de la provincia, mientras que los recursos provenientes de zonas más cercanas, principalmente en Río Negro, todavía representan una proporción menor.
La concentración de la oferta obliga a cubrir distancias superiores a los 1.000 kilómetros hasta los yacimientos neuquinos. Por eso, cualquier demora durante el recorrido termina teniendo un impacto directo sobre la cantidad de unidades necesarias para mantener abastecida la operación.
En condiciones normales, el trayecto entre las zonas de extracción de Entre Ríos y Neuquén podría realizarse en unas 48 horas. Sin embargo, actualmente algunos recorridos llegan a demandar entre 70 y 75 horas, de acuerdo con el informe.
Las demoras pueden producirse en distintos puntos de la cadena: desde las canteras y los centros de carga hasta los lugares de descarga. También inciden las condiciones climáticas, el estado de las rutas y los procedimientos y requisitos establecidos por las distintas operadoras.
El problema no es menor. Si un camión tarda más tiempo en completar un ciclo, disminuye la cantidad de viajes que puede realizar durante el mes. Para mantener el mismo volumen transportado, entonces, es necesario contar con una flota mayor.
Acompañar el crecimiento
Actualmente, cada unidad destinada al traslado de arena realiza en promedio seis viajes mensuales. Con una flota de hasta 4.300 camiones, la operación representa un movimiento permanente de transporte pesado entre las provincias proveedoras y Vaca Muerta.
Las proyecciones indican que el crecimiento de la actividad podría requerir entre 1.000 y 1.500 camiones adicionales hacia 2028, lo que supondría una expansión cercana al 30% de la flota actual.
El desafío no se limita a incorporar vehículos. El crecimiento también demandará más conductores profesionales, infraestructura adecuada para las operaciones de carga y descarga y una reducción de los tiempos improductivos que hoy afectan a los recorridos.
El incremento del tránsito pesado también pone bajo presión a las rutas utilizadas para conectar los centros de producción de arena con Vaca Muerta.
En La Pampa, por ejemplo, se realizó un estudio a pedido del gobierno provincial y elaborado por el Consejo Federal de Inversiones para analizar el impacto del tránsito de camiones sobre la infraestructura vial. A partir de ese diagnóstico comenzaron a evaluarse distintas alternativas para financiar el mantenimiento de las rutas.
Entre las opciones consideradas aparece la posibilidad de establecer un sistema de peajes para el transporte pesado que atraviesa la provincia sin estar radicado allí. La discusión plantea quién debe asumir los costos de conservación de los corredores utilizados por una actividad productiva cuya escala excede a las provincias por las que circula.
El desafío
Otro de los puntos que aparece como oportunidad de mejora es el aprovechamiento de los viajes de regreso. Actualmente, los camiones que llevan arena hacia Neuquén pueden volver sin carga, generando kilómetros improductivos y elevando los costos de la operación.
Una alternativa consiste en vincular esta logística con la actividad agropecuaria y utilizar esos mismos vehículos para transportar cereales u otras cargas en el regreso. De esta manera, un mismo recorrido podría servir para dos operaciones diferentes.
Para hacerlo posible se requiere coordinación entre transportistas, cargadores y operadores logísticos, además de garantizar que las unidades sean compatibles con las distintas cargas y puedan cumplir con los procesos de limpieza correspondientes.
El crecimiento de Vaca Muerta está llevando a que la logística de insumos gane un peso cada vez mayor dentro de la actividad hidrocarburífera. En el caso de la arena, las distancias, el volumen transportado y la necesidad de abastecer de manera continua a los sets de fractura convierten al transporte en un eslabón estratégico.
El escenario hacia los próximos años combina una mayor demanda de arena con la necesidad de hacer más eficientes los recorridos. Para Planeta Camión, sumar unidades será parte de la respuesta, pero también será necesario reducir las esperas, mejorar la infraestructura vial y aprovechar mejor los viajes de regreso.
Con una demanda que podría llegar a 8 millones de toneladas de arena en 2027, la logística tendrá que acompañar el ritmo de expansión de Vaca Muerta. La disponibilidad del insumo y la capacidad para trasladarlo hasta los yacimientos serán, cada vez más, factores determinantes para sostener el crecimiento de las operaciones de fractura.
El desarrollo de Vaca Muerta no se explica únicamente por la cantidad de pozos perforados o por los récords de producción de petróleo y gas. Detrás de cada etapa de fractura hidráulica existe una compleja cadena logística que debe garantizar la llegada de grandes volúmenes de arena a los yacimientos neuquinos.
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